Los empleados públicos van a la huelga en Portugal para exigir un aumento de salarios

B. S. OPORTO / E. LA VOZ

ECONOMÍA

A los paros iniciados por los maestros se han unido enfermeros y trabajadores de la administración

18 nov 2022 . Actualizado a las 20:22 h.

El mes comenzó con huelga en Portugal y así va a terminar. Si el pasado día 2 fueron solo los maestros quienes se ausentaron en masa de sus puestos de trabajo para exigir mejoras en el sector, especialmente en los salarios para compensar los estragos de la inflación, este viernes muchas escuelas de todo el país volvieron a cerrar, pero no lo hicieron solas.

Ya el jueves, hasta un 60 % de los enfermeros secundaron el paro, lo que causó retrasos y el aplazamiento de citas médicas. El mayor impacto de esta convocatoria que afecta a todo el sector público se dio la noche del jueves al viernes, con adhesión de hasta el 80 % en el servicio de recogida de basuras.

Ayer, ciudades como Oporto o Lisboa empezaban el día con largas colas frente a oficinas administrativas, cuya actividad se ralentizó por la falta de empleados. Además, Infraestruturas de Portugal advirtió de posibles «alteraciones o eventuales supresiones en el transporte ferroviario» entre los días 18 y 29 de noviembre, debido a la convocatoria.

A finales de octubre, el Gobierno socialista de António Costa pactó con algunos sindicatos y patronales un aumento de los salarios en todo el país. En el sector público subirán de media un 5,1 %. Solo en los niveles más bajos de la función pública los trabajadores recibirán un incremento retributivo a la altura de la inflación, cuya tasa interanual superó el 10 % en octubre (tres puntos por encima del dato español), lo que provocó una ola de descontento que empieza a extenderse al plano político.

Los portugueses cruzan a Galicia para comprar bombonas de butano a mitad de precio

Brais Suárez

Basta con acercarse a la orilla gallega del río Miño para ver la cantidad de portugueses que salen cada día de su país para comprar combustibles. Tanto para repostar el depósito del coche como para adquirir bombonas de butano, a los habitantes de las zonas limítrofes con España les merece la pena desplazarse y esperar las habituales colas que se forman en la estación de servicio ubicada a la entrada de Tui.

Jaime, gasolinero en este establecimiento, estima que más de un 80 % de sus clientes son de origen portugués. «En los últimos años es habitual que mucha gente prefiera repostar en España, pero ahora se nota algo más», explica, pues «las bombonas de butano cuestan casi la mitad».

Seguir leyendo