Hacienda se aferra al alza de ingresos fiscales para evitar grandes recortes del Presupuesto

j. m. c. MADRID / COLPISA

ECONOMÍA

PACO RODRÍGUEZ

El Ejecutivo confía en disponer de las nuevas cuentas públicas a principios de año

23 nov 2023 . Actualizado a las 20:16 h.

Con la activación de los Presupuestos del 2024, todos los ministerios del nuevo Gobierno trabajan para que España tenga unas cuentas públicas a principios de año. No será un proyecto cualquiera porque la Unión Europea exigirá volver a la disciplina fiscal que pacten los Estados miembros durante diciembre. A pesar de que habrá ajustes, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no quiere oír hablar de recortes que recuerden a los ciudadanos a los de la anterior gran recesión. Su departamento trabaja con la hipótesis de que el mero impulso de la actividad que genere el país en el 2024 (un alza del PIB inferior al 2 %) será suficiente para mantener el ritmo de ingresos y cuadrar los gastos. La propia vicepresidenta cuarta indicó ayer que el Ejecutivo ha demostrado estos años «un comportamiento ejemplar con las finanzas públicas, que permite que para el año que viene estemos en el entorno del 3 % [de déficit]) y que haya sido España uno de los pocos países que sin problema ha pasado el filtro de Bruselas respecto a cómo se van a formular las cuentas públicas».

Si la economía mantiene este ritmo, los ingresos tributarios procedentes de los impuestos permitirán cuadrar las cuentas. Ya lo anticipó a principios de noviembre el número dos de Montero, Jesús Gascón, al adelantar que esos ingresos aumentarán en el último tramo del año, en parte debido al menor volumen de devoluciones que Hacienda tiene que hacer ahora de impuestos como el IVA.

Por ahora, el crecimiento de tributos supera el 4,5 % hasta octubre y si se mantiene ese ritmo, se elevarían en unos 12.000 millones comparados con el 2022. En la parte del gasto, Montero insistió en que hay que priorizar las partidas, eliminar gastos ineficientes y aprovechar la subida de los ingresos para reducir déficit y deuda, «además de atender las necesidades» como las derivadas de la guerra de Ucrania. De todo el paquete de ayudas en vigor, solo se sabe que el IVA de algunos alimentos seguirá rebajado hasta junio del próximo año; que el transporte público será gratuito para jóvenes y parados; o que se amplía el paraguas del código de buenas prácticas hipotecarias. A medida que transcurren las semanas, aumenta la posibilidad de que buena parte del resto de las medidas decaigan el 31 de diciembre, como el IVA de la luz.