El PP ha perdido la mitad de sus votos en las cuatro provincias desde el 2011

El rápido desgaste en solo ocho años puede afectar a su solidez en las autonómicas

Feijoo, durante la valoración de los resultados electorales por parte el PPdeG
Feijoo, durante la valoración de los resultados electorales por parte el PPdeG

redacción / la voz

La hegemonía de los populares en Galicia comenzó contra todo pronóstico en las elecciones autonómicas de 1981, cuando Gerardo Fernández Albor (entonces al frente de Alianza Popular y con Fraga en la sombra) ganó inesperadamente a la UCD y anticipó el descalabro a nivel nacional del conglomerado de centroderecha y herederos del franquismo que había construido Adolfo Suárez. Este liderazgo indiscutible solo se rompió brevemente en dos ocasiones: tras la moción de censura encabezada por el PSdeG de Fernando González Laxe y cuando el PP perdió la mayoría absoluta en el 2005, en el crepúsculo político de Fraga, propiciando el bipartito entre los socialistas de Touriño y el BNG.

Aunque el sentido de voto en unas generales y unas autonómicas nunca es exportable -hay referencias muy diferentes, principalmente los candidatos, pero también los intereses de los votantes-, es necesario prestar atención al desgaste que ha sufrido el PP en Galicia en los comicios estatales desde el 2011, cuando Mariano Rajoy logró la última mayoría absoluta y aplicó unas medidas draconianas para evitar el rescate al que estaba abocada España. Desde entonces hasta las elecciones del domingo el PP ha perdido, casi de forma simétrica, la mitad de los votantes en las cuatro circunscripciones gallegas, incluido el feudo inamovible de Ourense. Así, en la provincia de A Coruña, los populares pasaron de 343.270 votos a 171.783; en Pontevedra, de 284.079 a 142.941; en Lugo, de 121.422 a 66.717; y en Ourense, el desgaste es algo inferior: de 115.796 a 66.121.

apoyo en las generales

El porcentaje más bajo desde 1982, con Alianza Popular. El PP no solo pierde por primera vez unas generales en Galicia en beneficio de los socialistas. Su resultado es 10 puntos inferior al más bajo de la serie histórica, el 37,6 % que logró Alianza Popular en 1982, en una situación aún más compleja políticamente para el centroderecha, pues el resto del país se volcó con el PSOE de Felipe González para otorgarle la mayoría absoluta más amplia de la restauración democrática: 202 diputados. Este dato es una muestra definitiva del varapalo que ha sufrido el PP en uno de sus principales feudos, aunque el desgaste también afecta a comunidades como Castilla y León. Incluso en aquel contexto tan favorable a los socialistas, los de Manuel Fraga lograron sacar casi cinco puntos de ventaja al PSOE. Entonces, el centro derecha también estaba dividido.

voto urbano

Un mal panorama para los populares de cara a las municipales. El patrimonio del PPdeG en el ámbito municipal urbano, donde solo gobierna en Ourense, se quebró por la pérdida de las mayorías absolutas en los consistorios. Pero el PP fue en las generales del 2016 el partido más votado en las siete ciudades. En A Coruña, con un 31,6 %; En Ferrol, con el 36,7 %; en Santiago, con el 39,5 %; en Pontevedra, con el 36,9 %; en Ourense con el 40,6 %; en Lugo con el 40,7 %; e incluso en Vigo, el feudo de Abel Caballero, con el 31,2 %. El vuelco se ha producido en todas estas ciudades, donde ahora es el PSOE la fuerza más votada. En algunos casos, además, mejorando los porcentajes que obtuvo el PP en el 2016. Es el caso de A Coruña, donde los socialistas lograron el 32,9 %; O Vigo, donde superaron el 36 %.

villas medias y rural

La erosión abarca a todo el territorio, aunque es menor en las zonas rurales. Es evidente que el PPdeG sigue siendo fuerte en las villas medias -no todas- y en los municipios rurales. Los partidos emergentes del centroderecha se implantan antes en entornos urbanos, y a menudo no tienen ni medios humanos ni materiales para extender sus redes en los concellos con menos población. De ahí que en buena parte de Galicia la bajada del PP se sitúe entre el 4,2 % de O Incio y el 15 % de, por ejemplo, Carral. Curiosamente, los municipios donde se produce la mayor erosión electoral del PP se da en ayuntamientos del Ourense profundo: Vilar de Barrio, Xinzo de Limia, Taboadela, Pontedeva y Calvos de Randín, con diferencias en el porcentaje de voto con respecto al 2016 que oscilan entre el -21,8 % y el -18,7 %, aunque su efecto no es relevante en el conjunto.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El PP ha perdido la mitad de sus votos en las cuatro provincias desde el 2011