Los europeístas contienen el envite de la ultraderecha en la Eurocámara

ELECCIONES 2020

CHARLES PLATIAU

Conservadores y socialdemócratas no suman fuerzas para la mayoría absoluta por primera vez en 40 años

27 may 2019 . Actualizado a las 02:19 h.

Una cita a vida o muerte. Con el aliento de los eurófobos y la ultraderecha en la nuca, Bruselas planteó desde el inicio las elecciones europeas como un plebiscito sobre el futuro de la UE. Y los ciudadanos de los Veintiocho países miembros respondieron en las urnas votando de forma masiva a favor de más Europa.

El eje izquierda-derecha quedó en un segundo plano. Lo que se jugaba la UE era su supervivencia. El miedo a que las fuerzas de extrema derecha se hiciesen con un tercio de la Eurocámara se esfumó con los primeros resultados que les otorgaron unos 113 escaños de los 751 que tendrá el hemiciclo. Son 25 más que en el 2014, aunque la cifra podría aumentar si el partido del brexit de Nigel Farage o Vox se suman a sus filas. «Celebro que los extremistas de derecha no hayan obtenido los resultados previstos, son buenas noticias para todos», llegó a celebrar el portavoz de los euroescépticos del ECR, Hans Olaf Henkel.

La aritmética no será suficiente para bloquear la Eurocámara. La alianza de partidos europeístas ha conseguido contener su envite en las urnas a pesar de la enorme fragmentación del voto. Esa atomización se debe a dos factores: la alta participación y el correctivo a las fuerzas tradicionales. Alrededor del 55 % de los europeos con derecho a voto acudieron a las urnas. Se trata del mayor porcentaje de los últimos 20 años.

Los resultados también son históricos porque ponen fin a la gran coalición. Por primera vez en 40 años, conservadores (PPE) y socialdemócratas (S&D) no son capaces de sumar fuerzas para lograr una mayoría absoluta (376 escaños). Los primeros se tendrán que conformar con 178 asientos (23 % del voto) de los 212 que obtuvieron en el 2014. Los progresistas, con 152 (19,57 % de los votos) de los 184 que conservaban. El gran avance lo han experimentado las fuerzas liberales (108 escaños) y los ecologistas (67) que ganan 40 y 15 asientos respectivamente. Cualquiera de las dos familias podrá jugar de bisagra para poder conformar mayorías. La única fórmula que no acaba de cuajar es la de una mayoría de izquierdas. La familia del GUE, en la que se integra Podemos, pierde 13 escaños, hasta los 39. Las cuentas no le salen a los socialdemócratas que se aferraron hasta el último minuto a la posibilidad de conformar una alianza sin el PPE para aupar a su candidato, Frans Timmermans, a presidente de la Comisión Europea. «El PPE ya no tiene fuerza ni vigor para ser fuerza líder. Necesitamos una nueva coalición», clamó el líder del S&D en la Eurocámara, Udo Bullman.

Los partidos tendrán hasta el 1 de julio para buscar familia política. Del 2 al 4 de julio se conformará la nueva Eurocámara, que elegirá a su presidente y 14 vicepresidentes por mayoría absoluta (376 votos). A continuación darán comienzo a la novena legislatura. Su primera misión: elegir al presidente de la Comisión Europea. A diferencia del 2014, la nueva Eurocámara encenderá los motores con la incertidumbre del brexit en el horizonte. El Reino Unido seguirá en la UE, al menos hasta el 31 de octubre, y con él, sus eurodiputados. En cuanto los británicos certifiquen su salida, el hemiciclo pasará a tener 705 escaños.

Así quedaron los resultados en los principales países

Francia: triunfo de Le Pen

Los malos augurios se cumplieron y la Reagrupación Nacional (antiguo Frente Nacional) de la ultraderechista Marine Le Pen, a pesar de perder dos escaños, se alzó con la victoria por un margen estrecho de voto. Un 23,73 % frente al 22,47 % de los liberales que les otorga 22 y 21 asientos, respectivamente. Los franceses castigaron en las urnas la arrogancia de su primer ministro, Emmanuel Macron, quien desoyó reiteradamente las llamadas de los ciudadanos a revertir la progresiva desregulación de la economía. «Hoy el pueblo francés ha infligido una sanción clara y una lección de humildad al presidente de la República», aplaudió el cabeza de lista de RN, Jordan Bardella. Los Verdes se convirtieron en tercera fuerza con el 12,60 % de los votos (12 escaños), por encima de socialistas e izquierda radical, que quedan reducidos a partidos testimoniales.

Salvini manda

No hubo sorpresas en el país alpino. Los italianos marcaron el camino a los franceses y votaron de forma masiva a favor de las propuestas populistas, anti-UE y anti inmigración de la Liga Norte. Su líder, Matteo Salvini, aplaudió en las redes sociales los primeros resultados que otorgan al partido ultraderechista entre el 27 y el 30 % de los votos. La sorpresa vino por el flanco de los socialdemócratas. El partido de Matteo Renzi consiguió con sus promesas de refundación y progreso para la UE recuperar la confianza del electorado, que aupó al partido hasta la segunda plaza con entre el 20,5 % y el 24,5 % de los votos, desbancando a los populistas anti-UE del Cinco Estrellas.

Alemania: los Verdes desbancan a los socialdemócratas

El panorama político alemán se ha polarizado mientras el centro se va desertificando poco a poco. El avance notable y feroz de los ultraderechistas de la AfD, que irrumpen con 11 escaños en el Parlamento Europeo, se vio eclipsado por la oleada ecologista del Grüne. Los Verdes se han convertido en segunda fuerza con 22 escaños, desbancando a los socialdemócratas. El SPD sigue sin levantar cabeza y paga los años de coalición con los conservadores. Su electorado no perdona. Tendrá que conformarse con 15 asientos en esta legislatura. La victoria volvió a caer en manos de la CDA de la canciller Angela Merkel. Su partido pierde fuelle por los errores de gestión migratoria, pero consigue mantener 29 escaños de los 34 del 2014 y ser la primera fuerza en la Eurocámara.