¿El tutor debe ser un profesor definitivo?

Familias y sindicatos discrepan sobre la elevada tasa de provisionales en las tutorías gallegas de 1.º y 2.º de ESO

Alumnos de segundo de ESO en un instituto gallego
Alumnos de segundo de ESO en un instituto gallego

En una de cada tres aulas de institutos gallegos, la clase de 1.º de ESO la imparte un profesor que es nuevo en el centro y que normalmente llega unas horas antes del inicio de curso. Este dato, que no es oficial porque la Xunta no lo tiene, ha alarmado a los padres, pero no a los sindicatos. Hay diferencias de opinión muy importantes en ese sentido.

«Que el tutor de 1.º de ESO sea un profesor nuevo en el centro es como si el que opera a corazón abierto es un mir de primer año»

Las dos federaciones de ANPA de la escuela pública en Galicia (Confapa-Ceapa y Anpas Galegas) aprovechan el dato para reivindicar cambios profundos en las tutorías escolares de secundaria. Rogelio Carballo (Confapa-Ceapa) cree que la cifra «evidencia la falta de criterio y consciencia de los profesores sobre la responsabilidad social de su trabajo» y considera inaceptable que se diga que «faltan incentivos para ser tutor cuando todos los profesores de secundaria cobran un plus por esa función». El presidente de Ceapa es el más crítico con esta situación: «Que el tutor de 1.º de ESO sea un profesor nuevo en el centro es como si el que opera a corazón abierto es un mir de primer año», protesta, y plantea que «si la experiencia no es un factor determinante, que tampoco lo sea en una oposición». 

«É estrañísimo que un titor chame ás familias, como moito escoitan»

Carballo cree que el tutor de 1.º de ESO, un curso en el que cambian tantas cosas y tan importantes, debe tener «un mínimo de antigüedad, desde luego; que haya sido tutor antes en otro curso; que sea tutor en primero y segundo; y que demuestre su valía antes de acceder a la tutoría». Para este arquitecto pontevedrés, «hay que cambiar la formación inicial del profesorado y su sistema de acceso a la función pública».

Fernando Lacaci, vicepresidente de Anpas Galegas, es crítico con la situación -«é estrañísimo que un titor chame ás familias, como moito escoitan»- pero señala a la Xunta: «Mira para outro lado. Isto debería estar regulado porque non se pode deixar en man dos traballadores a organización do seu traballo». Añade que hay dos asuntos que se deben corregir: «A altísima taxa de temporalidade e a falta de formación especial».

El tutor de primero, también en segundo

¿Cómo tendría que funcionar el sistema según Anpas? Lacaci apunta soluciones: «Hai que crear un estatuto da orientación nos centros escolares; o titor de primeiro debería selo de segundo; esixirlles que leven un tempo de experiencia e que teñan un curso de formación específico». Y apunta una cuestión interesante: «Hai que pensar que materias dá o titor. Agora só ten a obriga de dar clase a toda a aula, pero non é o mesmo un profesor de Educación Física que un de Matemáticas, porque os profesores de materias con pouca carga horaria teñen centos de alumnos e así é difícil que coñezan aos seus titorizados».

Los sindicatos contemporizan 

Los sindicatos, por su parte, matizan algo la situación. A ninguno le parece especialmente grave que se hable de 1.º o 2.º de ESO, y todos creen que con un buen departamento de orientación, ser nuevo y tutor no es algo incompatible. Cada sindicato propone soluciones propias, aunque algunas son compartidas por las cuatro organizaciones más importantes en la escuela pública gallega (CIG, CC?. OO., ANPE y UGT): una ampliación del concurso de traslados -que todos coinciden comenzó en este 2018- para que haya más plazas fijas en los institutos; reducción del horario lectivo para que los profesores dispongan de más tiempo para coordinarse.

Suso Bermello (CIG) aboga además por adelantar la llegada de los provisionales y «aínda que o criterio de elixir por antigüidade é lóxico, as titorías son outra cousa, non estaría mal que se regulase». Luz López (CC. OO.) propone «considerar 1.º e 2.º de ESO un ciclo co mesmo titor; protocolizar as horas de titoría; coordinarse máis cos CEIP adscritos; adiantar ao día 1 de setembro a chegada dos provisionais e facer do mestrado una formación máis pedagóxica». Julio Díaz (ANPE) defiende la obligatoriedad de ser tutor, beneficios horarios para los coordinadores y menos burocracia. Paula Carreiro (UGT) aboga por un ciclo de dos años con el mismo tutor, como en primaria, y potenciar la figura del orientador, añadiendo personal en los centros grandes.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
6 votos
Tags
Comentarios

¿El tutor debe ser un profesor definitivo?