Los eléctricos amplían el déficit comercial con China

c. cándido MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

BYD

La importación de productos del gigante asiático deja un agujero comercial de 42.000 millones de euros

14 abr 2026 . Actualizado a las 22:08 h.

La visita de Pedro Sánchez a Pekín tiene una clara intencionalidad política y una urgente derivada económica. Mientras España agranda sus diferencias con Donald Trump por el conflicto en Oriente Medio y se acerca a Xi Jinping, los datos comerciales no reflejan esta buena sintonía pese a que se trata del cuarto viaje del presidente al gigante asiático en cuatro años.

China se consolidó en el 2025 como el segundo proveedor de bienes a España —antes de la pandemia ocupaba la tercera posición— y amenaza con arrebatar este año la primera posición a Alemania. ¿Cuál es el problema de esta relación comercial? Que mientras que el 11 % de nuestras importaciones (50.250 millones de euros) proceden de este mercado, solo el 2 % de las ventas españolas (7.972 millones) tienen como destino China. Es decir, un gran agujero de 42.000 millones en favor del país asiático que se ha duplicado en menos de una década. El déficit comercial se ha duplicado por partidas como equipos de oficina, bienes de equipo y tecnología de alto valor añadido, como maquinaria y automoción.

En el caso concreto de los coches y motos, las importaciones han crecido un 25 % en el último decenio. Y ha sido entre el 2021 y el 2025 cuando las compras han pasado de representar poco más de 400 millones a superar los 3.000. Los ingresos conjuntos de los fabricantes de China crecieron un 7 % en el tercer trimestre del 2025 respecto a un año antes, superando los 41.300 millones de euros. Las ventas totales de las marcas chinas aumentaron un 13 % a nivel global. Destacaron Geely (un 43 % más en todo el mundo), seguida de cerca por Great Wall Motor, con un incremento del 20 %. Una buena muestra de ello es el desembarco de coches eléctricos de marcas chinas como BYD o MG en nuestras carreteras, mientras que la cesta de exportación española sigue anclada en sectores primarios y productos químicos. El propio Sánchez ha calificado de «insostenible» ese desfase comercial en su viaje. El acceso al mercado chino sigue siendo limitado para las empresas españolas. Venden material químico, minerales y carne.

Desequilibrio: 42.000 millones

China vende a España por valor de 50.250 millones. Las exportaciones son de 7.972 millones.