La gallega Extraco construirá la nueva sede de un histórico regimiento de Defensa en San Sebastián
ECONOMÍA
En la antigua parcela de la unidad militar, vendida al Ayuntamiento, se levantarán 1.700 viviendas de protección pública
26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Ministerio de Defensa ha adjudicado a la empresa gallega Extraco (Ourense) la redacción y ejecución de los proyectos del nuevo cuartel y la realización de las obras de urbanización de la nueva sede del Regimiento Tercio Viejo de Sicilia número 67 del Ejército de Tierra en San Sebastián por cerca de cinco millones de euros, según publica el Boletín Oficial del Estado del pasado día 24.
Se trata de una actuación con la que Defensa reubicará la que está considerada una de las unidades más antiguas e históricas del citado cuerpo militar después de que se suscribiera la venta del acuartelamiento de Loyola al Ayuntamiento de San Sebastián, el pasado verano, para la construcción de 1.700 viviendas de protección pública.
Traslado temporal a Vitoria
El emplazamiento elegido para el regimiento apenas dista medio kilometro de su ubicación original. Se levantará en el recinto de la Hípica Militar de la capital guipuzcoana; y mientras se acometen estos trabajos, la unidad (de unos 500 profesionales) se trasladará con carácter temporal a una base de Vitoria.
Por su parte, Extraco, una compañía con una destacada implantación en toda España con capacidad para realizar proyectos tanto para el sector público como el privado, iniciará los trabajos de urbanización de la parcela tras alzarse con el contrato por el que competían otras dos empresas. Según figura en los criterios de adjudicación, la oferta económica presentada por la compañía gallega ha tenido una especial incidencia en la selección, pues de los 5,2 millones (incluida la carga fiscal) del presupuesto base de licitación, Extraco acometerá los trabajos por 4,1 millones sin impuestos. Extraco se encargará de urbanizar una superficie de casi ocho hectáreas y el proyecto prevé la construcción de un paso subterráneo de 55 metros de longitud, diseñado para permitir el tránsito de vehículos entre diferentes zonas de la nueva base.
El futuro inmueble del regimiento, con más de trescientos años de historia, tendrá unas dimensiones más pequeñas que la sede original, y el cambio se enmarca dentro de una reorganización mayor del Ejército de Tierra en el norte de la Península, dentro de los nuevos planes de Defensa.