La educación pública, más eficiente que la privada en condiciones de igualdad

El Informe PISA evaluó las diferencias entre centros a partir de las notas de matemáticas

IES Castro Alobre, en Vilagarcia. En Galicia hay 254 institutos que ofrecen ESO
IES Castro Alobre, en Vilagarcia. En Galicia hay 254 institutos que ofrecen ESO

Redacción / La Voz

El nivel de la educación en Galicia es muy parecido entre los colegios privados y públicos: hay diferencias pero no son significativas, ni en PISA ni en la selectividad, los dos exámenes comunes a todos los alumnos. Pero en ambos casos gana la instrucción pública si se ajusta el indicador de renta, es decir, si se tiene en cuenta el entorno socioeconómico, el llamado índice social, económico y cultural (ISEC). Esto ocurre porque la equidad del sistema es alta (por eso no hay apenas diferencia en números absolutos) y la calidad de la enseñanza en los institutos, también (son más eficientes).

En el Informe PISA de este año la diferencias entre centros públicos y concertados se indica a partir de las notas de matemáticas. Según estas, los alumnos de la pública sacaron de media 495 puntos y los de la privada, 504. Pero si se ajustan los datos teniendo en cuenta el entorno socioeconómico de los estudiantes, las notas ya varían de forma sustancial: en la pública sacarían 502 y en la privada, 500. Así, ya solo con este cambio la escuela pública sale beneficiada. Pero si a eso se añade la corrección socioeconómica de los propios centros, los estudiantes de los institutos sacarían 504 puntos y los de los colegios, 496. Dicho de otro modo, la diferencia entre los colegios privados frente a los públicos en PISA es la procedencia social de los estudiantes, y, si eso se elimina, el rendimiento es mejor en la escuela de la Xunta.

Lo que ocurre en Galicia no es muy raro en España, ya que en nueve comunidades siguen la misma tónica: La Rioja, Cantabria, Cataluña, Andalucía, Asturias, Murcia, Castilla y León y Baleares. También eso mismo ocurre en la media de España y hasta en la de la OCDE. Hay que destacar especialmente la situación de La Rioja, donde la diferencia es enorme, a pesar de que la escuela pública tiene una baja implantación (61%, frente al 74% gallego, por ejemplo). Pues aún así, en La Rioja los alumnos de la pública pasan de perder 3 puntos en matemáticas a ganar 10 si se tiene en cuenta el entorno de los estudiantes y hasta 26 si se suma en la de las propias escuelas. En palabras del propio informe: «Cuanto mayor sea la influencia del ISEC en la estimación de las puntuaciones medias, menos equitativa será la distribución de los estudiantes en los centros educativos y, por tanto, existirá mayor nivel de segregación social, económica y cultural de los estudiantes». De hecho, La Rioja es la única de las comunidades españolas en el que la diferencia teniendo en cuenta el ISEC es estadísticamente significativa. 

La distancia en España es de 2,7 en favor de la escuela pública y en la OCDE está en 6,4 también hacia el mismo sentido. Galicia ocupa la tercera posición española con 8 puntos de diferencia.

La selectividad, sin ISEC

En el caso de Galicia no hay datos del ISEC con respecto al examen de selectividad, aunque incluso sin esta corrección hay una mínima ventaja a favor de la escuela pública. Sí es cierto que se presentan más estudiantes de instituto (7.437 en la última prueba) que de colegio privado (1.976), por lo que es de suponer que en los centros públicos habrá alumnos de todo perfil. Además, en bachillerato hay menos diferencias por entorno socioeconómico (los que llegan a bachillerato ya superan esa barrera). En cualquier caso, los alumnos de la pública aprobaron en un 94% (en un 92% los de la privada), sacaron un 6,177 de nota media (6,136 en la privada) y la diferencia entre la nota media de bachillerato y la de la prueba común era ligeramente menor, con un 1,53 de media (frente al 1,68 de la privada). Son cifras muy parecidas entre ambos grupos.

Más de 100 puntos de diferencia con los repetidores

El 27% de los alumnos gallegos de 15 años no están en 4.º de ESO, a pesar de que ese es el curso que les corresponde. La repetición es el principal problema educativo de España y Galicia (tienen índices similares) y perpetúa la desigualdad: los repetidores abandonan mucho más los estudios y, siendo (estadísticamente) alumnos de entornos desfavorecidos, se ven abocados a unas condiciones laborales peores.

Las pruebas PISA examinan a los alumnos de 15 años, independientemente del curso en el que estén. No es de extrañar por tanto que los repetidores, que estudian en un curso inferior al que les corresponde, tengan un nivel de conocimientos menor que el de sus compañeros de cuarto. Esto supone, en el caso de Galicia, que los repetidores sacan en matemáticas 103 puntos menos que los alumnos que están en cuarto de ESO y algo menos, 97, en ciencias. Se calcula que unos 30 puntos en PISA es un curso, así que según esto el nivel de los repetidores gallegos es de primero de ESO, cuando por lógica (solo se puede repetir una vez en cada etapa y en primaria hay muy pocos repetidores) debería ser de unos 30 puntos.

Galicia es la octava comunidad en este ránking de diferencias entre repetidores y alumnos de edad idónea, y está al mismo nivel que el País Vasco. La media española también está cerca (102 puntos) mientras que los que están más igualados son Comunidad Valenciana (y para eso a 93 puntos de distancia) y Cantabria (en 92). Como es de suponer, las notas del grupo de rezagados son mucho peores, y solo el 0,65 de ellos (en Galicia) alcanzan el sobresaliente, aunque son tres veces más que los repetidores de la media estatal.

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