El miedo al fracaso escolar es femenino

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN / LA VOZ

EDUCACIÓN

Alumna gallega en selectividad
Alumna gallega en selectividad Sandra Alonso

PISA recoge el sesgo de género 68 de 74 zonas educativas de todo el mundo. En Galicia, las chicas tiene el doble de preocupación que los chicos

21 sep 2020 . Actualizado a las 10:14 h.

Los expertos de PISA analizan de todas las maneras imaginables los datos que recogen las pruebas, y prestan especial atención a dos brechas: la de género y la de ingresos/entornos familiares. Del primer aspecto acaban de sacar un estudio puntual que dice que las chicas de 15 años sienten mucho más miedo al fracaso que sus compañeros varones: expectativas más altas, más negatividad y mucha más presión. Y cuantifican esas diferencias: dos de cada tres alumnas dudan de sus planes de futuro ante un fracaso; entre ellos, uno de cada tres. Alemania, Austria y los Países Bajos fueron los países de la OCDE en los que las chicas expresaron el menor temor al fracaso, pero aún así fueron mucho más que los chicos de estos países.

Ya antes de pasar a la carrera hay una brecha en la elección: solo el 14 % de las chicas que tenían un alto rendimiento en ciencias o matemáticas indicaron que esperan trabajar como profesionales de la ciencia o la ingeniería, frente al 26 % de sus compañeros en la misma situación; hay que tener en cuenta que estas son las profesiones que están mejor pagadas de promedio. ¿Por qué lo hacen? La cuestión es compleja y no lo aborda el estudio PISA, pero sí hay otros trabajos que apuntan a que la sociedad como conjunto desanima a las niñas hacia las carreras de ingeniería y a los seis años ya se nota ese sesgo.

Sobre lo que sí reflexionan los expertos de PISA es sobre el miedo. «El alumnado manifestaba miedo al fracaso cuando estaba de acuerdo con estas declaraciones: 'Cuando fallo, me preocupa lo que los demás piensen de mí', 'Cuando fallo, tengo miedo de no tener suficiente talento' y 'Cuando fallo, dudo de mis planes de futuro'». Estas frases las apoyaban (en la media de la OCDE) el 64% frente al 46% de los chicos.

Las alumnas gallegas, especialmente sensibles al fracaso

En España la diferencia es muy llamativa a favor de los chicos, que no sienten esa presión por hacer las cosas bien. Y en Galicia esa situación aumenta: ellas tienen el doble de miedo al fracaso que ellos, lo que las sitúa a la cabeza de España en ese sentido, solo seguidas de cerca por las catalanas. 

Las gallegas superan a los chicos en Matemáticas y Ciencias

La brecha de género en Matemáticas en PISA 2018 fue reducida -cinco puntos, a favor de los chicos- y solo resultó significativa en menos de la mitad de los 79 países y economías participantes. Se notó especialmente en América Latina: Colombia fueron 20 puntos; en Argentina, Costa Rica, Italia y Perú, más de 15. Pero en 14 países la brecha fue al revés, especialmente en Finlandia, Islandia, Noruega y la República Eslovaca. En España sigue siendo negativa para las mujeres, pero se ha reducido a la mitad y ahora es de 6 puntos.

Curiosamente, Galicia es una de las tres zonas de España en que ellas superan (muy ligeramente) a los chicos; no llega a los dos puntos, lo que en la práctica supone la igualdad entre ambos (las otras zonas son el País Vasco, con casi cuatro puntos de ventaja) y Ceuta (que tiene siete, pero está en una posición muy lejana en números globales a vascos y gallegos). En el otro extremo, con una diferencia significativa a favor de los varones (más de 10 puntos) están Andalucía, Madrid, Castilla y León, Baleares, Cantabria y La Rioja (esta, con 15 puntos de diferencia).

 En la materia de Ciencias la situación es algo mejor. En la mitad de los entornos analizados la brecha no es estadísticamente significativa y solo hay diferencias importantes en seis zonas; en cambio, en 35 países las mujeres superan a los hombres en esta disciplina. 

España está en el grupo de la práctica igualdad, con una diferencia a favor de los varones de un punto. Pero hay zonas -repiten con Matemáticas- en las que la situación sigue siendo desfavorable: en Cantabria, La Rioja, Comunidad de Madrid y Castilla y León los chicos tienen un rendimiento medio en ciencias significativamente más alto que las chicas, entre 7 y 11 puntos. Galicia con diez puntos a favor de las alumnas encabeza el otro extremo español, seguida del País Vasco