Galicia perdió 76 empleos al día en agosto, alcanzando los 109.700 parados
ECONOMÍA
En el conjunto del Estado hay 44.400 desocupados más, pero crece el empleo
02 sep 2026 . Actualizado a las 20:24 h.Agosto suele ser mal mes para el mercado laboral español y este año no ha sido una excepción: se han destruido más de 160.000 puestos de trabajo con el fin de la campaña de verano. Sin embargo, empleo acelera y coge más velocidad, incluso se aúpa con una tasa de creación interanual por encima del 3 % (3,13 %), un nivel que no se veía desde el año 2022, como consecuencia de la regularización extraordinaria de inmigrantes, que ha permitido incorporar en apenas tres meses casi 340.000 afiliados extranjeros a la Seguridad Social. En Galicia, el desempleo creció por encima de la media estatal, situada en el 1,9 %. Con un incremento del 2,2 % en la cifra de parados, la pérdida diaria de empleo se situó en 76, acercándose en el conjunto del mes a los 2.400, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo Sin embargo, en la comparativa interanual, la comunidad cierra agosto con el mismo desempleo que tenía el pasado año —casi 109.700 personas se encuentran en esta situación—, y se sitúa en séptima posición a nivel autonómico en cuanto a destrucción de puestos de trabajo. El paro creció en Cataluña un 4,6 %; un 3,3 %, en Baleares; un 2,7 %, en Murcia; y un 2,5 %, en Madrid y Cantabria.
La integración de los trabajadores inmigrantes ha permitido al mercado laboral español coger aire, sufriendo el menor recorte de afiliados de un mes de agosto en cinco años. De hecho, la pérdida de empleos es sensiblemente inferior a la del año pasado, cuando se situó en 200.000, es decir, se han quedado por el camino 40.000 puestos de trabajo menos en comparativa interanual, mientras el mercado de trabajo recupera un dinamismo que no se registraba desde el 2021, tras el fuerte acelerón que pegó tras la pandemia.
«El mes de agosto nos deja un crecimiento de empleo histórico, como vemos en la serie desestacionalizada; llevamos más de cinco años y medio sumando afiliados mes a mes», se enorgulleció la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en un comunicado, concluyendo que: «Nuestro mercado laboral goza de muy buena salud»
Lo que no ha traído buenas noticias, al contrario, ha sido el comportamiento del paro, que ha aumentado en 44.419 personas respecto a julio, lastrado por el sector servicios. Agosto se cierra con la mayor subida desde el 2019 y con el desempleo de nuevo por encima de la barrera de los 2,3 millones de inscritos en el Servicio de Empleo Público Estatal (SEPE). Es términos globales es el nivel más bajo para un agosto desde el 2007, pero una cifra muy elevada.
Un 10 % estructural
España sigue estando a la cabeza de Europa en cuanto a desempleo y estos más de dos millones largos de parados no se consiguen rebajar pese a los buenos datos de empleo de estos últimos años, lo que deja entrever que se trata ya de un paro estructural, en el entorno del 10 %, difícil de solventar si no se ponen nuevas medidas en marcha. Y eso sin sumar los cerca de 884.000 trabajadores fijos discontinuos sin actividad en estos momentos, lo que eleva el paro efectivo hasta los 3,2 millones de personas, según explica Randstad Research.
Si se descuenta la estacionalidad y el efecto calendario, en agosto se han registrado 83.844 afiliados más, hasta un total de 22.371.964. Así, se acumulan ya 67 meses consecutivos de incrementos y se alcanza el nivel más elevado de la serie.
Sufre la educación
Por sectores, la educación encabezó un mes más los descensos respecto a julio por el parón estacional, con casi 76.600 cotizantes menos y una reducción del 6,4 %; seguida de las actividades administrativas, que perdieron más de 18.000 afiliados, un 1,2 %; la industria manufacturera, con 16.400 cotizantes, menos, un 0,8 %; la construcción, que perdió cerca de 12.700 ocupados, un 1,2 %; y el comercio, con una contracción del 0,4 % y una reducción próxima a los 10.200 afiliados.
Por el contrario, las actividades sanitarias y de servicios sociales sumaron 17.811 afiliados, casi un 1 % más, y la hostelería 7.200.
De cara a septiembre las perspectivas son «moderadamente favorables», según The Adecco Group Institute, que prevé que la afiliación desestacionalizada continúe creciendo, aunque a un ritmo más moderado, con una creación interanual en torno al 3 %. «El reto del empleo en España ya no es únicamente crear más puestos, sino asegurar que el crecimiento vaya acompañado de mayores niveles de productividad, cualificación y competitividad», señala Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute.
Los ocupados extranjeros siguen en aumento y ya suponen uno de cada seis trabajadores en España
Con el recorte de agosto, la cifra de cotizantes a la Seguridad Social vuelve a caer después de superar en julio, por primera vez, la barrera de los 22,5 millones. Sin embargo, en el último año el sistema ha sumado la cifra nada desdeñable de 679.000 cotizantes más, de los cuales un 70 %, casi 482.500, son trabajadores de otros países, un colectivo que ha crecido con fuerza en estos últimos meses gracias a la regularización extraordinaria del Gobierno y que asciende a más de 3,5 millones de personas, representando ya uno de cada seis trabajadores.
«Hace dos años decíamos que cuatro de cada diez empleos que se creaban en un año había sido absorbidos por extranjeros; hoy ese mismo dato es el 70 % cuando solo representan el 16 % de los trabajadores en España», apunta Valentín Bote, director de Randstad Research, que sostiene que la aceleración del empleo hasta el 3,1 % no se explica por una mayor creación de puestos de trabajo «de forma genuina, sino por empleo que ya existía pero estaba ocupado por trabajadores de forma irregular», algo que también indica el que la economía no esté dando señales de aceleración.
Prácticamente la mitad de estos cerca de 340.000 extranjeros afiliados gracias a la medida gubernamental proceden de dos únicos países: Colombia, que incorpora casi 97.400 trabajadores, y Venezuela, que suma más de 66.700. El 80 % de los inmigrantes se han encuadrado en el Régimen General de la Seguridad Social, mientras que casi 17.000, un 5 %, son autónomos.