El retraso de los fondos europeos amenaza inversiones por valor de 2.500 millones

Manoli Sío Dopeso
m. sío dopeso REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Vehículos fabricados en la planta del grupo Stellantis en Vigo
Vehículos fabricados en la planta del grupo Stellantis en Vigo Oscar Vázquez

Proyectos como los de Stellantis, Altri o Maersk se demoran por la burocracia y falta de concreción de las convocatorias de ayudas

05 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado mes de octubre, la Comisión Europea dio el visto bueno a la adenda del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia español, que supuso la concesión adicional de 93.500 millones de euros. Bruselas autorizó más de 5.000 millones de euros a varios de los PERTE (proyectos estratégicos para la recuperación y transformación económica, a través de los cuales se canaliza el reparto de fondos) gestionados por el Ministerio de Industria, en ese momento aún bajo órdenes de Héctor Gómez. Para Galicia fue una buena noticia, después de dos años largos a la espera de esa inyección de liquidez europea para ayudar a financiar proyectos valorados en más de 2.500 millones de inversión, considerados vitales para la reindustrialización.

Y ciertamente, con la adenda recién aprobada aumentó en 1.250 millones de euros la partida del PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado (1.000 millones en préstamos y 250 millones en subvenciones), que darán juego para una tercera convocatoria de ayudas en el 2024. A este programa concurrió Stellantis Vigo, que solicitó apoyo para una inversión superior a 600 millones en una plataforma industrial que, de no hacerla, reduciría la capacidad de producción y la plantilla a la mitad a partir del 2027. Industria no ha hecho público el reparto de ayudas y la decisión sobre el futuro de la planta la anunciará el propio consejero delegado del grupo, Carlos Tavares, la próxima semana cuando visite la fábrica gallega.

También se beneficia de la adenda el PERTE para la Descarbonización Industrial, con una dotación de 2.720 millones de euros (1.700 en préstamos y 1.020 en subvenciones). La convocatoria de la primera línea de ayudas, que contará con 1.000 millones de euros, lleva más de dos meses de retraso. Y habrá una cuarta línea de apoyo al desarrollo de nuevas instalaciones manufactureras altamente eficientes y descarbonizadas, sin fecha, que es a la que opta la biofábrica de fibra textil de origen forestal que la papelera portuguesa Altri tiene en proyecto para Palas de Rei (Lugo) con una inversión de alrededor de 800 millones de euros, que optaría a 100 millones de financiación, en varias entregas. El retraso en la convocatoria, y el cambio al frente del ministerio, ahora al mando del catalán Hereu, demoran la decisión del grupo luso, que ha pospuesto a principios del 2024 el anuncio sobre la viabilidad de su proyecto en Galicia, que está directamente vinculada a las ayudas que obtenga.

Hay más inversiones en riesgo. A la espera de fondos y de avances en la tramitación se encuentra también la naviera danesa Maersk. La suya, con 900 millones de euros, es la mayor de las inversiones planificadas en Galicia vinculada a la descarbonización y a la ayuda europea. Y preocupa que la compañía haya dado prioridad a un proyecto gemelo en Huelva. La semana pasada presentó su plan, en alianza con Cepsa, para la que será la mayor planta de metanol verde de Europa y una de las cinco más grandes del mundo, sin aludir en ningún momento a la instalación prevista en punta Langosteira (A Coruña).

El pasado septiembre hizo un año que el grupo chino Sentury Tyre eligió As Pontes para construir una fábrica de neumáticos, con una inversión de 522 millones de euros que creará 750 empleos. Su ubicación, en los terrenos de Endesa, viene a neutralizar el impacto sufrido en la comarca por la desindustrialización. La Xunta lo declaró proyecto estratégico para facilitar su tramitación, pero la multinacional, que ya ha obtenido la declaración de impacto ambiental favorable para su proyecto, sigue enredada en la burocracia española para la financiación y la autorización administrativa y de construcción. Mientras espera, ha anunciado 300 millones de inversión en Tánger (Marruecos) para una planta de neumáticos de alto rendimiento para automóviles y ruedas radiales para camiones ligeros.