Bruselas advierte a las aerolíneas de que no pueden aplicar recargos por combustible en los billetes vendidos

La Voz BRUSELAS / EFE

ECONOMÍA

Pasajeros en el aeropuerto de Peinador (Vigo).
Pasajeros en el aeropuerto de Peinador (Vigo). M.MORALEJO

«No existe justificación», sostiene, porque la mayoría, además, están protegidas frente a subidas de precios en el queroseno

22 abr 2026 . Actualizado a las 12:48 h.

La Comisión Europea ha aclarado este miércoles que las aerolíneas no tienen «justificación para añadir recargos por combustible» a los billetes comprados con antelación, como está haciendo la española Volotea. Así lo señaló un portavoz del Ejecutivo comunitario que añadió que esta medida «podría generar problemas en virtud de las directivas de la UE sobre prácticas comerciales desleales o cláusulas contractuales abusivas», normas que corresponde aplicar a las autoridades nacionales «y requieren una evaluación caso por caso». Bruselas recordó que el Reglamento de Servicios Aéreos obliga a «cualquier vendedor de billetes de avión» a «mostrar siempre el precio final que el pasajero deberá abonar en el momento de la compra», lo que «Incluye todos los impuestos, tasas y cargos inevitables y previsibles». En este sentido, la portavoz afirmó que «actualmente, y desde hace varias semanas, el aumento del precio del combustible es totalmente previsible» y que «las aerolíneas pueden adaptar sus tarifas publicadas a esta situación». «Por lo tanto, no existe justificación para añadir recargos por combustible a dichos billetes una vez realizada la compra» y apuntó además que «muchas aerolíneas europeas están protegidas contra la volatilidad del precio del combustible y no están expuestas al aumento total del precio del queroseno».

Debido a la guerra en Oriente Medio y su impacto en el aumento del precio del queroseno, Volotea ha empezado a aplicar una nueva política de precios a todos los billetes comprados desde el 16 de marzo del 2026 y «hasta nuevo aviso», según recoge la compañía en su página web. Siete días antes de la salida del vuelo, la aerolínea revisa los precios del mercado del combustible y puede aplicar un recargo de hasta 14 euros, en función del aumento del precio del combustible. Del mismo modo, la compañía promete devolver a los pasajeros hasta 14 euros si, en vez de aumentar, el coste del queroseno disminuye.