Epílogo político en minúsculas


Los pontevedreses le han dicho a Miguel Anxo Fernández Lores que escriba en minúsculas el que será su epílogo político y no con las mayúsculas que los sondeos y las propias sensaciones de los suyos le otorgaban, con mayoría absoluta o rozándola. Entró en la corporación en 1987, como único concejal del BNG, y desde aquel escaño logró acariciar la mayoría absoluta en el 2015. La ciudadanía, sin embargo, no ha premiado a Lores haciendo a sus rivales irrelevantes en la aritmética del pleno municipal. Tendrá muy difícil gobernar solo, como hasta ahora lo había hecho con un delicado equilibrio tras optar, después de las elecciones municipales del 2015 por un gobierno en solitario pese a no tener la mayoría absoluta. Ahora, sin otro remedio que contar con el PSOE, cambiarán las cosas. En principio, este será el último mandato del alcalde nacionalista, que ha devorando candidatos del Partido Popular. El último, Rafa Domínguez, ha logrado mucho más que salvar los muebles en un contexto de caída generalizada del PP, y podrá empezar a trabajar de cara a los comicios del 2023 para recuperar buena parte del voto ideológico que se fuga cada elección municipal al BNG. Para dentro de cuatro años, el Bloque debería haber resuelto ya la sucesión de este médico, nacido en Sanxenxo, que parece que ha dado con la receta que pedían los pontevedreses. «O mellor está por vir», había prometido reiteradamente durante la campaña el nacionalista. Pero los pontevedreses no le han extendido un cheque en blanco para que él pudiese escribir tranquilamente, y en mayúsculas, su epílogo político como alcalde. Toca pactar.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Epílogo político en minúsculas