El ministerio desaconseja generalizar los filtros y medidores de CO2 en el aula

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN / LA VOZ

EDUCACIÓN

Algunos centros educativos gallegos tienen medidores de CO2. En el caso del IES David Buján de Cambre (en la foto), solo algunas aulas cuentan con el dispositivo, que ya tenía el año pasado
Algunos centros educativos gallegos tienen medidores de CO2. En el caso del IES David Buján de Cambre (en la foto), solo algunas aulas cuentan con el dispositivo, que ya tenía el año pasado CESAR QUIAN

El protocolo revisado por la Conferencia Sectorial de Educación insiste en que «el uso correcto de mascarilla, la distancia física interpersonal y la ventilación [natural] han demostrado su eficacia»

13 feb 2021 . Actualizado a las 11:06 h.

«No se recomienda la compra generalizada de medidores de CO2 por los centros educativos». Esta es una de las novedades y de las frases más destacadas de la actualización del protocolo covid que ha preparado el Ministerio de Educación y FP. Lo mismo ocurre con los filtros HEPA, cuyo uso limita el Gobierno a casos concretos en los que no se pueda ventilar el aula de forma natural.

En esta revisión del protocolo, fruto de la Conferencia Sectorial de Educación (ministra y consejeros) de esta misma semana, la ventilación ocupa un lugar destacado. Así, se insiste en que «el uso correcto de mascarilla, la distancia física interpersonal y la ventilación [natural] han demostrado su eficacia en diferentes entornos para la reducción de la transmisión de SARS-CoV-2 mediante aerosoles». Los datos que barajan las diferentes administraciones dan la razón al ministerio: un caso positivo en la escuela tiene una transmisión de 0,4 (no llega a contagiar a otra persona) y durante el pico de la tercera ola, que acaba de pasar, solo un 1,7% de la población que acude a los colegios dio positivo en covid-19.

Con esos datos y los estudios técnicos de que se dispone, el ministerio tiene claro que no hace falta generalizar ni los filtros HEPA ni los medidores de CO2. El motivo es que deben ser instalados por personal cualificado, para que los calibre y verifique según la normativa vigente. Además, exigen un mantenimiento regular. De no hacerlo, podría darse el caso de que un colectivo pensase que estaba protegido cuando realmente no fuese así.

Primero, ventanas abiertas

En orden de uso, se recomienda la apertura de ventanas y puertas de forma permanente y, si por las condiciones atmosféricas no es posible, se propone una pauta similar a la que ya hizo pública la Consellería de Educación, y que se puede ajustar a diario en la web ventilacion.usc.es.

Segundo, ventilación mecánica

Si no hay posibilidad de crear una corriente de aire, «una alternativa es la ventilación forzada (mecánica), con extractores individuales con un caudal adecuado».

Tercero, aire acondicionado

Otra opción son «los sistemas centralizados, es decir, comunes para todo el edificio o gran parte de él». En ese caso, «la tasa de aire exterior se debe incrementar y se ha de minimizar la fracción de aire recirculado».

Una variante es que no se pueda coger aire del exterior para esta red. En ese caso, el sistema «debe disponer de filtros de aire para poder garantizar la seguridad de las personas que se encuentran en la misma estancia».

Cuarta opción, contadores

No se considera una opción como tal, pero «cuando existan dudas razonables sobre la eficacia de la ventilación, se puede recurrir al uso de estos equipos realizando mediciones puntuales o periódicas que ayuden a generar conocimiento y experiencia sobre las prácticas de ventilación que garantizan una buena renovación del aire». Es decir, solo para saber qué pauta de apertura hay que aplicar.

Última opción, filtros HEPA

«No se considera necesario recomendar la adquisición generalizada de sistema de filtración y purificación de aire para dotar a todos los centros educativos. La aplicación de las normas publicadas sobre ventilación natural o forzada se considera que es suficiente para reducir o eliminar el riesgo de transmisión», dice el texto.

Solo «cuando el espacio interior no disponga de sistemas de ventilación natural o mecánica y las características constructivas no permitan otra alternativa», se usarán los sistemas de filtrado del aire portátiles o purificadores de aire con filtros HEPA debidamente instalados.