SAIC se reafirma en su proyecto de Ferrol y entiende que el Gobierno «evalúe todos los factores relevantes»
ECONOMÍA
El Ejecutivo central respalda el proyecto y asegura que será compatible con la seguridad nacional. El Puerto de Ferrol recuerda que las instalaciones «no comparten espacio con ninguna infraestructura militar»
11 ago 2026 . Actualizado a las 13:52 h.Apenas dos meses después de que la china SAIC (fabricante de MG) anunciase su intención de ubicar en Galicia su primera planta de ensamblaje de automóviles en territorio europeo, con una inversión de 200 millones de euros, una campaña de presión argumentando un posible espionaje trata de condicionar al Consejo de Ministros para frenar el preceptivo visto bueno al proyecto. Es este un requisito imprescindible por tratarse de una inversión extranjera directa que afecta a infraestructuras críticas, en este caso uno de los puertos de interés general del Estado, como es el de Ferrol. Sin embargo, los portavoces de MG respaldaron las declaraciones del Gobierno en su defensa sobre la viabilidad del proyecto de Ferrol y mostraron su comprensión a la realización de estudios previos de impacto antes de autorizar la inversión. «Entendemos que se evalúen todos los factores relevantes para su implantación, incluyendo no solo los económicos, sino también los industriales, de creación de empleo y las consideraciones de seguridad nacional», aseguró José Antonio Galve, director de márketing de MG en España.
En una inusual coincidencia, los dos principales medios escritos españoles, El País y El Mundo, con líneas editoriales diferenciadas, abrían ayer sus ediciones impresas y sus webs informando de las reticencias que sobre el proyecto habrían trasladado tanto el Ministerio de Defensa como el Centro Nacional de Inteligencia (CNI, un organismo adscrito actualmente al departamento que dirige Margarita Robles). Explican ambos medios que en el Ejército hay inquietud por la cercanía de la futura factoría china al arsenal militar ferrolano y al astillero de Navantia en la urbe militar, lo que a su juicio podría exponer los movimientos de las fragatas F-100 de la Armada con base en Ferrol ante un rival geoestratégico de primer nivel y supondría un riesgo de espionaje industrial al desarrollo de los nuevos barcos lanzamisiles (las F-110) que se construyen en la antigua Bazán.
Gobierno, Xunta, el Puerto de Ferrol, el Ayuntamiento de la ciudad y la propia SAIC salieron ayer al paso de las reticencias y reafirmaron su apoyo al proyecto. De hecho, fuentes conocedoras de las negociaciones con la empresa china para su desembarco en Ferrol ven detrás de estas informaciones los intereses empresariales de algunas firmas muy vinculadas al sector de la Defensa, que han tenido que cambiar sus planes de negocio para permitir la instalación de SAIC en el puerto exterior de Caneliñas o que tendrán que competir con la empresa china para captar mano de obra.

Intereses empresariales
En esa dirección apuntó ayer el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, que también preside la Comisión de Defensa del Senado: «La información publicada en muchos lugares, sobre todo especulaciones e información reciclada, apunta más a intereses empresariales que a intereses de seguridad». Fuentes consultadas no niegan, eso sí, que dentro de las Fuerzas Armadas hay también algunas voces molestas por la cercanía de la nueva factoría a bases militares y empresas estratégicas del sector de la Defensa, pero alegan que durante la negociación, que llevaron de forma conjunta el Gobierno central (la Oficina Económica de la Moncloa) y la Xunta, Defensa no trasladó informe alguno que acreditase el riesgo para la seguridad nacional. Consultado al respecto por la existencia de esos informes, desde ese ministerio guardan, de momento, silencio. Sin embargo, desde la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno explican que «cualquier inversión de este tipo lleva aparejados informes que pueden establecer una serie de condiciones» para avalar su ejecución.
El Gobierno central fue un actor clave para atraer a Galicia la futura planta de coches de SAIC, ya que Pedro Sánchez se entrevistó con el presidente de la multinacional durante su visita oficial a China en abril, dos semanas antes de que el presidente de la Xunta y la conselleira de Industria se desplazasen al país para reunirse con ejecutivos de la multinacional.
De hecho, Rueda mostró ayer su sorpresa por el hecho de que Defensa apunte ahora en un informe unos presuntos riesgos para la seguridad nacional de los que no advirtieron cuando se estaban desarrollando las negociaciones para cerrar la inversión, y pidió explicaciones por el cambio de postura.
Pese a esas supuestas reticencias, publicadas en El País y en El Mundo, voces del Gobierno reiteraron ayer su apuesta por la instalación de la factoría de SAIC en el puerto ferrolano. El ministro para la Transformación Digital, Óscar López, uno de los miembros del gabinete más cercanos al presidente Sánchez, se mostró convencido de que el proyecto se va a llevar a cabo con plenas garantías para la seguridad nacional, aunque abrió la puerta al establecimiento de algunas condiciones no previstas inicialmente.
El ministro negó que pueda rechazarse esta inversión por riesgo de espionaje, y aseguró que se están analizando todas las «implicaciones» que conlleva la iniciativa y que tomarán «las decisiones oportunas» para minimizar cualquier peligro. Recordó que cualquier inversión de calado lleva aparejados estos informes y que «puede pasar que haya una serie de recomendaciones, desde el punto de vista económico o de la seguridad, que se atienden y hacen viable la operación». «Con toda normalidad se están analizando esos elementos, para poder garantizar que esa inversión tan importante para la zona, para la creación de empleo y para la industria, pueda ser viable», zanjó.
Rueda ve «sorprendente» que Defensa tenga informes que no aportó durante la tramitación
M. Gago, P. Hermida
«Sorprendente». Así calificó ayer el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, la información que apuntaba a que en ámbitos de Defensa estén mostrando ahora dudas sobre el proyecto de SAIC en el puerto de Ferrol con supuestos informes de los que, añadió el dirigente gallego, no tienen constancia. Aseguró Rueda que no ha sido contactado al respecto por el Ministerio de Defensa y argumentó además que la Xunta lleva ya meses tramitando el expediente administrativo de la factoría china sin que ningún departamento del Gobierno central haya expuesto ningún tipo de objeción al respecto.
«Es difícil de entender porque este es un expediente que llevamos tramitando conjuntamente entre el Gobierno de España y la Xunta de Galicia desde hace muchos meses», abundó el jefe del Ejecutivo autonómico, quien además insistió en que resultan incomprensibles «estos pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de ninguna falta de seguridad ni de ningún riesgo militar».
«En todo caso, no le corresponde a la Xunta de Galicia evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional, si es que los hay. A la Xunta le corresponde exigirle al Gobierno central que sea capaz de compatibilizar la seguridad nacional con la oportunidad fantástica e histórica que se le presenta a Galicia» con un proyecto declarado de interés estratégico para acelerar su tramitación administrativa. Además, con el telón de fondo de la crisis migratoria en Ceuta, Rueda cuestionó que se puede concluir «que el mayor riesgo a la seguridad nacional venga de una fábrica de coches que se quiera instalar en Ferrol. Resulta un poco chocante».
Dudas en la opinión pública
El presidente gallego mostró también su preocupación por el posible impacto que las dudas sembradas en la opinión pública puedan tener en el desarrollo del proyecto industrial: «Lógicamente las noticias que hemos visto en los medios de comunicación no me gustan, y no creo que le hagan ningún favor».
Frente a las reticencias, el dirigente de la Xunta volvió a mostrar su apoyo público a la fábrica de coches en Ferrol: «Desde luego, claro que es una oportunidad para Galicia, con muchísimas posibilidades de crecer, por la que muchísimos territorios competían. Lo conseguimos aquí, en una zona además especialmente necesitada de este tipo de oportunidades. Yo aguardo que todo tenga el final satisfactorio por el que llevamos mucho tiempo trabajando. Otra cosa, sería muy difícil de entender», concluyó.
También desde el Puerto de Ferrol salieron al paso de las informaciones sobre posible espionaje: «Son recicladas y no contienen nada de novedoso. Nos sorprende que sigan circulando con tantas imprecisiones, porque el Gobierno central ha sido uno de los impulsores de la fábrica en Ferrol y ha estado informado en todo momento de la tramitación. Nunca ha habido una indicación o preocupación real en este sentido».
De hecho, rechazan que la ubicación de la industria en el puerto exterior ferrolano pueda suponer ningún riesgo, porque «no comparte espacio con ninguna infraestructura militar». En ese sentido, desde la Autoridad Portuaria recalcaron que tramitación del proyecto cumple estrictamente con la normativa nacional e internacional, y recordaron «que actividades de distinta índole, con inversores de diferentes orígenes, llevan décadas conviviendo en Ferrol con la Armada en total armonía... Cualquier persona de la zona lo sabe».
A esto se suma, añadieron, el hecho de que todos los puertos de interés general como el de Ferrol tienen medidas de seguridad específicas, siguiendo lo establecido en la directiva europea para mejorar su protección y la del transporte marítimo: «Hay estudios detallados para identificar la vulnerabilidad de las infraestructuras; planes de proyección específicos ante distintos niveles de amenaza y diferentes comités en la Autoridad Portuaria, entre ellos, el Comité Consultivo de Protección, entre cuyos miembros están representantes del Ministerio de Defensa», recalcaron.
Un mensaje de tranquilidad
Otras autoridades locales, como el alcalde de As Pontes y presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, también reafirmaron su apoyo a la iniciativa industrial. El político socialista secundó las declaraciones efectuadas por el ministro para la Transformación Digital, Óscar López, al considerar que estas palabras «despejan dudas y trasladan confianza» sobre el futuro de una factoría vital para la comarca. «Es importante que el Gobierno deje claro que mantiene su apuesta por esta inversión y que compatibilizará el desarrollo del proyecto con todas las garantías en materia de seguridad nacional», sentenció Formoso.
El PSdeG evitó pronunciarse y se remitió también a las declaraciones del ministro López.
Amper, la empresa vinculada a Defensa que ha tenido que dejar el puerto de Ferrol para hacerle sitio a la factoría de SAIC
En el campo empresarial, el desembarco de la china SAIC en Galicia ha provocado movimientos en grandes firmas vinculadas al sector de la Defensa. La más perjudicada ha sido Amper, que ha tenido que recomponer los planes para su negocio de eólica marina en la comunidad, como adelantaron sus primeros ejecutivos el mes pasado. Y es que la compañía, que tenía previsto ampliar la capacidad de la planta que tiene en As Somozas con 70.000 metros cuadrados en el puerto exterior ferrolano y con otros 40.000 en el de A Coruña, ha tenido que rehacer sus planes y centrar su futura operativa en esta última dársena, tras renunciar a la superficie que tenía reservada en Caneliñas, atendiendo «generosamente a la consecución de un proyecto estratégico para Galicia», como explicó el presidente de la compañía, Pedro Morenés, durante la última junta de accionistas de la firma.
Pero la cesión del suelo no es a beneficio de inventario. El ejecutivo, que fue ministro de Defensa en el Gobierno de Rajoy, explicó que rehacer sus planes industriales supondrá un retraso de un año en la hoja de ruta de WindWaves, su filial de eólica marina. De ahí que Morenés subrayase que espera que el gesto tenga una contrapartida por parte de las autoridades. De hecho, el consejero delegado de Amper, Enrique López, había indicado pocos días antes que la firma está negociando con la Xunta una compensación por la cesión del suelo que tenían adjudicado a SAIC.
«Entendemos que ese proyecto es importante para Galicia y para España, además de que ha habido una cooperación muy grande entre los gobiernos gallego y español para que se materializara esa inversión. Hemos estado en todo momento informados y cooperando, como no podía ser de otra manera, para posibilitarlo», relató López. Para, a renglón seguido, destacar que «esto, lógicamente, tiene un impacto económico, que estamos gestionando y negociando con la Xunta, y tiene un pequeño impacto en cuanto a calendario, que estamos gestionando y tratando de resolver teniendo la posibilidad de utilizar instalaciones alternativas durante un año aproximadamente —que es el decalaje que nos supone pasarnos de Ferrol a Coruña— utilizando instalaciones de nuestro socio Navantia o instalaciones propias nuestras, como las que compramos a Siemens-Gamesa en As Somozas, que está también muy cerca de Ferrol, pero hacia el interior».
Mano de obra
Otra de las consecuencias de la instalación de la fábrica de coches de SAIC es que se agudizará la competencia por la mano de obra especializada en una comarca en la que, si se cumplen los anuncios de las últimas semanas, también se instalará un proyecto clave para la defensa como el de Indra en As Pontes, donde se pondrá en marcha una factoría para producir tres vehículos para las Fuerzas Armadas, con la previsión de crear entre 70 y 120 puestos de trabajo directos de alta cualificación. Lo hará a pocos metros de los terrenos en los que la multinacional china prevé emplazar la futura fabricación de componentes para su planta.
El BNG exige al Ejecutivo central una «rectificación pública»
El BNG reivindicó ayer la importancia de defender el interés de Galicia frente al militar: «Entre os intereses militares e a defensa da industria galega e os postos de traballo, o BNG sempre vai escoller defender os intereses de Galicia», apostilló la viceportavoz parlamentaria del Bloque, Olalla Rodil, tras ser preguntada en rueda de prensa.
Por su parte, el diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego —que suele ser apoyo del Ejecutivo central—, exigió a través de un comunicado al Gobierno que haga una «rectificación pública» tras las informaciones publicadas ayer.
Así, Rego demandó al Ejecutivo que desautorice la posición del Ministerio de Defensa y otras instituciones como el CNI y ratifique de manera pública su compromiso con este proyecto industrial. «As informacións sobre que o Exército español e o CNI consideran o proxecto unha ameaza son inaceptables e deben ser rectificadas de inmediato», afirmó Rego en un comunicado, en el que avanza que su formación preguntará al Gobierno en el Congreso «se está intentando torpedear» un proyecto «que pode crear centos de postos de traballo».