Hartazgo en Portugal con el precio de la gasolina: «Solo cojo el coche si no queda más remedio»

Brais Suárez
brais suárez OPORTO / E. LA VOZ

ECONOMÍA

Estación de servicio en Oporto
Estación de servicio en Oporto Brais Suárez

En algunas estaciones de servicio los carburantes subieron hasta 15 céntimos por litro en un día

08 sep 2026 . Actualizado a las 08:45 h.

«Esta noche, en nuestra gasolinera el diésel subió diez céntimos de golpe y la gasolina nueve, pero sabemos que hay otras donde subió más», dice la dependienta de una estación de servicio del barrio de As Antas, en Oporto. Las subidas fueron de hasta 15 céntimos por litro, que sitúan el precio medio de referencia del diésel en casi 2,15 euros por litro, el máximo jamás registrado en Portugal. La gasolina, a 2,11 euros de media, acaba de sufrir la mayor subida en cuatro años. «Hoy sobre todo, pero en los últimos meses en general, se nota que la gente intenta coger menos el coche. Yo creo que muchos ya aprovecharon para repostar durante el fin de semana y los que pudieron, van hasta España», añade la joven.

Es el caso de José María, de 50 años, que es el único cliente que aparece en unos 15 minutos: «Yo evito usar el coche en la ciudad porque es demasiado caro. Pero hoy no me quedaba más remedio, porque tuve que volver con urgencia desde Lisboa», explica, aclarando que los precios de las áreas de servicio en la autopista son «aún más elevados». Junto a él, su padre, de 71 años, añade: «Esto está muy mal. El pueblo portugués, con sus salarios, no consigue aguantar estos precios. Los residentes en Oporto tenemos un pase gratuito de transporte público, así que yo ya casi no uso el coche». Otra dependienta, sin embargo, puntualiza: «Al final, mucha gente no puede evitarlo, porque necesita trabajar… Con estos precios, la gente debería protestar mucho más».

De hecho, muchos ya aprovecharon este lunes para manifestar su hartazgo. En el puente 25 de Abril, en Lisboa, los conductores organizaron una pitada multitudinaria contra la subida de precios y lo que consideran apoyos insuficientes por parte del Gobierno, que el pasado viernes aprobó un descuento extraordinario en el ISP (Impuesto Sobre Productos Petrolíferos) de tres céntimos por litro. Con esta actualización, sumando las medidas de apoyo vigentes desde el estallido de la guerra en Ucrania en el 2022, el descuento fiscal concedido por el Estado asciende a un total de 23 céntimos por litro de diésel y gasolina. Para muchos, ya da igual: «Quince céntimos en una noche es una locura. Son precios de países nórdicos y nosotros no tenemos sus sueldos. Las grandes compañías se están cebando y el Gobierno solo mira», comenta el mismo conductor.

Aunque los datos son muy dispares y algunas gasolineras de bajo coste consiguen contener las subidas, algunas estaciones de servicio llegaban a registrar cotas de hasta 2,40 euros por litro este lunes. Los precios, tradicionalmente altos, se dispararon tras la guerra de EE.UU. contra Irán y se sitúan, de media, en más de un 20 % que el año pasado. Según datos de Expresso, el conflicto tiene un impacto directo de 1.300 millones de euros en las familias portuguesas.