El desempleo español se enquista porque los parados solo cubren la quinta parte de las vacantes
ECONOMÍA
En el primer semestre del año, el mercado laboral ganó casi 622.000 afiliados, pero solo 116.700 procedía de las listas de desocupados
10 jul 2026 . Actualizado a las 19:15 h.«El desempleo sigue siendo el principal reto de la economía española». Es el aviso que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lanzaba a España esta semana en su informe de perspectivas. A pesar de que registra cifras récord de afiliación, la caída del paro da signos de fatiga y la brecha entre nuevos ocupados y reducción del desempleo se agranda. En el primer semestre del año, el mercado laboral ganó casi 622.000 afiliados, pero el paro solo se redujo en cerca de 116.700 personas, según datos del Ministerio de Trabajo y el de Seguridad Social. Es decir, solo una quinta parte de los nuevos empleos fue para los desempleados, una ratio peor que la de los tres años anteriores.
La paradoja es que, pese a que España se ha erigido como la locomotora de Europa en creación de trabajo —aportando en el 2025 cuatro de cada diez empleos, según Eurostat—, el paro se enquista. En mayo y junio la caída registró mínimos no vistos desde el 2008 y el 2012, respectivamente, sin contar el 2020 en pleno covid. Trabajo lo atribuye a que la ya baja cifra de desempleados da poco margen de mejora.
Sin embargo, el director de Randstad Research, Valentín Bote, califica el argumento de «excusa» y explica que la respuesta está en las «rigideces» de la estructura de contratación. «El razonamiento sirve para algún país que está en pleno empleo, con tasas de paro del 2 %-3 %, pero España está lejísimos», señala el experto, que agranda aún más la brecha entre ocupados y parados al incluir a los más de 800.000 fijos discontinuos, que no contabilizan las estadísticas como parados. Aunque lejos de la tasa de paro del 27 % que se registró en el primer trimestre de 2013, no parece probable que el Gobierno vaya a cumplir la promesa de llegar al pleno empleo en el 2027, ni que el paro baje de la cifra del 10,3 % que dio la OCDE para el primer trimestre del año y que el INE eleva hasta el 10,8%. También la Airef advertía la pasada primavera de que el desempleo se mantendrá por encima del 9,5 % al final de la década.
España registra el segundo peor dato de desempleo de la Unión Europea tras Finlandia, según Eurostat. Para el experto de Randstad Research, el paro técnico no se podrá alcanzar a corto plazo porque España necesita poner en marcha un plan que facilite la actividad a las empresas, algo complicado de ejecutar cuando las cuentas públicas llevan sin actualizarse desde 2023.
Un escenario totalmente opuesto lo muestra la afiliación, que últimamente sube a ritmos no vistos desde hace dos décadas y está ya en el máximo de 22,46 millones de ocupados por el crecimiento de la población activa, que aporta nuevos trabajadores al mercado laboral, y la entrada de población extranjera para cubrir empleos a los que no se da salida con la mano de obra nacional, según Bote. Esto hace que la mejora del mercado laboral esté sustentado más en el crecimiento de la población activa que en la bajada del desempleo pese a que el paro ha caído a cifras no vistas desde enero de 2008. Según el informe Trabajo y empresa. Los nuevos retos laborales de Sbees, España lleva registrando desde 2019 un fuerte crecimiento de la población activa, con una media de casi 290.000 activos más al año, la mayoría personas nacidas en el extranjero. El informe también apunta que la disminución de la tasa de paro ha sido más fuerte entre los grupos con más baja cualificación, con una reducción de 11 puntos en el caso de personas sin estudios y 5,5 puntos entre los que no han terminado los estudios primarios. No obstante, ambos grupos apenas representan el 3 % del total de los parados del país