Hasta 900.000 gallegos pueden cambiar de alcalde el 15 de junio

630.000 vecinos experimentarán el cambio, mientras unos 250.000 dependen de pactos poselectorales

Elba Veleiro (izquierda) puede ser la alcaldesa de Vilalba, el concello natal de Fraga, después de 40 años de gobiernos de derechas. En la imagen, saluda a la viuda del fundador de la agrupación socialista de la localidad
Elba Veleiro (izquierda) puede ser la alcaldesa de Vilalba, el concello natal de Fraga, después de 40 años de gobiernos de derechas. En la imagen, saluda a la viuda del fundador de la agrupación socialista de la localidad

redacción / la voz

Pese al histórico empate técnico del PSOE con el PP en la arena municipal de Galicia, el escenario político de los ayuntamientos gallegos es bastante estable, y los electores premian la gestión de los gobiernos que cogieron el bastón de mando en el 2015. Esta es la principal conclusión del análisis, municipio a municipio, de la certeza o posibilidad de que cambie el color político en el ayuntamiento. Principalmente el PP, pero también el PSOE y el BNG, tienen amplias cotas de fidelidad entre los vecinos de los municipios que gobiernan y esto se refleja en los datos que surgieron de la jornada electoral del domingo. Nada menos que en 252 concellos gallegos no variará el partido o la coalición gobernante, lo que supone que en el 80 % de la planta municipal gallega no habrá evolución política tras los comicios que coincidieron con las europeas, más allá de un cambio de candidato a alcalde dentro del mismo partido que gobernaba desde el 2015. Dicho de otra manera: ha cambiado mucho, pero en la mayoría de los sitios no ha cambiado nada.

La proporción es inferior si se tiene en cuenta la población, de forma que algo más del 67 % no apreciarán alteraciones en su vida municipal después de unas elecciones que partidos como el PSOE y el BNG ven como la antesala de un vuelco en el Gobierno de la Xunta. Esos 1.822.996 gallegos tendrán que esperar un año para comprobar si es verdad el vaticinio y experimentar el cambio político, pero solo a nivel autonómico, si es que no hay mociones de censura durante el mandato que alteren los resultados que salieron el domingo de las urnas. Entre estos municipios inalterables está Vigo, la ciudad más poblada de Galicia y la única donde se ha ganado las elecciones con una aplastante mayoría absoluta, la del socialista Abel Caballero.

Por contra, otros 625.807 vecinos de otros concellos experimentarán el cambio político el próximo 15 de junio, cuando los nuevos alcaldes pertenecientes a un partido diferente al que ganó en el 2015 tomen posesión. En esa situación se encuentran ciudades muy relevantes, como A Coruña, Santiago y Ferrol, donde en todas ellas es previsible que gobiernen regidores del PSOE. En algunos de estos concellos, como Becerreá, el alcalde sería el mismo, el exsocialista Manuel Martínez, pero gobernará representando al partido que creó cuando salió del PSdeG: Galicia Sempre. Algo similar sucede en Chantada, donde Manuel Varela retiene el bastón de mando pero esta vez en las filas del PP, partido que le ofreció ser senador para consumar el fichaje. Antes dirigía el concello de Chantada desde una candidatura independiente. En otro municipio del centro de Galicia, Lalín, también se produjo un vuelco relevante y el PP de José Crespo recupera la plaza tras los cuatro años de gobierno de Rafael Cuíña, de Compromiso por Galicia, hijo del histórico dirigente del PPdeG.

En realidad los vuelcos políticos que están claros, bien porque se logra la mayoría absoluta, bien porque los pactos son naturales y casi automáticos -por ejemplo, la asociación histórica entre el PSOE y el BNG para evitar que el PP llegue al poder- afectan solo a 40 municipios.

Los que dependen de pactos más imprevisibles o menos claros por distintas razones -a menudo porque incluyen candidaturas independientes que pueden bascular a uno u otro lado- suman 21 concellos con unos 250.000 habitantes, y habrá que esperar a las negociaciones entre las distintas formaciones para ver qué sucede finalmente. En este grupo del suspense está una de las siete ciudades gallegas, Ourense. Aunque el PSOE ganó aquí las elecciones, la llave de la corporación la tiene Democracia Ourensana.

Variabilidad

Es precisamente en la provincia ourensana donde se produce una menor variabilidad política. Hay nada menos que 76 concellos, la mayoría en manos del PP y con una población muy escasa, donde no se modificará nada tras las elecciones. La mayor volatilidad política se produjo en la provincia de A Coruña, donde hay 15 concellos que van a mudar su gobierno local y otros nueve en los que habrá que esperar a las negociaciones políticas poselectorales.

¿Qué lista fue la más votada en cada concello?

La Voz

El PP gana en 179 municipios, el PSOE en 92 y el BNG en 24. Los 18 restantes estarán gobernados por candidaturas independientes o locales

El 26 M deja muchos titulares a nivel local. El PP se queda sin poder urbano, al perder Ourense en beneficio del PSOE y quedarse a las puertas de gobernar en Lugo y Ferrol, que pasarían a manos socialistas tras eventuales pactos. En total, los de Gonzalo Caballero podrían gobernar en seis de las siete ciudades gallegas.

En votos totales, se produce un empate técnico entre los populares, que son la fuerza más votada con el 33,3 %, y los socialistas, que pasan del 26,2 % del 2015 al 32,9 % actual. En cifras, el PP gana en 179 municipios, el PSOE en 92 y el BNG en 24. Los 18 restantes estarán gobernados por candidaturas independientes o locales. En este mapa puedes ver cuál es la fuerza que obtuvo más respaldo en cada municipio.  

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