Gijón: el aliado de las ciudades gallegas en el noroeste

Mila Méndez Otero
Mila Méndez GIJÓN

ELECCIONES 2020

M. M. Otero

La urbe asturiana busca su sitio tras el ocaso de la industria

23 may 2019 . Actualizado a las 14:06 h.

«Gijón no es una ciudad bonita, está en un entorno natural excepcional», describe el historiador y geógrafo gijonés Héctor Blanco. Los bombardeos de la Guerra Civil se llevaron por delante joyas arquitectónicas que los años del desarrollismo urbanístico remataron. Sin embargo, su carácter marítimo planta cara a las alturas de los edificios levantados en los 60. El paseo de San Lorenzo es la arteria peatonal que conecta con el Cantábrico. Los vecinos circulan por ella caminando, en bici o en patines aprovechando que el tiempo acompaña. Es su Riazor, aunque ellos confiesan que siempre se miran en el espejo de Santander o San Sebastián.

Gijon.Los años del desarrollismo cambiaron la fachada de Gijón. Los edificios ganaron altura y rompieron la armonía de la urbe
Los años del desarrollismo cambiaron la fachada de Gijón. Los edificios ganaron altura y rompieron la armonía de la urbe Mila Méndez

«Compartimos la apariencia con A Coruña -el casco antiguo de Cimadevilla es una península que recuerda a la herculina-, pero el carácter con Vigo», añade Blanco. Mientras su eterna rival, Oviedo, es la ciudad administrativa del Principado, Xixón (en asturiano) fue, con Avilés, la de la industria.

El barrio marinero de Cimadevilla
El barrio marinero de Cimadevilla Mila Méndez

La tormenta perfecta

La reconversión afectó en los 80 al naval, a la minería, a la siderurgia y hasta a la agricultura. La acería de la multinacional Arcelor, el astillero Armon y la central térmica de Aboño son las reminiscencias de un Gijón que es historia. El sector apenas supone hoy un 19 % de su economía.