La Eurocámara pide a España revertir el cierre de Almaraz para evitar tensiones en el sistema

José G. Santalla
Jose G. Santalla BRUSELAS / E. LA VOZ

ECONOMÍA

La plataforma lleva tiempo movilizándose para reclamar la continuidad de la central nuclear
La plataforma lleva tiempo movilizándose para reclamar la continuidad de la central nuclear Eduardo Palomo | EFE

Produce el 7 % de la electricidad consumida en España

06 may 2026 . Actualizado a las 17:26 h.

La comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha aprobado un informe que defiende alargar la vida útil de la central nuclear de Almaraz (Cáceres), de la que destacan su importancia para garantizar la estabilidad de la red eléctrica española, su papel en la transición energética y su impacto económico y laboral en la zona.

El pasado febrero, una misión de diez eurodiputados —cinco de ellos españoles— viajó a Almaraz a petición de la plataforma «Sí a Almaraz, Sí al futuro» encabezada por el alcalde de Belvís de Monroy, Fernando Sánchez Castilla. Dicha plataforma aboga por posponer el cierre de la central, previsto para el 2028. Tras la visita se elaboró el informe aprobado hoy. Sus defensores explican que Almaraz produce el 7 % de la electricidad consumida en toda España, y evita la emisión de seis millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. También subrayan su impacto económico en una zona despoblada, aportando más de 5.000 empleos fijos e inducidos a la comarca del Campo Arañuelo y representando el 5 % del PIB extremeño.

«España no puede ser un verso suelto dentro de Europa. Ir a contracorriente de todos nuestros países vecinos tiene un coste demasiado alto que no tendrá vuelta atrás si Almaraz y el resto del parque nuclear echan el cierre», declaró a los medios Sánchez Castilla.

Patricia Rubio, jefa de la oficina técnica de operación de la central, destacó que el cierre de la planta, «una de las más seguras del mundo», generaría una mayor dependencia energética y el encarecimiento de la factura para los consumidores, así como desindustrialización y despoblación en una zona aquejada de ese mal. «España no puede permitirse cometer un error de este calibre», sentenció.

La presidenta de Extremadura, la popular María Guardiola, también ha pedido al Gobierno central que recapacite sobre el cierre de Almaraz para el 2028, ya que la energía nuclear está considerada ahora «verde de transición» y varios Gobiernos europeos han vuelto a otorgarle protagonismos. El primer ministro belga, Bart de Wever, anunció la semana pasada un plan para detener el cierre de las centrales nucleares del país y su nacionalización. También se ha convertido en un pilar estratégico para la Comisión Europea; la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, calificó de «error estratégico» el cese de la energía nuclear y anunció una inversión de 200 millones de euros en reactores modulares pequeños.

Dicha tecnología se presenta como el futuro de esta energía por su facilidad de instalación y versatilidad, combinándose con otras fuentes como las renovables. Su gran inconveniente son los residuos que genera: varios estudios confirman que emiten más que los reactores tradicionales y, además, son más complicados de gestionar.

El Gobierno central y las empresas propietarias acordaron en el 2019 el cierre progresivo de las cinco centrales nucleares todavía en activo (Almaraz, Ascó, Cofrentes, Vandellós y Trillo) entre el 2027 y el 2035. Esta energía, no renovable, produjo el 19 % de la electricidad de España el año pasado, según datos de Red Eléctrica.

El calendario actual fija el cierre del primer reactor de Almaraz en el 2027; y del segundo, en el 2028, aunque el proceso sigue pendiente del dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear. Ese informe será clave para que el Ejecutivo decida sobre la prórroga solicitada por Iberdrola, Endesa y Naturgy, que buscan mantener operativo el reactor I hasta el 2030.