Cuatro gráficos para entender el inicio del curso en los colegios gallegos

Manuel Varela Fariña
M.varela REDACCIÓN / LA VOZ

EDUCACIÓN

En el colegio Castelao de Rianxo solo queda un alumno enfermo con coronavirus de los tres que se detectaron en las últimas semanas
En el colegio Castelao de Rianxo solo queda un alumno enfermo con coronavirus de los tres que se detectaron en las últimas semanas CARMELA QUEIJEIRO

El número de matriculados en Primaria se redujo a la mitad en los últimos 30 años. Hay siete comunidades con mejor ratio de alumnos por grupo que Galicia; si se suman ESO y Bachillerato es la segunda

08 sep 2021 . Actualizado a las 20:58 h.

Este jueves arranca el tercer curso de la pandemia. De nuevo habrá mascarillas, distancia de seguridad y geles hidroalcohólicos pero, como novedad, estarán las vacunas como barrera ante los contagios. El 40 % del alumnado llegará con la pauta completa. El declive demográfico que viene sufriendo Galicia en las últimas décadas se percibirá en un notable descenso de alumnos. Serán 187.624 en infantil, primaria y educación especial, una pérdida de 4.832 escolares (3.363 de ellos en centros públicos) frente al año pasado y casi 10.000 menos (9.180) respecto al curso anterior a la pandemia.

Es más, comparado con el curso 1990/1991 con el que inicia la serie histórica los datos del Ministerio de Educación y Formación Profesional, el número de matriculados en Primaria se ha laminado a la mitad. Entonces fueron 240.101 los niños y niñas frente a los 133.256 del curso pasado, que en el actual se reduce en 2.482.

Hoy en día, según datos del ministerio, prácticamente el 100 % de los pequeños de tres a seis años acuden al colegio en Educación Infantil, a pesar de ser una etapa de carácter voluntario en el segundo ciclo. Hace treinta años, esta tendencia no estaba tan extendida, por lo que eran 20.000 matriculados menos que el curso pasado, cuando había 78.803 inscritos, 6.403 menos que el curso anterior. El máximo llegó en el curso 2012-2013, con más de 93.300 niños y niñas. El descenso en los matriculados fue más acusado en centros privados (10,8 %) que en los públicos (5,8 %).