Alcoa «explora todas las herramientas» para San Cibrao pero no confirma si hará el horno tras la ayuda del Gobierno

Ramón González Rey VIVEIRO / LA VOZ

ECONOMÍA

Complejo industrial de Alcoa en San Cibrao
Complejo industrial de Alcoa en San Cibrao PEPA LOSADA

La multinacional «revisa las condiciones» de la subvención provisional de 40,4 millones concedida dentro del PERTE de la descarbonización

28 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expuso este lunes en el foro Invest in Spain Summit, celebrado en Madrid, que el Gobierno ha adjudicado 518 millones de euros en la segunda convocatoria del Proyecto Estratégico de Recuperación y Transformación Económica (PERTE) para la descarbonización industrial, destinados a 18 proyectos. El Ejecutivo central reserva 40,4 millones para un proyecto presentado por Alcoa, titulado «Descarbonización del proceso de cocción de ánodos de la planta de San Cibrao».

Aluminio Español —la sociedad limitada de la que depende la electrolisis sancibrense, de nuevo a pleno rendimiento tras cuatro años parada— impulsa el plan, que consiste en la construcción de un horno de cocción de ánodos, una obra comprometida por Alcoa ante la plantilla en el pacto para un cese temporal de la actividad. El presupuesto financiable asciende a 134.806.944 euros, del que el Gobierno costeará 40.422.083, el 30 por ciento.

A finales del 2021, la multinacional y los trabajadores firmaron un acuerdo para apagar temporalmente la electrolisis, a cambio de mantener los empleos, ejecutar reformas en la planta —la más relevante para el futuro de la factoría, dicho horno— y reactivar de nuevo las 512 cubas de San Cibrao.

La compañía mantuvo a sus trabajadores y el pasado 7 de abril completó el arranque, pero entre medias dejó en suspenso la obra del horno de cocción, presupuestada inicialmente en 109 millones. El comité interpuso por vía laboral una demanda para que los tribunales decidiesen sobre un presunto incumplimiento del contrato.

Además, los sindicatos acusaban a la multinacional de descapitalizar las instalaciones y crear «un agujero económico», porque destruyó el antiguo horno y desde entonces el proceso requiere de ánodos importados.

Alcoa y la plantilla se dividieron, argumentando la empresa que el horno «no es esencial» y que no lo haría al menos hasta el 2028, año en que —afirmó— decidirá si mantiene sus plantas en A Mariña o se deshace de ellas. Según las estimaciones de la propia compañía, la obra duraría dos años.

La resolución del Gobierno es provisional, susceptible de alegaciones. Alcoa aseguró este lunes «estar explorando todas las herramientas posibles para San Cibrao, y revisando las condiciones de la ayuda anunciada para el horno de cocción». Consultada sobre si hará la inversión, la compañía alegó que es momento «de ir paso a paso». En el acuerdo con los trabajadores se incluyó un fondo reservado para las reformas y el arranque, que en agosto del pasado año —con la mayoría de las cubas todavía inoperativas— estaba en 65 millones.

Alcoa recibirá en este 2026 un total de 72 millones de euros del Estado por los costes indirectos imputables a las emisiones de gases de efecto invernadero repercutidas en los precios de la electricidad, el denominado CO2 indirecto.

El comité señaló este lunes que «es una buena noticia que el Gobierno ponga dinero y exija a Alcoa, como hicimos nosotros, que se haga el horno de cocción. Pero necesitamos cuanto antes que se apruebe esa inversión y se liciten los fondos que ya se debían haber licitado, según el acuerdo, el 7 de noviembre del 2023», subrayó.

Los sindicatos insisten en la necesidad «de un marco energético estable» para el complejo y abogaron porque el Gobierno «desbloquee» de los parques eólicos que podrían abastecer a la planta de aluminio. También instaron a la Xunta a autorizar la ampliación a cota 110 (110 metros) del depósito de residuos de la refinería de alúmina.

La convocatoria aprueba ayudas para INTASA y la papelera Brandía

Entre las solicitudes estimadas provisionalmente por el Gobierno figuran otras dos relativas a Galicia. Una de ellas es de Papelera de Brandía, S. A., que planteó la descarbonización de la planta industrial de Santiago. El proyecto asciende a 11,8 millones, de los que el Gobierno financiará casi 5,4. «Recuperación y valoración de residuos de biomasa para la generación térmica renovable en la planta de INTASA». Es el título del plan planteado por Industrias del Tablero, S. A., en San Sadurniño. Recibirá casi 10,8 millones de los casi 36 que costará la obra.

Votoratim Cementos (León), con 128 millones, y Cemex (Alcanar, Tarragona), con 172, reciben las subvenciones más cuantiosas.