El Gobierno presiona a Cs y PP para que se abstengan en la investidura de Sánchez y «no depender de los independentistas»

Isabel Celaá pide una abstención a ambos partidos como una forma de hacer «un servicio a España»


Madrid | La Voz

La Moncloa y Ferraz presionan al PP y, sobre todo, a Ciudadanos para que se abstengan y permitan la investidura de Pedro Sánchez sin la necesidad de que este se vea obligado a buscar la complicidad del secesionismo tras el plante sufrido al intentar promover a Miquel Iceta para presidir el Senado.

El primero en lanzar el aviso fue el secretario de organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos. Instó directamente a Albert Rivera a demostrar todo ese «sentido de Estado» del que presume: «No queremos depender de los independentistas. Los que quieren que no dependamos deberían contribuir», dijo respecto a una votación que se espera que se celebre a finales de junio o inicios de julio, una fecha esta última que la ministra portavoz en funciones, Isabel Celaá, mencionó como «más realista».

El propio Casado, de periplo por Ceuta, replicó enseguida a los socialistas, a quienes advirtió de que su partido no tiene intención alguna de abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez. «No merece nuestro apoyo -subrayó-, ni siquiera en forma de abstención, porque a España no le conviene que gobierne», insistió para instar a los de Ábalos a pensar en Cs si lo que persiguen es un «Gobierno constitucionalista». «Y no lo criticaría -abundó- porque siempre será mejor eso que su pacto con los soberanistas y los comunistas bolivarianos de Podemos», reprobó.

De hecho, Ábalos ya había descartado que el PP de Casado llegue a abstenerse en dicho pleno para permitir la reelección de Sánchez como presidente, y circunscribió su mensaje solo a Cs. Sin embargo, la propia Celaá extendió esa reclamación también al PP. «Sería un servicio a España», dijo.

A estas alturas no parece sencillo que Rivera ordene a su grupo la abstención, ya que el presidente de la formación naranja busca disputarle a Casado el papel de jefe de la oposición para esta legislatura que está a punto de comenzar.

No obstante, las palabras de Ábalos en la sede de Ferraz -a mediodía del viernes- parece que pueden ir encaminadas a minar ese mensaje de Cs de cara al 26M como máximos garantes del orden constitucional y de gran látigo contra el independentismo, ya que el número tres del PSOE vino a decir algo así como: si no quieren a los secesionistas, ya saben lo que tienen que hacer.

Fuentes cercanas a la dirección socialista todavía recuerdan la gran presión que ejerció en el verano del 2016 Rivera sobre Sánchez, exigiéndole al secretario general socialista que se olvidase de su famoso «no es no» y decretando una abstención durante la investidura de Rajoy ante el riesgo de que se celebrasen unas terceras elecciones en un muy breve plazo.

Para sacar adelante su investidura, Pedro Sánchez necesitaría en una hipotética segunda vuelta conseguir más síes que noes dentro del Parlamento que se constituirá el próximo martes. Para ello parece necesaria la abstención de al menos un diputado independentista. Sin embargo, las relaciones entre el PSOE con ERC y Junts per Catalunya no atraviesan el mejor momento, tras lo sucedido esta semana en el Parlament.

 Respecto a estas relaciones, Ábalos comentó: «Son las que son, las que aparecen, no las que dice la derecha». Criticó el mensaje de Pablo Casado con el que trataba de hacer ver que el bloqueo parlamentario a Iceta por los independentistas no era más que un arreglo acordado por las dos partes para no verse perjudicadas en sus estrategias de campaña de cara a las urnas del 26M.

Batet, la favorita del independentismo; Cruz, el federalista de segundo plato

Fran Balado
La ministra de Administración Territorial y candidata del PSC a las elecciones generales por Barcelona, Meritxell Batet, el 28A
La ministra de Administración Territorial y candidata del PSC a las elecciones generales por Barcelona, Meritxell Batet, el 28A

Sánchez encomendó a la futura presidenta del Congreso la labor de rebajar al máximo todas las tensiones que pudieran surgir con los secesionistas. El del Senado tiene planteamientos muy similares a los de Iceta

Meritxell Batet y Manuel Cruz han sido los escogidos por Pedro Sánchez para presidir el Congreso y el Senado, respectivamente, a lo largo de la XIII Legislatura, que arrancará este martes con la constitución de Las Cortes.

La ministra en funciones de Política Territorial será la encargada de arbitrar el debate en la Cámara Baja, mientras el exportavox de Ciencia del grupo socialista en el Congreso, un independiente del PSC, es finalmente el elegido para presidir el Senado tras el rechazo de los secesionistas al primer secretario de la rama catalana de la formación socialista.

Que las dos propuestas de Sánchez sean catalanes no es ninguna casualidad en una etapa en la que el jefe del Ejecutivo en funciones busca abrir un proceso de diálogo y pacto con las fuerzas independentistas. Si nada se tuerce en las votaciones del martes, cuando se constituyan las Mesas, Batet y Cruz serán elegidos máximos representantes de ambas Cámaras. 

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