El 97% de los alumnos de colegios privados pasa de curso en secundaria frente al 86,3% que lo hace en los centros públicos

En la escuela concertada pasa el 91,4% de los estudiantes

Alumnos a la salida de un colegio en España
Alumnos a la salida de un colegio en España

Redacción / La Voz

Una de las mayores preocupaciones que se han generado en las últimas semanas, por el covid y la nueva ley educativa, es que se extienda la idea de aprobado general. Que todos los alumnos pasen de curso es, para muchos educadores y familias -entre ellos la plataforma Más Plurales, formada sobre todo por la escuela concertada-, una rebaja de la calidad educativa. Sin embargo, los datos dicen otra cosa: hoy en día el aprobado (casi) general se da en la escuela privada y, en menor medida en la concertada, siendo la pública el espacio con más suspensos y repeticiones; y en las pruebas de rendimiento este «aprobado general» no supone que el alumnado esté peor preparado.

¿Por qué ocurre esto? Todos los informes educativos señalan una y otra vez que la gran brecha no es digital, ni por la titularidad del centro ni por la región de referencia; la gran brecha es social, y a partir de ahí surgen todas las demás. Una familia que desembolsa cada curso escolar 6.000 o más euros para la educación obligatoria de su hijo está diciendo que para ella la formación es un pilar fundamental, que hace la inversión porque entiende que es la mejor garantía de futuro para su descendiente y espera que él o ella corresponda a ese esfuerzo. Esa familia, además, ofrece al alumno un espacio confortable para estudiar, materiales suficientes (de gafas a ordenadores) y hasta refuerzos si los necesita. Colateralmente, es de suponer que tiene una vida cultural más rica -viaja más, visita más museos, va más al cine, promueve más la curiosidad del joven en general-, un vocabulario más amplio y algo más de tiempo (de calidad, es decir, sin estar agotados ni tener que atender la casa) para sus hijos.

¿Y el colegio? ¿Marca la diferencia? También. En los centros privados (con y sin concierto) se hace especial hincapié en la atención personalizada de los alumnos, hay una mayor comunicación con las familias (estas se sienten más vinculadas al centro, ya que lo han elegido ex profeso) y como los alumnos suelen empezar con 3 años y rara vez se van antes de los 16, hay un conocimiento profundo del estudiante y se detectan antes los problemas.

En resumidas cuentas, los alumnos de entornos favorecidos no son más listos de naturaleza que aquellos que nacen en espacios sin recursos, pero en cambio aprueban mucho más, lo que demuestra que la repetición es un problema social no solo educativo. Estos son los datos inapelables, extraídos de las últimas estadísticas publicadas por el Ministerio de Educación y FP con respecto al rendimiento académico del curso 2018/19 en la comunidad gallega:

PRIMARIA

El 100% al principio. En primero, segundo y tercero de primaria los que estudiaron en colegios privados aprobaron todas las asignaturas, el 100%. En los centros concertados el porcentaje es muy similar, pero ya no hay aprobado general: 98,8, 99,1, 99. El tercer grupo es el de los colegios públicos: en primero pasa el 97,2% de los alumnos, en segundo el 97,6 y en tercero, el 97,8. Se supone que a los estudiantes que repiten se les ha detectado algún problema (por eso los que más repiten son los de primero).

¿Por qué? Hay tres grandes posibilidades que explican desde el punto de vista del colegio las diferencias por titularidad: una, que haya más detección precoz en la pública, algo que no es de extrañar porque cuenta con más personal especialista (orientadores, PT y AL) que la concertada, por ejemplo; dos, que en la privada y la concertada se decida reforzar el trabajo de esos alumnos y que se les mantenga en su curso natural; tres, que los niños con problemas vayan mayoritariamente a la pública (aunque siempre hay un porcentaje oculto que no se explicaría con este razonamiento).

Final de la primaria, igual. A partir de 4.º de primaria las repeticiones mantienen la misma tónica anterior. En la escuela totalmente privada pasan de curso el 99,8 (4.º y 5.º) y el 99,2% (6.º) de los estudiantes. En la concertada pasan el 98,8, 98,4 y 98,2%, respectivamente. En la pública son el 98,1% en cuarto y el 97,9 en quinto y sexto. Este porcentaje de éxito es menor y aquí empieza a detectarse la brecha social, porque la cuestión de alguna discapacidad ya se «resolvió», y por ley (Lomce) no se puede repetir más que una vez en toda la primaria.

PRIMER CICLO DE ESO

Impactantes diferencias. Primero y segundo de ESO son cursos fundamentales para determinar el éxito escolar de un alumno, es decir, que pueda acabar la secundaria obligatoria. Si un estudiante acude a la escuela privada, lo más probable es que pase este primer ciclo de ESO: lo hacen el 98,3 (primero) y 97% (segundo). Si su familia opta por la concertada, en 9 de cada 10 casos también pasará: 93,4 y 90,5%, respectivamente. En la pública la cosa cambia, porque solo pasa el 88,1% de los estudiantes de primero y el 84,3% de los de segundo. Hay 10 puntos de diferencia entre la privada-pública en primero y 13 en segundo.

Con suspensas, otra brecha. La cuestión llegados a este punto no es solo pasar, sino hacerlo limpiamente, porque si uno arrastra varias asignaturas de primero es más difícil superar segundo, y así sucesivamente. Y las cifras no dejan lugar a la duda: en la privada el 6% de los alumnos de primero pasan de curso con alguna suspensa, un porcentaje que se dispara al 16% en la concertada y roza el 22% en la pública. En segundo curso, son: 9, 17,4 y 22,5 los porcentajes de estudiantes que entran en tercero de ESO con alguna pendiente según lo hagan en la escuela privada, concertada o pública gallega.

¿Por qué? Si un alumno tropieza en quinto de primaria va arrastrando sus problemas a partir de entonces. Puede superar esa etapa, pero es difícil que al cambiar al instituto, por la nueva organización de la clase (ocho o nueve profesores frente al tutor y especialistas del año anterior) y la edad tan complicada (12-14 años), no se resienta. Necesita entonces más ayuda que nunca, más refuerzo.

Galicia, más equitativa. En Galicia el pase de curso en la pública sin asignaturas pendientes es 5 puntos superior a la media española en primero y otros 5 en segundo (en la media española más de 1 de cada 4 alumnos de la pública que llegan a tercero tienen materias suspensas). Los programas de refuerzo (PROA) y en general la calidad de la enseñanza pública y el esfuerzo consciente y sostenido por parte de Administración y profesores reduce las desigualdades.

SEGUNDO CICLO DE ESO

Difícil tercer curso. Es un curso complicado, porque tiene muchas asignaturas (trece en Galicia) y tanto de letras como de ciencias. A esa edad, gran parte de los alumnos tiene claro qué materias se le dan bien o, mejor dicho, en cuáles tropieza. Eso, sumado a que muchos estudiantes arrastran materias de otros años lo convierte en el curso de la ESO con peores datos de promoción. Sin embargo, en los centros privados el 96,6% del alumnado pasa de curso aunque un 10% arrastra alguna materia. En los concertados la cifra cae hasta el 90%, y hasta el 70% los que aprueban todo (16 puntos menos que en la privada). En la pública se llega al punto más bajo de la ESO, con un 84,4% de alumnos que pasan, pero solo el 59% lo hace con todo limpio.

Cuarto, más aprobados. Con la Lomce en la mano, tienen el título de ESO los alumnos que aprueben 4.º de ESO incluso si tienen dos materias suspensas aunque no pueden ser Lengua, Lingua o Matemáticas (la nueva ley mantiene esta cifra pero elimina qué asignaturas valen más). En la escuela privada promociona el 97,4% del alumnado (el 11% con alguna suspensa); en la concertada lo hace el 90% (con un 17,5% con suspensas); y en la pública, un 85,2% (con un 25% de alumnos con asignaturas «perdonadas»).

ITINERARIO

A bachillerato o a FP. La Lomce estableció un itinerario en 3.º de ESO: una secundaria camino de la FP o del bachillerato. El alumno elegía a final de segundo si quería matemáticas aplicadas (FP) o académicas (bachillerato). Era una forma clara de apartar a los estudiantes más rezagados, y de hecho en Galicia no ha cuajado. Por ejemplo, en la escuela privada no existe esa oferta (cero alumnos y prácticamente es igual en toda España) y en la concertada y pública es mínima.

Más suspensos. Si alguien tiene dudas del carácter segregador del itinerario de FP solo debe consultar los resultados: en la escuela concertada titularon en 4.º ESO en la rama de FP el 76% de los alumnos (el 90% es la media y si solo se toma la línea académica es el 91,8%) y en la pública fueron menos del 70% de los matriculados (15 puntos por debajo de la media). Si se mira cuántos pasaron con todo aprobado, los porcentajes son desoladores: 44% (concertada) y 33% (pública).

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