La Xunta autoriza 66 nuevos parques eólicos y aún debe decidir sobre 48

X. Gago / F. Fernández SANTIAGO

ECONOMÍA

El vicepresidente primero y el presidente de la Xunta, Francisco Conde y Alfonso Rueda, tras el consello de la Xunta
El vicepresidente primero y el presidente de la Xunta, Francisco Conde y Alfonso Rueda, tras el consello de la Xunta XOAN A. SOLER

El Ejecutivo autonómico admite que no resolverá a tiempo todos los expedientes eólicos, antes del día 25 marcado por el Gobierno central

19 ene 2023 . Actualizado a las 21:48 h.

El Consello de la Xunta hizo hoy jueves balance de la tramitación de nuevos parques eólicos antes del hito marcado por el Gobierno central el próximo 25 de enero, cuando los proyectos que carezcan de declaración de impacto ambiental perderán el permiso de acceso y conexión que les había concedido Red Eléctrica Española.

El vicepresidente Francisco Conde explicó que se están gestionando 140 proyectos eólicos que suman 3.721 megavatios. Añadió que hasta hoy se han tramitado 92 declaraciones de impacto ambiental, 66 favorables y 26 negativas, que no pueden ser recurridas. Quedan por tanto 48 parques eólicos pendientes.

El conselleiro de Economía explicó que esa cifra se reducirá durante los próximos días, pero es inevitable que una parte de los proyectos lleguen a la fecha límite sin todos los trámites listos.

Para esos casos, añadió Conde, la Xunta introdujo una excepción en la ley de acompañamiento de los presupuestos. Esa norma prevé que la tramitación ordinaria de esos parques continúe, de forma que el proyecto pueda materializarse cuando se obtenga un nuevo permiso de acceso y conexión a la red eléctrica. La ley también prevé que no se ejecute el aval que depositaron los promotores, con el fin de que el vencimiento de los plazos no les cause un perjuicio económico.

Conde recordó que la fecha límite fue impuesta por el Gobierno central de «forma arbitraria», sin que estuviese reflejado en la normativa europea. Añadió que el Ejecutivo hizo caso omiso de las distintas peticiones para que lo cambiase, y señaló que la Xunta contrató a 120 personas para acelerar los expedientes, una tarea que «non é sinxela» por el número de los mismos y porque se trata de procesos complejos que incluyen la resolución de requerimientos de los promotores, de errores en las solicitudes y de numerosas enmiendas.

La energía de la industria

Entre los 48 parques eólicos pendientes hay cinco a los que el Gobierno gallego ha otorgado «prioridad de despacho» en el consello de la Xunta celebrado hoy. Esa figura ampara a los parques eólicos que tengan al menos el 50 % de la producción ligada a un contrato de compraventa de energía con una instalación industrial. En este caso se trata de cinco parques que suman un total de 78 megavatios y que se levantarán en los concellos de A Estrada y Cuntis con el fin de suministrar a la refinería de Repsol en A Coruña. La prioridad de despacho no garantiza su aprobación, pero sí su tramitación prioritaria. Conde añadió que en los próximos consellos se aprobarán iniciativas similares para otros parques.  

El vicepresidente confirmó además que la Xunta ha finalizado los trámites de su competencia para otros 13 parques eólicos que superan los 50 megavatios de potencia, por lo que sus declaraciones de impacto ambiental dependen en última instancia del Gobierno central. Esos parques suministrarán a las plantas de Alcoa (en Cervo), Showa Denko (A Coruña) y Sentury (As Pontes), que podrán así acceder a energía a precio competitivo. Conde señaló que son «vitales para o tecido industrial de Galicia», e insistió en que el Ejecutivo dispone de «todos os informes» para que pueda resolver las declaraciones «en tempo e forma» antes de la fecha que marcó el Ministerio de Transición Ecológica.

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, pidió al Ejecutivo que, en el trámite de esos 13 parques, aplique el «estrito cumprimento dos prazos» que ha impuesto a las comunidades autónomas. Rueda también destacó el «esforzo» que han hecho los funcionarios de la Xunta antes de pedir «a mesma dilixencia» para unas instalaciones estratégicas para la industria de Galicia.

El presidente insistió además en la política de la Xunta de compatibilizar la ampliación de la potencia instalada con el respeto al medio ambiente. Su número dos pidió al Ejecutivo que dé «respostas a Galicia» y posibilite que los nuevos parques puedan acceder a los nodos de conexión a la red más cercanos, con el fin de minimizar su impacto ambiental. Esa petición fue trasladada por Rueda a la ministra Teresa Ribera. Para Conde es «lóxico» que sea tenida en cuenta, dado el «esforzo» y la «inversión» que se está haciendo en Galicia para garantizar el «desenvolvemento ordeado» y con garantías jurídicas del sector eléctrico.

Reacción de la patronal

La Asociación Eólica de Galicia (EGA) ha valorado de «forma positiva el esfuerzo de la Xunta» para sacar adelante los expedientes, que llevan entre uno y diez años en fase de tramitación. En la mayoría de los casos, los promotores los mantuvieron parados hasta que el Ministerio para la Transición Ecológica impuso unos plazos para depurar los permisos de acceso y conexión de modo que solo los conservasen aquellos que ejecutasen los proyectos.

EGA explicó que, una vez entregada la DIA, el promotor eólico debe presentar la autorización administrativa a los tres meses y el permiso de construcción del parque a los seis. Sin embargo, la patronal confía en que el ministerio acepte unificar estos plazos, de modo que ambas autorizaciones se puedan presentar a los seis meses, tal como contempla la ley gallega.

La Unión Europea casi duplica el objetivo de eólica marina para el 2030

Los países de la Unión Europea se han impuesto nuevos objetivos a largo plazo para el despliegue de energías renovables en alta mar hasta el 2050, con metas intermedias para el 2030 y el 2040. La Comisión Europea informó de que la ambición es llegar al final de la década con 111 gigavatios (ahora hay 28,4), casi el doble del objetivo de 60 establecido en noviembre del 2020. Para el 2050, la meta sería llegar a los 317.

Ahora, la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transporte de electricidad (ENTSO-E) propondrá planes para el desarrollo de las redes de evacuación para cada cuenca marina para 2050. También se definirá el reparto de costes transfronterizos para el despliegue de infraestructuras y se facilitarán los proyectos híbridos en alta mar.

Además, los Estados, con el apoyo de la Comisión, están definiendo la cantidad de generación renovable marina que se desplegará dentro de cada cuenca y que se basan en los planes nacionales de energía y clima. España está revisando el suyo. La patronal eólica propone alcanzar el objetivo de tres gigavatios instalados para el 2030, ahora solo hay cinco megavatios.

Además, el Ministerio para la Transición Ecológica también tiene pendiente de publicar un documento básico para el despliegue de esta nueva tecnología casi inexplorada en España: la versión definitiva de los planes de ordenación del espacio marítimo (POEM), que definirá dónde se podrán levantar parques eólicos en el mar.

Las cinco cuencas marinas definidas por la Comisión son el Atlántico, mar del Norte, Báltico y las zonas suroeste y sureste.