Pese a no alcanzar ese nivel, el selectivo suma otro 1% en la semana y se encamina a su segundo mejor año de la historia con una revalorización acumulada del 44 %
12 dic 2025 . Actualizado a las 19:17 h.La Bolsa española desafía una vez más a los que apuntan a cierta sobrevaloración en el mercado. Por primera vez en su historia, el Ibex-35 llegó a sobrepasar ayer los 17.000 puntos en los mejores momentos de la sesión, aunque al cierre no logró mantener ese nivel al caer finalmente un 0,17 % hasta los 16.854 puntos.
Las pérdidas en Wall Street, muy presionado por una mala acogida de los resultados de gigantes tecnológicos como Broadcom o Oracle, se contagiaron de inmediato a las bolsas europeas, que pasaron del verde al rojo en cuestión de minutos, en un momento en el que los nervios están a flor de piel, con los inversores preparando sus carteras ya de cara a 2026.
El tropiezo del viernes no ha impedido, sin embargo, que el Ibex enganche su tercera semana consecutiva de ganancias -ha subido un 1 % en las últimas cinco sesiones- consolidando su posición como el mejor índice de todas las bolsas occidentales este 2025, con una espectacular revalorización de más del 44 % que ni los más optimistas pudieron prever a principios de año. El indicador se encamina así a su segundo mejor año desde su creación en 1992, solo superado por el 54 % que se revalorizó en 1993. Solo le siguen, y de muy lejos, el DAX alemán o el CAC francés con subidas del 21 % y el 10 %, respectivamente, que a su vez superan también el 3,5 % que suma el S&P500 o el 8 % que se revaloriza el Nasdaq en Wall Street.
Con esas cifras sobre la mesa, y a apenas dos semanas de finalizar el ejercicio, los inversores buscan excusas para mantener vivo el tradicional 'rally' de fin de año. Pero los frentes son numerosos. La reciente decisión de la Reserva Federal de EE UU de bajar de nuevo los tipos de interés se entremezcla con el miedo a una burbuja en la inteligencia artificial. Y cualquier pequeño susto, como unos resultados empresariales que decepciones o una declaración salida de tono en los bancos centrales, puede ser aprovechada para recoger beneficios.
De momento, el mercado español aguanta la tensión, gracias sobre todo a su baja exposición al sector tecnológico -que es donde se concentran ahora las dudas de los inversores- y por el gran peso de los bancos en el Ibex, la industria que ha marcado el pulso de las subidas de este año. Un empuje al que en las últimas jornadas se ha sumado también otro gran valor de referencia en España, Inditex.
El gigante textil ha recuperado la confianza del mercado tras su reciente presentación de cuentas trimestrales, con los que sorprendió positivamente a los inversores. Sus acciones no han parado de subir desde ese 3 de diciembre, pasando de 49,07 euros a los 55,76 que rondan actualmente. El valor llegó ayer, de hecho, a superar sus anteriores máximos de 55,98 euros, dejando su capitalización en 173.722 millones de euros.
Otro de los protagonistas de la jornada del viernes fue Ferrovial, con subidas del 0,3 % a pocas horas de conocer si Nasdaq decidirá finalmente incorporar a la compañía al codiciado índice. Todo un reto que implicaría, entre otras cosas, aumentar de forma inmediata la liquidez de la cotizada y, por tanto, sacar mayor provecho a su papel en Wall Street.
Pese a las caídas del viernes, los expertos coinciden en que el optimismo acompaña en esta recta final del año y, de momento, pesa más que el temor a la sobrevaloración de algunos activos. «El mercado parece dar por cerrado 2025 y lo mejor es mantener un posicionamiento pro-riesgo, pensando ya en 2026», explican los analistas de Bankinter.
Y es que los recortes de tipos, la perspectiva de un nuevo presidente de la Fed y de unos resultados empresariales al alza mantienen la expectativa de más subidas de cara a 2026. Nadie quiere quedarse fuera, conscientes también de que las revalorizaciones no serán tan generosas como las de este año.
«A pesar de la volatilidad, el crecimiento de las ganancias se está extendiendo más allá de EE.UU., y una Fed más expansiva ha apoyado históricamente la renta variable incluso con valoraciones elevadas», indican los expertos de Julius Baer en una nota a clientes. «Esto hace que la diversificación internacional sea cada vez más importante a medida que mejora el impulso de las ganancias regionales. Con la estacionalidad de fin de año también favorable, el panorama general para principios de 2026 sigue siendo positivo», añaden.