EGA lamenta que los proyectos para la comunidad «deambulen por un limbo judicial»
31 ago 2026 . Actualizado a las 14:26 h.La Asociación Eólica Gallega (EGA) reivindica su potencial para rebajar la inflación en la comunidad, al mismo tiempo que lamenta que no se desbloqueen los más de 3.000 megavatios autorizados y suspendidos por decisiones judiciales. «Este septiembre debuta con un elevado encarecimiento de la vida, que afecta directamente a la ciudadanía y a las pequeñas y medianas empresas; reduciendo su capacidad de compra o inversiones, así como viéndose obligadas las compañías a renegociar su financiación debido a la subida del precio del dinero», subrayan desde la entidad que preside Manuel Pazo. Además, incide en el hecho de que la luz, el gas y el petróleo hayan incrementado su precio en un 20 %, trasladando inestabilidad al Índice de Precios al Consumo (IPC).
La inflación gallega superó en medio punto la media española (4,1 % frente a 3,6 %) en julio; y en agosto aumentó 7 décimas hasta el 4,3 %, debido a los carburantes en su mayor parte, lo que la situará en un 5 %. Para la patronal del viento, la comunidad tiene que «jugar un papel esencial a la hora de conquistar soberanía energética, salud pública y ambiental, precios bajos de un bien de consumo imprescindible como la electricidad y seguridad nacional». Añade que capacidad no le falta, dado el volumen de proyectos autorizados y con permisos de construcción, aunque lamenta que la situación continúe sin desbloquear. «Deambulan por una especie de limbo judicial un centenar de parques y varias líneas de evacuación eléctricas, a pesar de las sentencias favorables del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea», afirma la asociación, que también reclama que se aplique el interés público superior para las energías renovables que dictó la UE ya en 2023, así como la aceleración estratégica de su despliegue e implantación.
«Cada verano gallego es más seco y caluroso, con alertas y restricciones de agua por el bajo nivel de los ríos y los embalses; una circunstancia que también ha llegado a centroeuropa de forma alarmante. Si falta el agua, ya solo nos queda el viento como energía propia y renovable», advierte EGA. Para la asociación, la coyuntura de inflación alta y precios energéticos disparados provocará una nueva subida de los tipos de interés. «Toda esta situación, que repercute directamente en nuestros bolsillos, se habría aliviado notablemente en Galicia si se hubiesen instalado los 3.000 MW eólicos que siguen encomendados a la providencia», afirma.