Podemos se queda sin aliados en Galicia tras rechazar Anova su oferta

En Marea va en solitario al 28A y los de Beiras rompen con Iglesias y no concurrirán


Santiago / La Voz

La decisión de Anova de no presentarse a las elecciones generales, al fracasar la coalición que gestaba con Podemos y Esquerda Unida, da por finalizado un proyecto que se gestó en el 2012 con el acuerdo con EU que dio lugar a Alternativa Galega de Esquerda y se consolidó con la irrupción de Podemos en el panorama nacional y la posterior creación del partido instrumental En Marea. El sueño de la «unidade popular» de Xosé Manuel Beiras, al que luego se sumó con entusiasmo Pablo Iglesias, se frustró definitivamente hace unas horas, cuando Anova emitió un comunicado en el que reconocía que no se daban «as condicións políticas necesarias para unha fronte ampla».

La ruptura, en realidad, se hizo en dos tandas; la primera, cuando Anova, Podemos y EU rechazaron participar en las primarias de En Marea para crear una lista única con la que ir al Congreso. Era una ruptura anunciada. La segunda, no tanto, porque Anova siempre mantuvo su intención de reeditar su acuerdo del 2015 y el 2016 con los partidos de ámbito estatal, pero las tensiones de los últimos días por los primeros puestos en las listas y por la representatividad de cada partido provocó que, a escasas horas de cerrarse el plazo para la presentación oficial de coaliciones, todo estallase por los aires. «Lamentablemente non se dan as condicións políticas para que Anova poida asinar un acordo semellante ao que deu orixe á coalición En Marea en 2016», admite la dirección del partido fundado por Beiras. «Condicións que pasan pola imprescindible coralidade do espazo en clave de ruptura».

Ante esa tesitura, la dirección de Anova, que se reunió en la tarde del jueves, acordó no concurrir a las generales y centrase en las municipales con el apoyo a las mareas, un modelo de gestión política que el partido nacionalista siempre puso como ejemplo. «Seguiremos o proceso de diálogo para apoiar e impulsar candidaturas de unidade popular nas eleccións municipais. No inmediato, a prioridade de Anova será construír un espazo de ruptura, necesariamente plural, no maior número de concellos galegos». Y después de eso, «Anova abrirá un período de debate e reflexión sobre a nosa estratexia política que concluirá na nosa cuarta asemblea nacional».

Lo más llamativo es que Anova reconoce haber tratado de llegar a acuerdos no solo con Podemos y EU, sino también con el BNG y con En Marea. De la formación nacionalista de la que se salió en el 2012 tras la asamblea de Amio, dice que «desbotou a oferta de diálogo», y del partido instrumental que abandonó hace unos meses dice que «fixo outro tanto remitíndonos ao seu proceso interno de primarias».

El BNG, tras insistir en que no va a entrar en los problemas de En Marea-Podemos-EU-Anova y pedirles, una vez más, «que non nos utilicen de coartada nas súas liortas internas», puntualizó que no recibió ninguna oferta de diálogo de Anova sino un escrito en el que el partido de Beiras les comunicaba «a súa decisión de apostar por unha alianza con forzas estatais».

Para Luís Villares, Podemos «debería seguir o exemplo de Anova» y actuar como hizo con Compostela Aberta y Marea Atlántica, donde la formación morada se integró en las listas de dichas mareas locales. Invitó, además, al partido de Pablo Iglesias a «abrir unha reflexión» y entender que «En Marea é o espazo central, único e unificado, do cambio político», como a su entender se demostró en estos años. «En En Marea hai espazo para todo o mundo», concluyó.

El alcalde de A Coruña, por su parte, reconoce que hubiese preferido una candidatura «canto máis ampla mellor», pero no siendo así, Xulio Ferreiro insiste en que «a Marea Atlántica non vai participar nestas eleccións xerais», con independencia de que sus miembros apoyen a quien consideren oportuno, informa Eduardo Eiroa.

¿Llegará el tsunami a las municipales?

Susana Luaña

La división de los partidos de izquierda podría generar rupturas también en las mareas locales

Lo que le ocurrió a Unidas Podemos con Anova no es un hecho aislado, ya que buena parte de las alianzas firmadas por el partido morado en las elecciones del 2015 y el 2016 no se van a reeditar en el 2019. Enterrado ya el pacto con En Marea y con Anova, tampoco habrá acuerdo con Compromís ni con el sector soberanista de los comunes catalanes. Pablo Iglesias pierde socios por todas las esquinas del mapa español, y a los gallegos de izquierdas se le multiplican las papeletas para las elecciones generales: PSdG por un lado, BNG por el otro, En Marea y la coalición Podemos-IU-Equo. La división de los votos podría provocar, finalmente, que ningún partido de ámbito autonómico alcanzase representación en el Congreso.

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