España está a la cabeza de Europa en mortalidad de empresas: cada año desaparecen 22.500, casi el 10 %
ECONOMÍA
Apenas la mitad sobreviven tres años después de su constitución
12 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.La mortalidad de las empresas españolas está a la cabeza de Europa. Cada año desaparecen más de 22.500 negocios, lo que supone el 9,3 % del total que tienen empleados, un porcentaje que supera en casi 1,5 puntos la media comunitaria (el 7,9 %), según un informe publicado hoy por Cepyme, que denuncia que las cargas laborales y los impuestos son los grandes lastres para el crecimiento de las empresas.
Es más, si se mira a más largo plazo, apenas la mitad de las empresas españolas con empleados (el 52,7 %) sobrevive tres años después de su creación, de nuevo una proporción sensiblemente inferior a la media europea (56,3 %) y mucho más baja que la de la mayoría de socios, lejos de países vecinos como Portugal (64 %), Bélgica (61,8 %), Alemania (58,6 %) o Francia (58,5 %). Y este nivel desciende hasta el 40,4 % pasados cinco años.
En realidad, la vida media de las empresas españolas no alcanza los once años, lo que resulta unos seis años y medio menos que la media europea. En Italia, Portugal y Alemania, la esperanza de vida empresarial supera los 12 e incluso se eleva por encima de los 55 en el caso de Dinamarca.
Esto está relacionado con el tamaño de las empresas españolas, que son un 24 % más pequeñas que la media europea (hay que tener en cuenta que más del 99 % del tejido español está conformado por pymes). Las sociedades alemanas triplican ese tamaño y las británicas lo duplican.
La gran debilidad: el tamaño
Esta menor dimensión lastra la productividad española, según advierte Cepyme, que destaca que la de las grandes empresas es 2,5 veces superior, una brecha que supera la media comunitaria.
El informe sugiere los múltiples beneficios de aumentar el tamaño medio de la empresa: permitiría reducir de forma permanente el paro, aumentar el crecimiento potencial de la economía, reducir el déficit fiscal y recortar la deuda.
De hecho, promover el crecimiento empresarial para que el tejido tenga la misma composición que la media europea permitiría crear 1,3 millones de empleos, elevaría el PIB un 5,5 %, las ventas en 268.500 millones de euros, ayudaría a expandir la masa salarial en 32.000 millones, y generaría un incremento de la recaudación de 22.000 millones de euros, según estima el estudio.