«El inspector es la persona ideal para promover la innovación en los colegios»

Antonio Estévez, presidente del primer sindicato gallego de inspectores de educación, quiere que el colectivo hable con una sola voz

Antonio Estévez es el primer presidente de USIE Galicia
Antonio Estévez es el primer presidente de USIE Galicia

Hasta ahora, los 84 inspectores de Educación que hay en Galicia no tenían un sindicato profesional que los representase, alguien que defendiese su voz ante la Xunta y otros colectivos. Pero ahora ya lo hay. Se llama USIE Galicia y su presidente es Antonio Estévez.

-¿Por qué cree que es necesario el sindicato? 

-Una inspección técnica e independiente es el mejor garante del sistema por lo que es importante velar por las condiciones laborales que afectan significativamente al servicio. El sindicato nace para dar respuesta a la necesidad de defender el ejercicio de la función inspectora dirigida a los centros educativos y no a la realización de tareas administrativas que parecen convertirse en un fin en lugar de un medio. Para llevar a cabo nuestra función es importante contar con las condiciones adecuadas y el objetivo del sindicato es trabajar estableciendo una vía de canalización para aunar bajo una única voz nuestras aportaciones, aspiraciones y reivindicaciones, voz que hasta este momento no existía, lo que nos llevó a la constitución de USIE Galicia, único Sindicato de Inspectores de Educación, que además cuenta con una sección abierta a la participación de profesorado en calidad de colaboradores.

 -¿Les ha afectado mucho los recortes? 

-Como todo el funcionariado, la inspección educativa también padeció los recortes. Ello supuso que las mayores limitaciones económicas afectasen al desempeño de nuestra función, a la vez que vimos reducido nuestro poder adquisitivo. Mayores recortes suponen menos recursos, y eso incrementa la dificultad para mantener la calidad educativa. Pero no se trata tanto de hablar de recortes como de eficacia y eficiencia organizativa para aprovechar al máximo los medios disponibles.

 «Una inspección de perfil burocrático nos convierte en inspectores de despacho»

-¿Hasta qué punto su trabajo diario está afectado por la burocracia?

-Nuestro trabajo tiene dos dimensiones fundamentales, una de supervisión y evaluación y otra de asesoramiento y acompañamiento a los centros educativos. Esta segunda vertiente, directamente ligada a los centros y a sus problemáticas diarias, es la más valorada por padres, docentes y equipos directivos, y la que requiere más nuestra presencia en los centros para dar la respuesta adecuada. Una inspección de perfil burocrático nos convierte en inspectores de despacho, impidiendo la labor presencial en los centros educativos. Es necesario limitar la burocracia exclusivamente a aquella imprescindible y que aporte valor añadido, y tratar de armonizarla con el resto de funciones.

-Esa parte tan importante de la inspección que es ayudar a la mejora de los centros, ¿se lleva a cabo en la práctica?

-Efectivamente, el incremento de exigencia de otras funciones acaba yendo en detrimento de la dedicación a la ayuda y al acompañamiento a los centros. En ese contexto también sería positivo  simplificar y optimizar los procedimientos ordinarios. Las cuestiones más técnicas y los asuntos que tienen que ver con acciones disciplinarias también forman parte de nuestra función y es, quizás, una tercera dimensión, a la que no hice antes referencia, pero que requiere una buena parte de nuestro trabajo y esfuerzo diario, función que también es demandada por los centros.

«El inspector es la persona ideal para promover la innovación»

-¿Hasta qué punto es potestad de un inspector apoyar una línea de innovación en un centro? O dicho de otro modo, ¿depende el proyecto de un colegio del inspector que le toque o hay directrices comunes?

-La innovación y los proyectos de mejora entran dentro de la autonomía de los centros educativos. Estos deben ser promovidos e impulsados por la dirección del centro con la participación del profesorado y la colaboración del resto de la comunidad educativa. La dirección de un centro educativo es aquí, sin duda, un elemento clave. El inspector en estos casos acompaña a los centros apoyando y asesorando en todo el proceso necesario para el diseño, ejecución y evaluación del proyecto. El inspector es la persona ideal para promover estas iniciativas, dada su amplia experiencia docente y su conocimiento de los procesos educativos, pero una vez más, esto requiere más presencia de los inspectores en los centros.

«No hay nadie por encima de la ley» 

-Todos conocemos casos de malos profesores. ¿Qué papel juega la inspección en esos casos?

-No hay nadie por encima de la ley y que todos tenemos que dar cuenta de nuestro rendimiento. No hay nadie intocable en ese sentido. La inspección educativa realiza continuas evaluaciones de la actividad docente en los distintos procedimientos establecidos en su plan anual. De estas evaluaciones salen siempre actuaciones de mejora.

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