El «think tank» ve riesgos de distorsión en la competencia por la selección arbitraria de proyectos
06 abr 2026 . Actualizado a las 15:46 h.Los cambios en la regulación del acceso a la red eléctrica podrían abrir la puerta a una asignación «discrecional» del acceso a la red. Esta es la advertencia que lanza la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) sobre las medidas que introduce el Real Decreto-ley 7/2026 en la asignación de capacidad. El think tank subraya que la norma altera uno de los principios básicos que han regido hasta ahora el sistema: «el acceso ordenado por prelación temporal y bajo criterios de concurrencia competitiva». La principal novedad que cuestiona el trabajo firmado por el profesor Diego Rodríguez es la creación de la categoría de proyectos «de alta prioridad», dentro de la cual la Administración podrá identificar iniciativas estratégicas con acceso preferente a la red. Desde el punto de vista de esta organización, esta figura introduce un margen relevante de discrecionalidad en un contexto de saturación de la red.
El informe advierte de que este cambio puede convertir el acceso a la red en un instrumento de política industrial, con el consiguiente riesgo de distorsión de la competencia. En este sentido, cuestiona la capacidad de los poderes públicos para seleccionar proyectos «ganadores» de forma más eficiente que los mecanismos de mercado. En concreto, Fedea apunta al caso de los centros de datos, donde podrían incorporarse requisitos adicionales que no responden directamente a criterios técnicos de acceso a la red.
Avances en la gestión de capacidad
Pese a estas críticas, el análisis reconoce avances en la gestión de la capacidad disponible. Entre ellos, destaca la introducción de mecanismos para evitar el acaparamiento especulativo de permisos, como la caducidad automática de los derechos de acceso si no se cumplen determinados hitos o la posibilidad de renunciar o ajustar la capacidad concedida.
Según Fedea, estas herramientas pueden contribuir a liberar capacidad bloqueada por proyectos que no llegan a materializarse, uno de los problemas que, a su juicio, explica en parte la actual saturación de la red.