Galicia creó 26 empleos al día en el 2022

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

JOSE PARDO

La afiliación a la Seguridad Social crece tres veces menos que la media nacional tras desplomarse en diciembre, mes en el que se perdieron 5.345 ocupados. Más de 10.300 gallegos salieron del paro en el 2022

03 ene 2023 . Actualizado a las 17:34 h.

Pese a todas las turbulencias económicas, desde la guerra en Ucrania al auge de la inflación y de los tipos de interés, el mercado laboral mantuvo la senda de crecimiento iniciada tras la pandemia y cerró el 2022 con 471.360 afiliados a la Seguridad Social más que los que tenía a finales del 2021, hasta rozar los 20,3 millones de cotizantes, un alza del 2,4 %.

Afiliación

Flojo final de año. El saldo de nuevos ocupados acumulado durante el 2022 mejora, en más de un 22 %, el balance del último ejercicio de normalidad previo a la pandemia, el 2019, cuando se habían creado 384.373 nuevos puestos de trabajo netos. Sin embargo, el dato camufla un flojo cierre del año, ya que en diciembre, pese al tirón de la campaña navideña, la afiliación solo creció en 12.640 personas, una sexta parte que en el mismo mes del 2021. Hay que tener en cuenta, no obstante, el efecto de la reforma laboral y los cambios en los hábitos de compra en la variación de los patrones de estacionalidad, adelantando a noviembre muchos de los contratos de refuerzo, que ahora se firman antes del Black Friday.

Esa tendencia se replicó en Galicia donde, a diferencia del resto de España, diciembre siempre es un mes de destrucción de empleo, que se vio agravada. Así, los 5.345 afiliados menos del mes pasado son el peor dato en un decenio (excluido el año de la pandemia).

En la comunidad, la Seguridad Social cerró el año con 1.042.263 cotizantes, 9.479 más que a finales del 2021. Esto supone que cada día del año pasaron se crearon, de media, 26 nuevos puestos de trabajo. El ritmo de crecimiento de la ocupación, del 0,9 %, es apenas una tercera parte del que se registra en el conjunto de España.

Por sectores

Más valor añadido. Si en diciembre fue el comercio el sector que tiró del mercado laboral, con 23.500 nuevos cotizantes, en el acumulado del año fue la hostelería la que más empleo creó, con 83.800, entre asalariados y autónomos. Destaca, sin embargo, el fuerte repunte de sectores de alto valor añadido, como el de las profesiones científicas y técnicas, que se sitúa en segundo lugar al ganar más de 59.200 nuevos cotizantes, o el de las tecnologías de la información y las comunicaciones, que completa el podio al incorporar a 55.100 profesionales.

Todo el empleo neto que se creó el año pasado fue por cuenta ajena, ya que la cifra de autónomos se mantiene estancada. Al menos en el conjunto de España, porque en Galicia se dieron de baja de la Seguridad Social más de 2.500 trabajadores por cuenta propia. Para revertir esa situación, el presidente de ATA en Galicia, Rafael Granados, reclamó ayer extender a los locales comerciales el tope del 2 % en las subida del alquiler y mantener a todos los autónomos la bonificación del combustible.

Paro

A niveles del 2007. Pese a la pérdida de cotizantes en diciembre, Galicia consiguió cerrar el último mes del año con un nuevo descenso del paro registrado en el Servicio Público de Empleo (SEPE), del que se dieron de baja 536 personas, hasta completar una reducción anual de 10.360 (dejando el total de desempleados inscritos en 142.222, la cifra más baja para ese mes desde 1996).

En el conjunto de España, la caída del paro ascendió a 268.252 personas en el ejercicio, tras reducir la lista en 43.727 en diciembre. El total de desempleados a 31 de diciembre, 2.837.653, es el más bajo desde el estallido de la burbuja inmobiliaria hace quince años.

Fijos discontinuos

¿Están distorsionados los datos? Uno de los efectos de la reforma laboral ha sido el crecimiento exponencial de los contratos fijos discontinuos —en el último mes del año había 833.650, más del doble de los 382.000 de diciembre del 2021—, que han alterado la interpretación de las estadísticas del mercado laboral, especialmente la del paro. Porque los fijos discontinuos que están en un período de inactividad (es decir, en casa a la espera de que la empresa los vuelva a llamar) no computan como cotizantes, pero tampoco como parados.

Se contabilizan, como viene ocurriendo desde mediados de los ochenta, como demandantes de empleo ocupados, una rúbrica en la que a final de año el Servicio Público de Empleo encuadraba a 1,1 millones de personas, frente a los 1,24 millones que había doce meses antes en un cajón en el que también se incluye a los trabajadores en ERTE (que hace un año eran 120.000 y ahora 20.500, 850 de ellos en Galicia) o a los ocupados que simplemente se anotan en búsqueda de un nuevo trabajo.

Contratos

Duran 52 días más, de media. La última derivada de los cambios en la legislación laboral es la reducción en el número de contratos suscritos el año pasado: 18,3 millones, casi un 19 % menos que en los doce meses anteriores. De ellos, siete millones fueron indefinidos, triplicando de largo la cifra del 2021. Un aumento de la estabilidad laboral que también se refleja en la mayor duración de los contratos que se extinguen, que crece 52 días en promedio.

Aunque hay prácticas que no se erradican. Entre ellas, las de dar de baja a los trabajadores el viernes para contratarlos el lunes. Así, tanto el 23 como el 30 de diciembre, en víspera de los fines de semana festivos, las bajas de afiliados se dispararon hasta casi 70.000 diarias para ahorrarse la cotización en Navidad y Año Nuevo.