Pedro Sánchez declara las municipales como una reedición de las generales en su visita a Galicia

Abel Caballero pronostica su victoria como la mayor de un alcalde en todas las ciudades de España y anuncia en consecuencia «las mejores Navidades del planeta»


Vigo / La Voz

Un mes ha tardado exactamente Pedro Sánchez en volver a Vigo para darse un baño de masas en el que todo apunta se afianzará como uno de los principales bastiones del PSOE en toda España. Junto a Abel y Gonzalo Caballero, el presidente en funciones se dejó querer, besar, abrazar y fotografiar esta tarde en el barrio más joven y uno de los más populosos de Vigo, que llenó su pabellón de deportes. 

En Vigo auguró en la campaña electoral de las generales que el PSdeG se convertiría en la primera fuerza en Galicia el 28A  y, tras acertar de lleno, este martes pidió insistentemente que no «dejemos la faena a medias» para ganar en Vigo y en la provincia de Pontevedra de nuevo en las elecciones locales y europeas. Declaró Pedro Sánchez como «muy rotunda» la decisión de los gallegos en los comicios que le servirán para continuar como presidente, por lo que para seguir avanzando en su proyecto reclamó el mismo apoyo el domingo 26.

Apostó también a que habrá con seguridad una alcaldesa del PSOE en A Coruña y otro socialista en Santiago, en alusión a Inés Rey y Xosé Sánchez Bugallo. 

El presidente en funciones comenzó agradeciendo el apoyo logrado en Vigo en los pasados comicios y significó en ese agradecimiento a Abel Caballero como una «referencia política» del socialismo y el municipalismo en toda España, momento en el que recordó a Alfredo Pérez Rubalcaba como la «representación de la seguridad y las libertades frente a ETA y la igualdad de oportunidades» en materias como la educación o la contribución a una Europa más social e igualitaria entre géneros. Como legado a su obra, pidió contribuir a los mismos fines que el ex secretario general del PSOE recientemente fallecido. 

Sánchez aludió continuamente en su intervención a la victoria sobre la derecha y la ultraderecha «sin ningún paso atrás y con políticas progresistas», ese es el mensaje que dijo dio España a toda Europa en los comicios del mes pasado. Ahora instó a seguir hablando de los mismos debates en las elecciones municipales: de empleo, de dependencia, de sanidad, de educación y «no la eterna discusión de los tres vecinos del tercero de la derecha, que hacen ruido como los malos vecinos».

«Los demás tienen proyectos de supervivencia personal y el nuestro es de futuro, de justicia social, convivencia y limpieza frente a la corrupción, la desigualdad y la exclusión. Nosotros planteamos convivencia, eso es lo que le decimos a las tres derechas. No dejemos la faena a medias», pidió de nuevo en un discurso plagado de compromisos y peticiones para avanzar en la descentralización hacia los ayuntamientos. «Porque nosotros no podemos hacer todo solos desde el Gobierno de España», aunque a renglón seguido anunció impulsos a las universidades, a la formación profesional y la escolarización de cero a tres años, para lo que dijo necesitará el apoyo de los ayuntamientos para ceder terrenos y respaldar proyectos.

También se comprometió a eliminar totalmente el copago farmacéutico y aportar más recursos al sistema de dependencia, extremo en el que puso de ejemplo la acción de Abel Caballero. El empleo a los jóvenes y a los parados de larga duración será otro de sus frentes en el nuevo mandato según anunció esta tarde, pero también pidió el compromiso de los ayuntamientos y las diputaciones para ello.

En la vivienda trazó la misma estrategia con un plan de rehabilitación profundo. «Pero tenemos que ganar en todos los municipios y lograr una mayoría aplastante y cambiar la Xunta de Galicia, que esa es otra historia que tendrá un final muy bueno con Gonzalo Caballero», dijo para mantener activo el músculo electoral del PSOE. 

El presidente apuntó que para él el resultado de los estudios demoscópicos para las elecciones municipales en Vigo «no son corrientes ni normales», debido al apoyo masivo que dibujan para Abel Caballero, pero insistió en que falta votar aún, y «las tres derechas ahora pueden tener un resultado mejor que en las generales a causa del sistema electoral y se van a aliar», aseguró.

«No han entendido nada», interpretó en todo caso sobre el resultado de las generales y apostó a que se entenderán si tienen la oportunidad. «Que se lo digamos dos veces, porque no lo han entendido», concluyó.

Un animoso, como siempre, Abel Caballero arrancó su intervención declarándose contento por haber dado a Pedro Sánchez el mejor resultado de una ciudad de España en las pasadas generales. Pese a asegurar que tenía este martes «un día comedido», Caballero definió su proyecto como el ideado para la gente. «220.000 personas en calles humanizadas; cien parques de mayores; doscientos infantiles y ahora ascensores del Vigo vertical, de un Vigo moderno para la gente, con calidad de vida», empezó a enumerar en una intervención plagada de balances y compromisos electorales.

Con frases declamadas como lemas, Caballero declaró que su objetivo es el de hacer de la ciudad un enclave del empleo, para lo que pidió el apoyo de Sánchez, «porque yo soy el alcalde de la economía, porque aunque esta ciudad es una fuerza de la naturaleza, necesitamos tu apoyo, Pedro», dijo para avanzar que quiere sumar empleos y suelo industrial en el próximo mandato. 

Pulsándose cada minuto la tecla del viguismo, el alcalde dijo que, además de proyectos estratégicos económicos, también quiere que el turismo se incorpore a esa misma faceta decididamente, «aunque ya lo estamos petando». Para publicitar ya las opciones de Vigo en ese campo, anunció ya en pleno mayo que «en las próximas navidades que se prepare todo el mundo con las mejores luces del planeta. Y si hace falta lo digo en inglés», lo gritó con su tono más alto.

Fue añadiendo el aspirante a la reelección más apellidos a su cargo, señalando que es el alcalde del urbanismo, de las viviendas de protección, del suelo industrial, que reconoció no hay suficiente en la ciudad, instante en el que se acordó de Feijoo, omnipresente en todo el mitin. «Él, que dice que no es urgente en Vigo el suelo industrial porque quiere truncar el crecimiento de esta ciudad, que no progrese», aseguró a sus seguidores.

«Soy el alcalde de la cultura», continuó, «por la mayor red de museos municipales de España, de bibliotecas, de las orquestas, de las bandas de música, de las corales, de los grupos de folk, de los murales, y todo sin un apoyo de la Xunta», remachó en su clásico pugilato con Alberto Núñez Feijoo. 

Y en política social, tampoco encontró rival municipal el alcalde vigués en toda España. «Por los cheques sociales, por el albergue municipal», instalación que dijo no la hay «ni en A Coruña, Santiago y Ferrol de las mareas, ni en Ourense con un alcalde del PP o en Pontevedra con el Bloque. Aquí nadie duerme en la calle», remachó tras desvelar que Pedro Sánchez comió con él en el albergue municipal en otra visita.

Dio también Caballero las gracias a Zapatero por las infraestructuras del barrio de Navia a cuenta de Plan E, la mayoría de ellas «nuestro modelo», parroquia para la que pidió añadir un instituto en una decisión que depende de la Xunta su creación y demandan los vecinos desde hace años. 

El regidor vigués declaró como una revolución también su apuesta por el deporte «y sin la ayuda de la Xunta». Pese a heredar el Ayuntamiento con 70 millones de deuda, señaló, y ahora sin deber «nada a nadie y con el IBI y la presión más baja», volvió a sacar pecho de su gestión. 

Pidió finalmente ayuda a Pedro Sánchez para que Cíes sea Patrimonio de la Humanidad, para que el AVE llegue de forma directa a la ciudad, para continuar con la estación ya en obras y hacer además ahora la autovía a Madrid en un solo trazado de 15 kilómetros directo. En ese punto culpó a Rajoy de dejar caducar el proyecto de declaración ambiental de la autovía, «pero en Vigo hablaban los hechos como con el BOE del 10 de mayo que declara abiertos los estudios para iniciar un plano de abastecimiento de aguas», apuntó el regidor. «Feijoo, Rajoy y Pastor intentaron ahogar a esta ciudad, pero nosotros ganamos la Diputación desde Vigo. Con David Regades hay liderazgo en economía y empleo», fue salpicando su discurso como las batallas de una guerra.

Reconoció a Sánchez lo hecho por Vigo y avanzó que la próxima semana habrá una gran noticia del Gobierno relacionada con Vigo, «y no la digas aún», pidió al presidente. «Ahora estamos lanzados y vamos a dar velocidad a Vigo de crucero y, desde el próximo otoño, Gonzalo también desde la Xunta. Todos de Vigo», recordó citando a los puestos clave de la provincia y en la Xunta con su sobrino próximamente. «Primero es Vigo y después mi partido», advirtió, «pero cuando gobierna el PSOE tenemos todo el apoyo a esta ciudad». 

Y a la hora de pedir el voto, Abel Caballero adelantó el resultado de la encuesta de La Voz de Galicia que le otorga aún un respaldo mayor que en días anteriores. Advirtió también que la victoria fácil se va a utilizar desde otros partidos como argumento, «de que ya no pasa nada con no darle el voto a Abel Caballero, pero hay que votar, votar y votar porque es la fortaleza del voto, es la fuerza de cada vigués y os pido ese voto para mí, para la ciudad y que os votéis a vosotros mismos, porque», no dudó en afirmar, que «todo el mundo está mirando hacia Vigo en el resto de España y en Europa también». Y llegó su anuncio: «voy a ser alcalde aproximadamente unos 25 años más, así que no vamos a perder ni un solo voto», pidió al despedirse. 

El secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, puso en valor que el PSOE haya vuelto a convertirse en primera fuerza política de España y sea el partido con el que conecta la mayoría. Para lograrlo, Gonzalo Caballero recordó que antes y como un ejemplo de coherencia, Pedro Sánchez dimitió y dejó su escaño tras perder el control del comité federal del partido, volviendo después como un líder más sólido capaz de derrotar al PP y dejar fuera de la política a Mariano Rajoy. Y tras diez meses «dun exercicio de resistencia fronte aos poderes económicos, reconstruíu o futuro España e acadou que o socialismo convertase en referente en toda España». Caballero aseguró tener un sonrisa de oreja a oreja por conseguir por primera vez que el PSdeG sea la primera fuerza de Galicia, como certificó en las pasadas generales. Hizo hincapié en que más de medio millón de gallegos optaron por las papeletas socialistas cuando se registró además la mayor participación electoral de las últimas citas. Por eso, instó a repetir que el 55% de los gallegos voten por fuerzas de la izquierda, «a nova maioría de progreso en Galicia que non se quere resignar». 

El diligente socialista gallego auguró que los recortes de Feijoo pasarán a la historia en breve por una futura victoria del PSOE en las próximasautonómicas. «Ninguen se pode quedar en casa nas vindeiras eleccións», pidió, mientras advirtió que, de darle las cuentas con Vox, el PP los habría aprovechado para alcanzar la presidencia sin remilgos a la ultraderecha. «Están noqueados e Feijoo non mudou aínda a cara de susto que se lle quedou desde a noite das eleccións», clamó. 

Gonzalo Caballero alertó también de la amenaza que considera representan el populismo y la ultraderecha en las elecciones europeas, aunque dijo que el PSOE sale a consolidar posiciones «co vento de cola das xerais». «O PP vaise quedar sen gobernar en ningunha das sete cidades de Galicia», vaticinó para concluir, no sin referirse a Vigo, «donde non fai falta vento de cola porque aquí chámase Abel Caballero, vai arrasar, e na provincia uns resultados históricos cunha Deputación que acabou co caciquismo», pero insistió en que nadie se confíe y se quede en casa sin votar. «Vai bater todos os récords de apoio nunha cidade», apostó al presentar a su tío y aspirante a la reelección por tercera vez como alcalde de Vigo. 

La presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, puso en pie a todo el aforo para abrir el mitin y aplaudir a Alfredo Pérez Rubalcaba que hace once años protagonizó uno de los primeros actos en la infraestructura municipal de Navia con otra cita electoral. «Somos ante todo buena gente los socialistas», remarcó Silva, que puso en valor el voto al PSOE en las generales para «no volver atrás, porque este país tiene futuro y porque Pedro Sánchez representa lo mejor de España».

La dirigente socialista adelantó que el 26M se volverá a producir lo mismo que en las generales por la política de cercanía. «Vigo es la ciudad de la igualdad y somos la mitad de todo las mujeres y este alcalde ha estado siempre a nuestro lado. Abel Caballero ha cambiado Vigo de arriba a abajo. ¿Quién reconoce Vigo después de doce años?», se preguntó. 

La presidenta de la Diputación insistió en que se van a llenar la urnas de la provincia de Pontevedra de esperanza y solo será posible si alcaldes socialistas dirigen nuestro futuro y vamos a volver a gobernar la Diputación gracias al voto de Vigo», zanjó dando por segura su reelección al frente del organismo provincial.

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