«No importa tanto el dispositivo como la presencia de un profesor que enseñe a reflexionar»

La Voz

EDUCACIÓN

miguel souto

Los expertos reivindican la figura del adulto capaz de ofrecer alternativas diferentes al uso habitual que le dan los jóvenes

16 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Juan Sanmartín, profesor de ciencias del CPR Vila do Arenteiro, en O Carballiño, utiliza el móvil con asiduidad en sus aulas (a partir de segundo de ESO) desde hace cinco años. Lo usa para realizar exámenes -«es una herramienta motivadora»- y hasta para comunicarse con sus alumnos por Telegram (porque no necesita un número de móvil). Este año piensa incluir Instagram para que los alumnos lo usen en trabajos de plástica: «Voy a animarles a que cuelguen sus trabajos, papers y gráficas en las redes sociales», y así reciban las opiniones de otros. Para que sepan que Internet tiene muchos usos.

Este docente lalinense sería, en palabras de Almudena Alonso, investigadora del grupo Stellae (USC) y profesora del departamento de Didáctica de la UVigo, «la figura del adulto que enseña», y su papel «es incuestionable» por el plus de profundidad y reflexión crítica que aporta. Es capaz de ofrecer alternativas diferentes al uso habitual de los jóvenes, que suele ser ocio social y juegos.

Sanmartín reconoce que el móvil en el aula solo se maneja de vez en cuando, con permiso de los padres y durante un tiempo limitado, y que el comportamiento es ejemplar: «Cuando llego al colegio me están buscando para entregármelo». Y recalca que en el aula siempre hablan de los peligros de lo que se cuelga y se dice en Internet. Pero al margen de eso, Juan Sanmartín propone que haya más confianza en los jóvenes: «A esa edad, todos hemos hecho algo, leíamos un cómic cuando parecía que mirábamos el libro de Lengua, se ojeaban ciertas revistas o pasábamos horas ante la tele».