¿Puede el impuesto a la banca dificultar el acceso a una hipoteca?

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

ALBERTO LÓPEZ

Expertos inmobiliarios temen que se concedan menos créditos o se endurezcan los requisitos

26 nov 2022 . Actualizado a las 12:25 h.

Recién aprobado el impuesto especial a la banca, que gravará con un 4,8 % los ingresos y comisiones netos que obtengan las entidades financieras en España, el debate sobre su impacto en la economía no ha hecho más que arreciar. 

No solo el Banco Central Europeo (BCE) o el Fondo Monetario Internacional (FMI) han expresado sus reservas: «Será importante vigilar su impacto en la disponibilidad de crédito, las provisiones y la resiliencia de los bancos», advirtió el organismo comandado por Kristalina Georgieva. El eurobanco expresó dudas en torno a su eficacia ante la posibilidad de que los bancos acaben repercutiendo el gravamen en los clientes, encareciendo el crédito. 

También el sector inmobiliario se ha echado las manos a la cabeza con la materialización de este impuesto que, en principio, se aplicará en el 2023 y el 2024. Creen que podría ralentizar todavía más las ventas previstas para el año que viene, cuando se espera un deterioro por el encarecimiento de los préstamos. «Lo que hace falta ahora es que los gravámenes temporales a la banca no se traduzcan en que las entidades concedan menos hipotecas o pongan más trabas en su autorización», ha dicho a Efe el presidente de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI), Óscar Martínez.

La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, alertó de que este impuesto no solo sería ineficaz para embridar la inflación, también podría tener efectos negativos en la concesión de crédito. ¿En qué medida? Unos 50.000 millones de euros menos, según el sector, que anticipa impacto en el PIB y el empleo, con la destrucción de entre 25.000 y 35.000 puestos de trabajo. ¿Por qué? Las entidades tendrán que ajustar sus costes para mantener el margen de rentabilidad. 

Alivio hipotecario

En este sentido, desde APEI sostienen que el impuesto podría restar efecto al paquete de medidas de alivio hipotecario que aprobó esta misma semana el Gobierno y que desde el sector respaldan: «Pueden tener un impacto muy positivo en la economía», ha dicho Martínez.

Y por partida triple. El mercado inmobiliario cree que suavizará el frenazo en las compraventas, mantendrá a raya la morosidad bancaria -en mínimos desde 2008- y evitará la cascada de desahucios que se vivió en España tras la última crisis. 

Dentro del conjunto de medidas aprobadas, APEI valora la aplicación de carencias de 5 años en el capital de la hipoteca y una reducción del tipo de interés aplicable hasta el euríbor menos el 0,1 %, cuando el incremento del esfuerzo hipotecario sea superior al 50 %.

Además, considera «interesante» que se incluya una carencia de 2 años y un alargamiento del plazo de hasta 7 años si este incremento es inferior al 50 %.

Ralentización de las ventas

Desde la asociación apuntan que las medidas de alivio, de carácter preventivo, son clave: «Si siguen subiendo los tipos de interés, que algo más van a subir, y la economía sigue como está, hace falta un apoyo para las familias vulnerables en el pago de las hipotecas».

Sobre la situación del mercado inmobiliario en España, han dicho que «está difícil por la propia situación de la economía».

En esta coyuntura se prevé que exista «una ralentización de las ventas» y, por lo tanto, «va a ser también más costoso vender una vivienda», lo que no significa que se estime una caída del sector, «ni mucho menos», apunta Martínez. Sin embargo, «el que tenga prisa por vender, tendrá que ajustar el precio», ha detallado.

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C. Porteiro

Las principales entidades financieras de España se sumarán al plan de alivio hipotecario que aprobó el Gobierno el pasado martes. Según el Ejecutivo, alrededor de un millón de hogares podrían acogerse a algunas de sus medidas: menos intereses para los más vulnerables, extensión de plazos para las clases medias y suspensión de comisiones para quienes quieran cambiar sus hipotecas de variables a fijas, en busca de más seguridad. Las asociaciones de consumidores no están del todo satisfechas y los bancos también manifestaron su malestar por las prisas y falta de consenso.

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