La Eurocámara refuerza la protección agraria tras el acuerdo con Mercosur

o. h. BRUSELAS / COLPISA

ECONOMÍA

28 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La Comisión de Comercio del Parlamento Europeo aprobó ayer el endurecimiento de las salvaguardas del acuerdo comercial con Mercosur. La Eurocámara ha reforzado el paraguas de protección de los agricultores, con la revisión de los mecanismos que evitarán perturbaciones en el mercado y daños a agricultores y ganaderos.

Entre otros, los eurodiputados lograron reducir el umbral para la activación de las salvaguardas del 10 % al 5 %. Así, cuando el precio medio de importación de un producto caiga más de ese porcentaje, se pondrán en marcha los mecanismos de protección. Habrá una especial vigilancia a productos sensibles como la carne de ave y vacuno.

Entre esos controles, el Ejecutivo comunitario deberá monitorizar los mercados de forma periódica, cada tres meses, para comprobar si hace falta activar esas salvaguardas a favor de los intereses comunitarios. Se incluirá, además, una cláusula espejo con la que se aplicará una salvaguarda a las importaciones que se benefician de preferencias arancelarias que no cumplan los requisitos equivalentes en materia de medio ambiente, bienestar animal o seguridad alimentaria.

Entrada en vigor

Aunque el pleno de la Eurocámara haya retrasado la ratificación del acuerdo, al elevar el polémico acuerdo ante la Justicia Europea (TJUE), podría entrar en vigor si así lo decide la Comisión Europea, en cuanto uno de los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) lo ratifique.

A diferencia del acuerdo comercial con la India —no producen carne de vacuno—, el campo gallego se rebeló contra la firma de Mercosur, protagonizando sonadas protestas en las últimas semanas. Los agricultores y ganaderos denuncian que la carne de vacuno procedente de esos países tiene unos costes de producción más bajos debido a los bajos estándares sanitarios, medioambientales y laborales con los que operan las explotaciones. Unas condiciones, aseguran, que generan competencia desleal. Esto no ocurre con los rivales indios, que no tienen la misma tradición. Consumen la de búfalo, cordero o pollo.