La inflación afectará al Black Friday, que tendrá menos rebajas y menor consumo

D. Casas REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

EDUARDO PEREZ

Cuatro de cada diez consumidores aseguran que no comprarán nada

19 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Incertidumbre, contención económica, en definitiva, menos gasto. Cuando está a punto de darse el pistoletazo de salida al Black Friday (25 de noviembre) y al Cyber Monday (28), las mayores campañas de descuentos de todo el año —se trata del período de ventas más intenso para el sector minorista—, las perspectivas sobre cuál será el comportamiento de los consumidores son mucho menos optimistas que hace un año. Sencillamente, porque las carteras están más vacías que entonces, castigadas por una elevada inflación y una escalada de los precios de los alimentos como no se veía desde hace décadas.

Si el año pasado, la mejora de la situación económica y la relajación de las restricciones supusieron un revulsivo para el consumidor, ávido por gastar los ahorros acumulados durante la pandemia y temeroso de un desabastecimiento por la ruptura de las cadenas de suministro, este año el panorama pinta bien distinto. Algunos analistas trazan ciertas similitudes del momento actual con los años posteriores a la anterior crisis económica del 2008. De hecho, la expansión del Black Friday en España se produjo precisamente cuando la economía empezaba a remontar, a partir del 2013.

La fiebre por comprar a precios competitivos se mantendrá aunque es posible que este Viernes Negro ni las rebajas resulten tan suculentas, ni el consumidor gaste tan alegremente como en ediciones pasadas. Estudios como el comparador de precios Idealo señalan que al menos un 41 % de los españoles reconocen que no comprarán nada este Black Friday. En el fondo subyace la amenaza inflacionista que lleva a que muchos de los consultados por este comparador de precios en línea declaren que no necesita nada (49,1 %). Otro 24,5 % no van a adquirir ningún producto porque creen que este año no habrá descuentos lo suficientemente atractivos y el 26,4 % restante no sacarán su tarjeta debido a la situación económica.

Aún así, se prevé que las ventas aumenten, hasta un 25 % más según la firma cyberclick.es de publicidad digital, aunque, al igual que Idealo, estima que la factura media estará por debajo de los 200 euros, 71 menos que el año pasado.

El éxito de esta campaña dependerá de las ofertas. De hecho, el 90 % de los interesados declara que comprará estas semanas de forma espontánea. Es decir, lo hará solo si ve una ganga interesante a la que no pueda resistirse. De los que accederán a las ofertas, un 84 % de los consumidores comprarán sobre todo tecnología, ropa y accesorios. Han tenido y tienen margen para hacerlo porque aunque históricamente, el Black Friday se reducía solo a un día desde sus orígenes en EE. UU. (el día después a la festividad de Acción de Gracias), hace tiempo que se ha roto esa dinámica, desde que los gigantes de la distribución lograron que se popularizase la efeméride hasta prolongarla durante varios días y este 2022 ya desde hace semanas, tanto en el mercado online como en las tiendas físicas con ventas anticipadas. 

En Galicia

Galicia se suma también a este escenario incierto y el presidente de la Federación Gallega de Comercio José María Seijas estima que «las cifras de ventas no alcanzarán los valores de los últimos años». Augura que «habrá movimiento», pero «sin beneficio prácticamente para el comercio tradicional porque está ya vendiendo con unos márgenes muy ajustados», como consecuencia de la inflación, «y la política mayoritaria de no repercutir el incremento de los gastos de explotación en los productos».

De no hacerlo, insistió el directivo, «supondría una subida de precios muy elevada para los clientes y retraería todavía más el consumo».

La creación de empleo será la más baja de los últimos años

Las grandes campañas del Black Friday y Navidad tiran de las ventas y constituyen un estímulo añadido para el empleo. El número de contratos que se firman desde noviembre hasta finales de enero volverá a crecer en este contexto de consumo, pero lo hará de forma más moderada que en los últimos años.

Adecco, consultora especializada en la gestión de recursos humanos, estima en cerca de 1.118.000 los contratos que se suscribirán en este período, un 8 % más que en el mismo período de 2020-2021 (1.035.826 contratos). De esos 1,2 millones de nuevos contratos, el 20 % serán fijos discontinuos, y mayoritariamente se han ido integrando desde principios de mes en las actividades empresariales relacionadas con el comercio electrónico, el retail, la logística y el transporte, el gran consumo, la alimentación, la hostelería y el turismo, que son las actividades que más empleo generarán en estas fechas. Galicia ocupa una posición alta en el conjunto de comunidades donde el empleo pega un fuerte estirón en esta época. No está entre las cinco principales contratadoras del país, pero las empresas que requieren ampliar plantilla en estos meses incorporan Galicia a más de 53.500 trabajadores, según Adecco.

Las cifras que maneja el centro de estudios de Randstad también tiran a la baja las cifras de contrataciones extraordinarias durante el Black Friday y el Cyber Monday: 2.070 contrataciones en Galicia, un 17,9% menos que en la campaña de 2021, cuando se firmaron 2.520, con Pontevedra (1.040) y A Coruña (770) a la cabeza, a mucha distancia de Lugo (150) y Ourense (100). Por sectores, el 64 % de nuevos empleos se generarán en logística, mientras que el 36 % de las incorporaciones se producirán en el comercio. Aun siendo importantes en número de nuevos ingresos laborales, ambos sectores verán reducirse su contratación de una manera prácticamente similar con respecto al año pasado en la comunidad.

En el caso de la logística la caída será del 17,7 %, mientras que el comercio el descenso será del 16,6 %.

-20 % 

Menos contratos

Detrás de la moderación en la contratación está la inflación y los precios de la energía

La compra «online» aún es mayoritaria, pero la tienda física gana peso tras la pandemia

Tecnología, moda y complementos son los segmentos que acapararán el mayor volumen de compras en la campaña de descuentos que ya ha comenzado en muchas tiendas físicas y virtuales, según el estudio sobre las tendencias de consumo en este Black Friday realizado por el Observatorio Cetelem y publicado este jueves. Por este orden, las preferencias recaen sobre la ropa, el calzado, los dispositivos móviles, los juguetes y productos de salud y belleza. De este grupo de cinco servicios solo las compras en moda crecen respecto al año anterior y se observan fuertes caídas en las intenciones de compra de dispositivos móviles y productos gaming.

La percepción generalizada de que buena parte de las compras que se realizan durante el Viernes Negro y el Cyber Monday son regalos navideños vuelve a confirmarse en el análisis —realizado a partir de una encuesta— del Observatorio. Este año se reducen esas intenciones en dos puntos respecto al año pasado.

Preferencias

El canal online sigue siendo el preferido para las compras de esta gran campaña que se prolongará hasta el día 28, con un 53 % de las operaciones; le sigue la opción de utilizar los dos vías (física y por la red) con un 39 % y, pese a que las tiendas físicas son las menos mencionadas, las intenciones de compra aumentan un 1 % respecto al año anterior.

Unas cifras muy similares a las obtenidas por el comparador de precios Idealo, en cuyo informe señala que el 43,7 % de los españoles comprarán exclusivamente en tiendas online este Black Friday, muy cerca del 43,4 % que hará uso del formato híbrido, es decir, por los dos canales. Únicamente el 13 % de los consultados afirmó que lo hará exclusivamente en comercios físicos.

El Black Friday, una llamada global al consumo que convierte en ventas todo lo que toca

M. Sío Dopeso

De un lado, miles de pequeños y grandes negocios que necesitan vender. Del otro, millones de consumidores con las alas cortadas por la inflación. En medio, el Black Friday, la más exitosa estrategia de márketing mundial para incitar al gasto. Y por delante, una complicada campaña navideña. «Estamos en un momento inédito en el que la oferta pide vender más caro y la demanda pide comprar más barato», ilustra Eduardo Zamácola, presidente de Acotex, la patronal textil, uno de los sectores más implicados en la campaña, junto con la electrónica. Aunque el fenómeno se extiende a todas las cadenas de consumo: desde la automoción, el turismo, la salud o la banca.

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