Pablo Iglesias y la conspiración de los medios en los que sale

L.L. LA VOZ

ELECCIONES 2020

«No me gusta que el dueño de Telecinco participara en orgías con menores» dijo en esa cadena sobre Berlusconi, para acto seguido cargar contra los propietarios de medios que, según él, comprometen la «libertad de prensa»

26 mar 2019 . Actualizado a las 16:08 h.

Pablo Iglesias, el líder de Unidos Podemos, concedía anoche una entrevista a InformativosTelecinco, donde volvió a atacar a los dueños de los medios de comunicación por «coartar la libertad de los periodistas» informa La Vanguardia. El líder de Podemos hacía estas declaraciones tras reaparecer el sábado después de su baja por paternidad, un acto en Madrid en el que también cargó contra los medios de comunicación para, acto seguido, entrar en directo durante una hora en un programa de La Sexta, propiedad de Atresmedia, que había montado un plató ad hoc al lado de donde ofreció su primer mitin.

Iglesias atacó ayer a los propietarios de Telecinco, la cadena en la que estaba siendo entrevistado, con la siguiente afirmación: «Que sea un tipo [Berlusconi] que estuvo en orgías con menores de edad, me revuelve el estomago». El líder de Podemos, que se dio a conocer precisamente a través de un medio de comunicación y es un habitual de las cadenas generalistas, recalcaba que «decir que los medios de comunicación no son neutrales es la verdad», para recordar a continuación que «yo he hablado de los propietarios de los medios de comunicación» y «el problema de que haya medios que sean propiedad de multimillonarios o de gente muy poderosa con intereses políticos y económicos», lo que «compromete la libertad de prensa», dijo.

Pablo Iglesias genera más desconcierto que ilusión

Gonzalo Bareño

Todo había sido presentado como la reaparición de un mesías que iba a liberar al partido de todos los pecados y torpezas cometidas hasta ahora. Como el regreso del líder que sería capaz de devolver la autoestima, la unidad y el optimismo a una fuerza política que en los últimos meses parecía ahogarse en sus propias contradicciones y cruentas batallas intestinas. Pero lo cierto es que el esperado regreso de Pablo Iglesias, «Él», según la desafortunada cartelería que tuvo que ser retirada a pocos días de que se celebrara el día de la mujer, dejó más desconcierto que ilusión entre las propias bases del partido morado. Cuando todos esperaban que Iglesias retornara tras su permiso de paternidad -convertido de manera incoherente por los suyos en un acto casi heroico-, con un discurso vibrante y lleno de entusiasmo que enardeciera a los suyos y sembrara el optimismo en una militancia alicaída, resulta que el querido líder regresaba para echarle la bronca a su grey por haber hecho el ridículo con sus líos internos y sus peleas de patio de colegio aprovechando la forzada ausencia del profesor.

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