Estados Unidos dice que solo reducirá los aranceles al acero y al aluminio si la UE relaja sus normas digitales
ECONOMÍA
Washington presiona para que la Comisión Europea sea más laxa con las grandes tecnológicas estadounidenses
24 nov 2025 . Actualizado a las 18:01 h.El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, y el comisario europeo del mismo ramo, Maros Sefcovic, mantuvieron un cara a cara este lunes en Bruselas, en el marco de la reunión de ministros de la Unión Europea de esta área. Encima de la mesa tenían el acuerdo firmado en julio entre Washington y los Veintisiete, en concreto sobre los aranceles al acero y al aluminio europeos. Durante su intervención, una vez acabado el encuentro, Lutnick afirmó que el país norteamericano solo hará concesiones en la importación de estos metales si la organización europea se replantea su normativa digital, que afecta a gigantes tecnológicos estadounidenses como Google, Meta y Apple, entre otros.
«Una vez fijen un marco con el que estemos cómodos y que resuelva los casos que están en el aire, podremos hablar del aluminio y el acero y ver una solución que pueda ser muy positiva para Europa», destacó Lutnick. Su contraparte europea, por su parte, apuntó que «la normativa digital europea no es discriminatoria ni está dirigida a Estados Unidos. Estamos listos para responder a sus sugerencias, igual que ellos lo están para responder a las nuestras en el ámbito del acero y aluminio», explicaron.
En ese sentido, Sefcovic detalló que un equipo negociador viajará a Washington para avanzar en el diálogo con la Casa Blanca, siempre en el marco del acuerdo comercial firmado en julio, que sienta «una buena base» para «resetear» las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea.
Bruselas ha impuesto multas multimillonarias a las big tech estadounidenses por incumplir la normativa digital europea, muchas de las cuales se disputan actualmente en los tribunales. Google ha sido hasta ahora la compañía más castigada: en el 2018 recibió una sanción de 4.343 millones de euros por abusar de su posición dominante con el sistema operativo Android, obligando a los fabricantes a preinstalar el buscador y el navegador de Google. En septiembre de este año, Bruselas volvió a multar a la multinacional con 2.950 millones, por favorecer en su publicidad digital sus propios servicios en perjuicio de rivales, editores y anunciantes desde el 2014.