El precio prohibitivo del aceite de oliva: guía de cuál elegir y cómo usarlo para poder ahorrar

G.V. REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

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El virgen extra, el más caro, está indicado para comer en crudo o terminar platos. El virgen para guisos o ensaladas y el normal para freír. También existe el orujo de oliva y son muchos los que han vuelto al girasol. ¿Cómo podemos cocinar con este producto sin que sufra el bolsillo?

12 sep 2023 . Actualizado a las 15:53 h.

El aceite de oliva se ha convertido en artículo de lujo. El encarecimiento ha sido contante durante todo el 2023. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) calcula que el virgen extra (AOVE) ha subido un 15,4 % desde la primera quincena del mes de julio. Su precio por litro alcanza fácilmente los 12 euros. En otros tipos de aceite, la subida es del 30 % alcanzando un litro los 10, según ha informado la organización de consumidores.

Desde el sector apuntan a una mala cosecha, pero desde las patronales mandan un mensaje de calma. «No parece lógico que se produzcan más subidas en el coste del aceite en origen, ya que la oferta y la demanda están equilibradas».

Además, uno de nuestros productos patrios se está desmadrando con respecto al resto de Europa. El precio medio actual del aceite de oliva virgen extra de marca blanca en España es de 8,72 euros/litro, frente a los 8,21 euros/litro que tiene en Italia, los 7,95 euros/litro en Francia y los 6,86 euros/litro en Portugal. Es decir, este tipo de aceite de oliva, el más consumido en nuestro país, es un 6% más caro que en Italia, un 16% más caro que en Francia y un 27% más caro que en Portugal.

Los tipos de aceite y cómo usarlos

Aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Se trata de un aceite que se obtiene por medios físicos. Su aroma es intenso y su sabor, además de intenso, es afrutado. La acidez de este producto -sus ácidos grasos- es inferior a 0,8º y está indicado para preparaciones en crudo, como ensaladas o aliños, para terminar platos o para acompañar verduras asadas o cocidas. Estamos hablando de un aceite de calidad superior, y para ser etiquetado como virgen extra, tiene que haber sido obtenido directamente de aceitunas y solo mediante procedimientos mecánicos. Además debe superar un exigente panel de cata. 

Su precio, sobre 12 euros el litro. 

Aceite de oliva virgen

Su aroma y sabor son intensos, pero menos que el virgen extra o AOVE. Según la OCU, «presenta ligeros defectos de sabor, perceptibles en análisis sensorial y que lo diferencian» del virgen extra. Está indicado para guisos de cualquier tipo o para aliñar ensaladas, aunque sus propiedades son inferiores al de máxima categoría. 

Realmente lo que diferencia a ambos aceites es su nivel de calidad. Además, el oliva virgen tiene niveles de acidez superiores al virgen extra, que deben ser menores o igual a 2º. 

Sus diferencias también se determinan mediante la cata. El virgen extra no maneja defecto alguno al paladar. El de oliva virgen puede tener alguno.

Su precio, sobre 8 euros el litro.

Aceite de oliva

Es una mezcla de aceite refinado y oliva virgen, por ello se llama normal o refinado. Puede estar etiquetado como suave o intenso. ¿De qué depende esto? Pues de la cantidad de aceite virgen que contenga. Su aroma y sabor son muchos más ligeros, y su acidez de 0,4º.

Está especialmente recomendado para freír y siempre es mejor que los aceites vegetales ya que alcanza mayor temperatura. Con este aceite también se puede guisar y preparar salsas. 

Siendo igualmente un buen producto, su calidad es menor que la de los anteriores.

Su precio, sobre 6 euros el litro.

Aceite de orujo de oliva

Es de peor calidad, se obtiene del orujo residual al obtener el aceite virgen extrayendo el aceite que queda con disolventes orgánicos, que luego se elimina totalmente. Luego se refina y al igual que el de oliva se mezcla con un poco de aceite virgen. 

Su composición lo hace idóneo para preparar fritos, donde destaca por su durabilidad y estabilidad ya que se puede utilizar más del doble de veces que otros aceites vegetales. Es además el más económico y se adapta bien en salsas, guisos o postres.

Su precio ronda los 5 euros el litro.

Aceite de girasol

Tras la subida de precio por causa de la guerra de Ucrania, el aceite de girasol vuelve a ser la opción más económica con marcas que lo venden incluso a 1,5 euros el litro. Los expertos recomiendan su uso en frituras (e incluso en salsas emulsionadas) para que no le roben protagonismo al resto de ingredientes debido a su sabor más neutro.  

¿Cuántas veces se puede usar el aceite?

En esto funciona mejor que nunca el depende. No hay un número de veces. Si el aceite está muy oscuro y/o humeante en cuanto empieza a coger temperatura, habría que desecharlo.

Su reutilización o no depende también de qué alimentos hemos cocinado en ese aceite. Si lo utilizamos solo para freír patatas, ese aceite se puede reutilizar más veces ya que las patatas no dejan residuo y, por lo tanto, ese aceite se mantiene más limpio. Sin embargo, si lo utilizamos para freír alimentos empanados o enharinados, el aceite se quema con facilidad y se deteriora antes; por lo que ese aceite hay que filtrarlo y reutilizarlo cuanto menos mejor, una o dos veces máximo.

La mejor opción para freír es el aceite de oliva, sin necesidad de que sea virgen extra. Y, por supuesto, no es recomendable mezclar diferentes aceites entre sí y tampoco aceite nuevo y usado.