Afundación premia el trabajo de Robert Arnove en investigación educativa

S. C. A CORUÑA / LA VOZ

EDUCACIÓN

Robert Arnove, premio Afundación
Robert Arnove, premio Afundación

Miguel Ángel Escotet describió al ganador como «extraordinariamente comprometido»

27 nov 2023 . Actualizado a las 15:02 h.

El primer Premio Internacional Afundación de Investigación Educativa ha recaído en Robert F. Arnove, un experto en la sociología de la educación de prestigio mundial, profesor emérito y canchellor profesor (figura académica de prestigio) en la Universidad de Indiana, en Estados Unidos.

Miguel Ángel Escotet, presidente de Afundación, anunció el nombre del galardonado, que recibirá el premio en un acto que se celebrará en primavera en Galicia y para el que Arnove preparará un informe sobre alguna de sus investigaciones, texto que será editado en castellano e inglés. El premio está dotado además con 12.000 euros.

El jurado estuvo formado por tres profesores José Luis Guerrero, Ana Lehnmann y Assunçao Flores —de las universidades de Georgetown (en Washington D.C.), Porto y do Minho, respectivamente— así como los profesores Martín Aiello, investigador del Instituto Internacional de Planificación de la Educación (IIPE) de la Unesco, y Carlota Sánchez-Montaña, coordinadora adjunta de educación en Afundación. Durante semanas analizaron las 111 candidaturas, de las que solo llegaron 17 de nueve países a la final. Y es que los candidatos no se pueden presentar por sí mismos, sino que deben ser propuestos por un centro de estudios pedagógicos de reconocido prestigio; en el caso de Arnove fue el Instituto Paulo Freire, de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Escotet, que conoce personalmente al profesor Robert Arnove, dijo estar conmovido por la elección del jurado, ya que comparte con el galardonado la creencia de que la educación debe ser una palanca del cambio social y ha de atender a razones de equidad. Resaltó que el trabajo de Arnove, muy completo y «extraordinariamente comprometido», busca hacer de la educación una disciplina que desarrolle en las personas una mentalidad independiente. Y resumió en tres las grandes ideas del premiado: «Defiende —explicaba Escotet— la vocación de los profesores, que es similar a la medicina, debe ser personas que les guste su trabajo y que tengan sensibilidad y conocimiento; también cree Arnove que no hay educación sin padres (o representantes), porque sin sociedad no puede haber una verdadera educación; y finalmente, aboga por educar en el amor al conocimiento».

Precisamente, para Escotet esto último es fundamental para el desarrollo de los alumnos: «Los contenidos son casi una decisión personal pero cuando amo el conocimiento intento absorber todo lo que sea conocimiento». La búsqueda del saber es la esencia del crecimiento personal y eso debe ser fomentado desde el primer momento, especialmente durante la etapa infantil. «Los profesores de infantil —criticó el presidente de la Afundación— ganan menos y tienen menos formación que los universitarios, y eso hay que revertir».