El G7 apoya la petición de la Agencia Internacional de la Energía para ejecutar la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia
ECONOMÍA
Los Estados miembros deciden hoy si sacan al mercado una cantidad de crudo que superaría la del año 2022, motivada por la Guerra de Ucrania, para intentar controlar los precios
11 mar 2026 . Actualizado a las 11:38 h.La Agencia Internacional de la Energía (AIE) mueve ficha en el turbulento mercado de la energía y ha instado a los países a liberar sus reservas estratégicas de petróleo almacenadas, ante la previsión de una extensión de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, que impide el paso habitual de hidrocarburos por este canal estratégico en Oriente Medio. El organismo presidido por Fatih Birol, según avanza The Wall Street Journal y recoge Colpisa, pidió el martes a los representantes de los 32 países miembros de la AIE liberar sus reservas para contrarrestar la importante perturbación causada primero por el cierre casi total del estrecho de Ormuz y ahora por el hundimiento de varios navíos y la sospecha de que buques iraníes hayan sembrado minas en esta angosta vía marítima por donde transita la quinta parte del suministro mundial de petróleo. La propuesta de la AIE supone la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia. Con los estados del G7 favorables a la propuesta, la iniciativa se debatirá este miércoles y supondría superar con creces la medida adoptada en el año 2022, cuando salieron al mercado 182 millones de barriles de petróleo después de que Rusia atacara e invadiera Ucrania. Según los cálculos de la AIE y en palabras de su director general, los miembros de la AIE mantienen en sus reservas alrededor de 1.200 millones de barriles, a los que se suman otros 600 millones en inventarios comerciales obligatorios.
Con esta medida, que supliría, según los responsables de la AIE, 124 días de desabastecimiento, esperan reducir el precio del petróleo en los mercados internacionales, que tras el estallido del conflicto superaron los 100 dólares por barril, lo que ha vuelto a desatar el miedo a un shock energético que provoque una nueva crisis económica. Sin embargo, no siempre esta acción ha sido bien acogida por los mercados internacionales. En la última decisión similar, en 2022, el precio del crudo se disparó un 20 %, ya que los inversores y analistas interpretaron esta decisión como una señal de que la crisis petrolera era más grave de lo previsto. Tres décadas antes, la actuación sí tuvo el efecto esperado. Durante la Operación Tormenta del Desierto ordenada por George H. W. Bush en 1991, cuando Estados Unidos atacó Irak, los precios cayeron más de un 20% el primer día de asalto. En aquel momento, los miembros de la AIE se unieron para liberar más petróleo de sus reservas como parte de un plan que habían implementado antes de la invasión. A la espera de la decisión final, el Brent cotiza con subidas cercanas al 2 %, en la frontera de los 90 dólares por barril.
Los países miembros, favorables a la medida
Los ministros de Energía del G7 —que agrupa a Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido— han expresado este miércoles su apoyo a la implementación de medidas proactivas para abordar la crisis del suministro energético abierta por el conflicto en Oriente Próximo, «incluyendo el uso de reservas estratégicas».
Tras la reunión virtual celebrada este martes, en la que participó también el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, los ministros aseguraron estar preparados para adoptar «todas las medidas necesarias» en coordinación con los países miembros de la agencia.
«Apoyamos la implementación de medidas proactivas para abordar la situación, incluyendo el uso de reservas estratégicas», señalaron en el comunicado difundido este miércoles.
En este sentido, el G7 aseguró que, en colaboración con la AIE, está siguiendo de cerca la evolución del mercado energético y coordinando sus actuaciones con los países miembros de la agencia y otros socios internacionales.
La AIE ha propuesto la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia para intentar contener los precios del crudo, que se han disparado tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán y las dificultades para atravesar el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Los cálculos de la Agencia Internacional de la Energía apuntan a unas reservas disponibles para 124 días, aunque esta cifra varía en función de cada país, según sus necesidades y su capacidad. En el caso de España, este colchón, según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), se sitúa en 92 días para productos petrolíferos, mientras que para gases licuados del petróleo (GLP) asciende a 20 jornadas.
España tiene el consumo garantizado para tres meses
El sistema español combina las existencias de Cores y las reservas obligatorias de las empresas del sector distribuidas por almacenes y tanques estratégicos que incluyen crudo, gasolinas, gasóleos y querosenos para asegurar su disponibilidad inmediata si fuera necesario.
En estos momentos, España, con estas cifras, tiene asegurado el consumo durante al menos tres meses, aunque las propias cadenas de suministro de la industria no están pensadas para funcionar solo con reservas. La cifra española, muy dependiente de las importaciones, es muy inferior a la de otros países del entorno. En Europa, Países Bajos cuenta con la mayor cobertura de petróleo, con 506 días, según los datos del organismo. Dinamarca supera los 300 días, y Finlandia y Hungría los 200.
De los países asiáticos, Corea cuenta con 206 días de autonomía y Japón con 195. China, la otra gran potencia mundial, podría resistir 115 días, aunque los datos son estimaciones de expertos, ya que no proporciona cifras oficiales.