Este año el precio subirá un 9,1 %, solo por detrás de Portugal que llegará al 10 %
13 jul 2026 . Actualizado a las 12:22 h.España será este año el segundo país europeo donde más subirá el precio de la vivienda: un 9,1 %, solo por detrás de Portugal, donde lo hará el 10 %, según proyectan los economistas europeos de S&P Global Ratings, que han corregido su previsión al alza en un 3 % sobre los datos de febrero y el comportamiento de precios en Portugal. En el caso de España, la firma la han retocado a la baja en un 0,2 %. En su conjunto, las estimaciones de S&P prevén que el precio de la vivienda residencial en Europa crezca este año de media un 4 % y en el 2027 modere su subida hasta el 3 %. De cara a los dos próximos años, S&P Global Ratings vuelve a situar a España como país donde más subirán los precios de la vivienda, un 7,4 % en el 2027 y un 6,2 % en el 2028, respectivamente. Le seguirán Polonia y Portugal. También registrará el mayor incremento en el 2029, aunque este se suavizará al 5,4 %.
Respecto a España, la agencia de rating destaca el impacto que el mercado laboral tiene sobre el mercado de vivienda y sostiene que la fuerte creación de empleo y un aumento salarial han elevado el poder adquisitivo e impulsado la inmigración, agravando la brecha entre la oferta y la demanda. Al mismo tiempo, apunta, las trabas administrativas en el sector de la construcción han lastrado la nueva construcción. Tres revisiones macroeconómicas explican la mayoría de los cambios en sus previsiones europeas respecto a los de precios de la vivienda. Ahora prevé un IPC del 3,1 % para la eurozona, frente al 1,8 % de sus anteriores previsiones, a raíz del conflicto en Oriente Medio, los tipos de interés y el mercado laboral.
Un escenario macroeconómico más moderado impulsará ligeramente los precios de la vivienda en Europa, indica S&P, que ha desarrollado uno alternativo más moderado debido a la incertidumbre en torno a la recuperación del comercio marítimo a través del Estrecho de Ormuz. La agencia de medición de riesgos destaca además, según recoge EFE, las limitaciones de la oferta, las tendencias de formación de hogares y las presiones sobre los costes de la construcción como factores dominantes y recalca que es probable que la escasez de producto persista a pesar de las iniciativas políticas.