Un Primero de Mayo marcado en Galicia por la división y el «no a la guerra»

La Voz REDACCIÓN / EUROPA PRESS

ECONOMÍA

CC.OO. y UGT situaron en A Coruña la manifestación principal; la CIG trasladó la marcha de Vigo a Lugo en protesta por la moción de censura

01 may 2026 . Actualizado a las 16:22 h.

Los sindicatos en Galicia lanzaron un grito por la paz y contra la guerra este 1 de mayo, día internacional del trabajador, pero lo hicieron en marchas que una vez más irán por separado —CIG por un lado, UGT y CC.OO por otro—, con la ciudad lucense como principal novedad este año, ya que la central nacionalista fija en esta ciudad su acto central. Aunque en un primer momento la anunció para Vigo, finalmente la CIG optó por trasladar su marcha central a Lugo, como respuesta a la «deriva autoritaria y golpista» del PP por la moción de censura que hará con una concejala tránsfuga en la ciudad contra el bipartito de PSdeG y BNG. Por su parte, UGT y CC.OO. situaron en A Coruña su manifestación principal. 

Tanto la central nacionalista como las organizaciones de ámbito estatal subrayan que este Primero de Mayo tiene lugar en un contexto bélico con consecuencias para la clase trabajadora. Al respecto, reclaman que no sean los trabajadores «los que paguen» las consecuencias de la guerra, por el impacto en los precios, y demandan una subida salarial para mantener el poder adquisitivo. La CIG convoca en total 20 movilizaciones este 1 de mayo y UGT y CC.OO. también se manifestarán en otras tantas ciudades y villas de la comunidad. 

Otras organizaciones como la CUT también salieron a la calle este día internacional del trabajador «con valentía y coraje» y para hacer frente al «fascismo». «No vamos a equivocarnos de aliado, al igual que ellos sabemos que para conseguir derechos debemos pelearlos. Llegó la hora de dar un paso adelante», afirmaron. En Ourense, CUT, CGT, CNT, Sindicato Ferroviario y las organizaciones Ecoloxistas en Acción, BDS y CMS convocan una manifestación este 1 de mayo.

La CIG clama en Lugo contra el imperialismo

Cientos de personas han salido a la calle en Lugo, en el acto central convocado por el sindicato CIG con motivo del Primero de Mayo, y han clamado contra el imperialismo, el aumento del militarismo y la «criminalización» de la clase trabajadora que cae enferma. El secretario xeral del sindicato nacionalista, Paulo Carril, ha recordado que el lema de la movilización de este año es Contra el imperialismo, por la paz y por la soberanía. En Galicia, trabajo digno y derechos.

Así, ha recalcado que la guerra promovida por el «capitalismo neoliberal» pretende imponer la «hegemonía» de Estados Unidos, y agrava la «situación crítica» que ya padecen los trabajadores, también los gallegos. Al respecto, ha denunciado que ni la Xunta ni el Gobierno central tienen puesto en marcha un plan de choque que haga frente a las consecuencias sociales y económicas de la guerra, por lo que la clase trabajadora «camina directamente hacia el riesgo de la pobreza».

En Galicia, ha denunciado, el PP está «más preocupado» por «compartir una agenda con Vox y competir por el voto con Vox» que por la clase trabajadora, en un contexto en el que se permite que los fondos de inversión expolien los recursos gallegos sin que haya una reversión hacia la sociedad o hacia el desarrollo industrial. Asimismo, ha denunciado la «campaña de criminalización» de la Xunta contra las bajas laborales, dentro de una «deriva autoritaria» del PP, y ha recordado que «la salud es un derecho» y que «enfermar no es un delito». Igualmente, ha defendido los derechos de las personas migrantes que escogen Galicia para llevar a cabo su proyecto de vida.

Paulo Carril ha recordado que la CIG ha trasladado su acto central a Lugo (inicialmente estaba prevista la manifestación en Vigo), para denunciar la «carrera de autoritarismo, de golpismo» del PP, con la moción de censura en la ciudad amurallada. 

En Vigo, reivindican la vivienda

Las Women in black en sentido figurado (iban con camisetas negras) abrieron con sus tambores la manifestación del primero de mayo de Vigo más multitudinaria de la ciudad, la de UGT y Comisiones Obreras, en la que el secretario de UGT, Ernesto Fontanes, pidió el desbloqueo de cuatro convenios provinciales que suman 50.000 trabajadores afectados. En la protesta se reclamó la accesibilidad a la vivienda para los trabajadores. «Mans arriba, a vivenda é un atraco» corearon parte de los asistentes que llevaba carteles alusivos. Los mejora de los salarios y la reducción de jornada fueron otros leit motiv.

Mientras que los sindicatos hablaron de miles de participantes y el Concello calculó la protesta principal en 25.000 personas, la Policía Nacional cifró en 2.200 los asistentes a la manifestación de los dos sindicatos estatales y en 600 la de la CIG. La Policía Local añadió que la de la CUT y CGT sumó 500 personas mientras que la CNT protagonizó una protesta reducida de una treintena de personas en la Praza da Princesa, en el centro de Vigo.

Salarios dignos en A Coruña

Miles de personas salieron este viernes festivo a las calles de A Coruña para reivindicar los derechos laborales en el Día Internacional del Trabajo, en una jornada que estuvo marcada por la convocatoria de varias movilizaciones en distintos puntos de la ciudad casi al mismo tiempo, todas ellas con el objetivo de reivindicar derechos laborales y en defensa de la clase trabajadora. Los actos institucionales arrancaron a las 10.00 horas con la tradicional ofrenda floral en el cementerio civil, organizada por UGT y CC.OO, y a las 11.00, la plaza de Pablo Iglesias acogió un segundo homenaje en el que participó el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro. Un acto que sirvió como antesala de una intensa jornada de movilizaciones.

 La marcha puso el foco en la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento de la vivienda y la precariedad laboral con consignas como «goberne quen goberne, as pensións se defenden», o «sanitario cansado, paciene maltratado». En este sentido, Besteiro incidió en que el estado del bienestar nace de la lucha obrera: «Non se entende se non é polo impulso de defensa dos dereitos dos traballadores e das traballadoras».

La vivienda, en el foco de las protestas

En el conjunto de España, CC.OO. y UGT, cuyos secretarios generales, Unai Sordo y Pepe Álvarez, fueron acompañados de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, convocaron un centenar de concentraciones por todo el país, aunque han trasladado la principal de Madrid a Málaga, para dar más visibilidad a la crisis de acceso a la vivienda y descentralizar las reivindicaciones, negando que tenga que ver con la campaña electoral en Andalucía. 

En declaraciones antes de iniciar la manifestación del Primero de Mayo en Málaga, Pepe Álvarez (UGT) ha asegurado que las empresas están ganando dinero «como hace mucho que no ganaban» y que eso debe trasladarse a los salarios. «Tenemos que conseguir que los salarios crezcan», ha reclamado, poniendo el acento en el carácter internacional de esta jornada en un mundo que sufre las subidas de precios y una creciente sensación de inseguridad. «Hay que distribuir la riqueza que se genera en España», ha reclamado también el líder de CC.OO., Unai Sordo. «Las empresas salvaguardan los beneficios y los salarios pierden [...] Los precios se comen los salarios de la gente», ha incidido Sordo, antes de instar a hacer «frente al nuevo nerón del mundo, Donald Trump».

Ambos líderes sindicales han querido poner el acento en el tema de la vivienda, uno de los motivos que ha llevado este acto central a Málaga, y en la importancia de los servicios públicos a dos semanas de la celebración de las elecciones andaluzas. «La vivienda es un problema gravísimo para los trabajadores», ha subrayado Álvarez, que ha afeado a los grupos que votaron en contra del decreto sobre precios de alquileres. «Con su voto hay gente expulsada de viviendas [...] Me gustaría que lo vivieran en sus carnes», ha añadido. «Pedimos valentía para hacer frente a lo que supone la vivienda en España», ha añadido Unai Sordo, quien ha pedido situar este tema en el «centro del debate público» y ha animado a movilizarse para exigir medidas a todas las Administraciones Públicas.

Ambos han clamado también por los servicios públicos y han puesto el acento en la pérdida de renta que supone para los trabajadores el deterioro de la educación o la sanidad, que les obliga a asumir más costes. «Democracia es tener una cita a tiempo con el médico», ha incidido Sordo.