Primero de Mayo: 100 manifestaciones en toda España para clamar por la vivienda y los salarios
ECONOMÍA
La Confederación Europea de Sindicatos enfatiza que «los trabajadores se niegan a pagar el precio de la guerra de Trump»
01 may 2026 . Actualizado a las 12:44 h.El Día Internacional de los Trabajadores arranca este 1 de mayo con un centenar de manifestaciones convocadas en toda España. Los principales sindicatos han propuesto reivindicar en las calles la mejora en el acceso a la vivienda -la principal preocupación de la ciudadanía- y de los salarios, así como para trasladar su «No a la guerra» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han situado el problema del acceso a la vivienda como uno de los ejes centrales de las protestas y han denunciado que su encarecimiento se está llevando por delante la mejora salarial de los últimos años. Por ello, han reclamado la construcción de al menos dos millones de viviendas a precios asequibles, movilizar vivienda vacía, poner un tope al alquiler en zonas tensionadas o limitar e incluso eliminar el uso de viviendas con fines especulativos, así como el de vivienda turística, como recoge Europa Press. En esta línea, Sordo ha pedido hacer un ejercicio de pedagogía para que la ciudadanía sepa que muchas comunidades autónomas están boicoteando la Ley de Vivienda y, por tanto, son las responsables de que no se estén aplican límites al precio de alquiler. Ambos sindicatos han instado a la patronal CEOE a «espabilar» e involucrarse en el mayor problema económico del país, ya que las empresas no van a encontrar trabajadores ahí donde las personas deban destinar casi todo su salario a pagar un alquiler.
De igual manera, ambos líderes sindicales han llamado a salir a la calle para reforzar la protección de los hogares, sobre todo los que están por debajo de la renta media, para lo que los sindicatos han propuesto un incremento de los salarios de entre un 4% y un 7% para este 2026, el 2027 y el 2028, en el marco del nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) que los agentes sociales deben negociar tras caducar el año pasado el último. «No puede haber casi 11 millones de personas en el país con salarios estancados», reivindicó Sordo. Exigen a la CEOE poner «día y hora» para constituir la mesa del pacto de salarios para el período 2026-2028, ya que los conflictos laborales han crecido y se agudizarán si no se tiene la base del nuevo AENC.
En declaraciones antes de iniciar la manifestación del Primero de Mayo en Málaga, donde este año se ha trasladado el acto central, Pepe Álvarez (UGT) ha asegurado que las empresas están ganando dinero «como hace mucho que no ganaban» y que eso debe trasladarse a los salarios. «Tenemos que conseguir que los salarios crezcan», ha reclamado Álvarez, quien ha puesto el acento en el carácter internacional de esta jornada en un mundo que sufre las subidas de precios y una creciente sensación de inseguridad. «Hay que distribuir la riqueza que se genera en España», ha reclamado también el líder de CC.OO., Unai Sordo. «Las empresas salvaguardan los beneficios y los salarios pierden [...] Los precios se comen los salarios de la gente», ha incidido Sordo, antes de instar a hacer «frente al nuevo nerón del mundo, Donald Trump».
Ambos líderes sindicales han querido poner el acento en el tema de la vivienda, uno de los motivos que ha llevado este acto central a Málaga, y en la importancia de los servicios públicos a dos semanas de la celebración de las elecciones andaluzas. «La vivienda es un problema gravísimo para los trabajadores», ha subrayado Álvarez, que ha afeado a los grupos que votaron en contra del decreto sobre precios de alquileres. «Con su voto hay gente expulsada de viviendas [...] Me gustaría que lo vivieran en sus carnes», ha añadido. «Pedimos valentía para hacer frente a lo que supone la vivienda en España», ha añadido Unai Sordo, quien ha pedido situar este tema en el «centro del debate público» y ha animado a movilizarse para exigir medidas a todas las Administraciones Públicas.
Ambos han clamado también por los servicios públicos y han puesto el acento en la pérdida de renta que supone para los trabajadores el deterioro de la educación o la sanidad, que les obliga a asumir más costes. «Democracia es tener una cita a tiempo con el médico», ha incidido Sordo.
Sobre la necesidad de mejorar las condiciones salariales hizo hincapié el secretario general de la Unión Sindical Obrera (USO), Joaquín Pérez: «Hablamos de salarios medios, cuando la realidad es que deberíamos hablar siempre de salario mediano. Porque es cierto que ha subido el salario medio en un 33 %, pero este se sitúa en el séptimo decil salarial. Es decir, más del 60 % de las personas trabajadoras cobran por debajo del salario medio», ha denunciado el secretario general de USO, Joaquín Pérez. Y no solo eso: tres de cada diez trabajadores no alcanzan ni el salario mínimo interprofesional (SMI), situado en los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas.
Sindicatos europeos: «Otra crisis del coste de la vida no es inevitable»
Por su parte, Confederación Europea de Sindicatos (CES) ha insistido de cara a esta jornada de reivindicaciones que «otra crisis del coste de la vida no es inevitable» y ha exigido a los líderes de la Unión Europea medidas para proteger el empleo y los salarios frente a la inflación. Los sindicatos europeos aseveraron que «los trabajadores se niegan a pagar el precio de la guerra de Donald Trump en Oriente Medio», conflicto al que hacen responsable de un aumento de los precios que «pone en riesgo los empleos y anula la modesta recuperación salarial». «La gente trabajadora tiene todos los motivos para estar hoy en las calles. Los empleos están desapareciendo, los precios suben y los salarios se quedan atrás», dijo la secretaria general de CES, Esther Lynch, en un comunicado. La líder sindical sostuvo que las manifestaciones previstas para este viernes «demuestran que los trabajadores no se quedarán de brazos cruzados viendo destruidos sus empleos y su nivel de vida» y exigió a las instituciones europeas «salarios que se ajusten al costo de la vida, medidas sobre los precios de la energía para que los beneficios no estén por encima de las personas e inversión real en empleos y en industrias». «Necesitamos impulsar la economía inyectando dinero en los bolsillos de los trabajadores, gravar con impuestos extraordinarios los beneficios desorbitados de las grandes empresas energéticas e invertir en energías renovables para evitar que nos veamos inmersos en una crisis similar en el futuro», añadió Lynch.