El valor del voto en la España «vaciada»

La Voz REDACCIÓN

ELECCIONES 2020

CÉSAR TOIMIL

Los partidos políticos hacen cuentas y se vuelcan en las circuncripciones donde cuesta menos sufragios obtener un escaño

16 abr 2019 . Actualizado a las 12:49 h.

Los partidos políticos han iniciado la campaña con una encendida  lucha en la denominada España vacía, en el rural sobre todo de interior, con un objetivo evidente: el valor del voto. Cada escaño se cobra caro en las grandes urbes. Hasta un 80 % si se compara con al poblada Madrid respecto a provincias como Teruel o Soria, donde se requieren menos de 20.000 sufragios para obtener representación en el Congreso.

El principio democrático de «un ciudadano, un voto» se cumple escrupulosamente en el sistema electoral español, aunque, eso sí, al final no todos los votos terminan valiendo lo mismo.Partidos con más de 200.000 votos en el total nacional pueden quedarse fuera del Congreso, mientras que otros, con los mismos apoyos concentrados en pocas provincias, obtienen incluso hasta grupo parlamentario, informa Europa Press.

La fuerza de la «España vaciada»

Una buena parte de las opiniones arrojan crítica sobre el famoso sistema D'Hondt -el sistema electoral de cálculo proporcional que divide el número de votos emitidos para cada partido entre el número de cargos electos con los que cuenta cada circunscripción-, pero lo cierto es que el responsable de esta distorsión electoral es el reparto de escaños por demarcación territorial.

«No veo que el sistema electoral español sea tan anómalo», asegura a Efe Ángel Rivero, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid, que subraya que hay sistemas electorales, como el portugués, que priman las zonas pobladas y dejan «prácticamente inéditas» en escaños las regiones del interior.

Prácticamente justo lo contrario de lo que sucede aquí, donde algo más de cien diputados se juegan en la llamada «España vaciada», algo menos de un tercio de todo el Congreso. Una «España vaciada» en la que el PP ha sido hegemónico durante décadas y que le ha permitido ampliar sus mayorías, pero que ahora se tambalea por la dispersión del voto de centro derecha entre el propio PP, Ciudadanos y Vox.

Votos a la papelera

En provincias con menos de seis escaños en juego, que son muchas, las posibilidades de que millones de votos no obtengan escaño y vayan, entre comillas, a la papelera, es muy alta, especialmente si hay muchos partidos en liza, como ocurre ahora. Un ejemplo puede ser la provincia de Huelva, en la que se reparten cinco escaños al Congreso. Hasta el 2016, solo PSOE y PP conseguían diputados por la provincia. Ese año se coló un tercero en discordia, Unidos Podemos. Entonces, el PSOE, con el 35,87 % de los votos obtuvo dos escaños, el PP otros dos con el 33,37 %, y Unidos Podemos sacó el último representante con el 16,24 %.

Las últimas autonómicas andaluzas trajeron una revolución al panorama político andaluz y también al onubense. En esas elecciones se eligen 11 diputados por Huelva, cantidad suficiente para dar cabida a más partidos, lo que permitió la entrada de Ciudadanos y de Vox, este último con porcentajes de voto inferiores al 10 %.

Aplicando ese resultado de las pasadas elecciones autonómicas a las generales del próximo día 28, en las que solo hay cinco escaños en juego, el resultado es totalmente diferente.