El precio del gas concede una tregua con los almacenes llenos y a la espera de la llegada del frío

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

JOSE PARDO

El índice de mercado español se mantiene en mínimos del año gracias al fuerte acopio de hidrocarburo para el invierno

15 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La crisis de precios energéticos sigue ahí, pero en estado de hibernación. Así, las cotizaciones internacionales del hidrocarburo en el principal mercado europeo, el TTF holandés, llevan un mes con el producto diario por debajo de los 100 euros por megavatio hora. Lo mismo que el índice de referencia para España, el Mibgás, que se está moviendo en sus valores mínimos del año.

Fuentes del sector indican que los mercados están tranquilos porque los países de la Unión Europea tienen los almacenes llenos, pues están de media al 95,5 % de su capacidad, como en España, aunque hay Estados como Alemania o Francia que los tienen a tope, a más del 99 %, según datos actualizados de la patronal Gas Infrastructure Europe (GIE). El continente, como se proponía, parece estar preparado para afrontar un invierno sin apenas inyecciones de gas ruso, que solo suponen ya el 6 % del total de importaciones hasta octubre.

«Hay mucho gas, las reservas están llenas y las temperaturas aún son cálidas», resumen fuentes del sector.

La capacidad de almacenamiento no es la misma en todos los países. España tiene músculo en ese sentido, pues cuenta no solo con los almacenes subterráneos, también con las seis plantas regasificadoras con capacidad para guardar hidrocarburo. Según datos proporcionados hace unos días por el Ministerio para la Transición Ecológica, todo el gas que hay almacenado sería suficiente para garantizar sesenta días, o sea, dos meses, de consumo nacional. Menos flexibilidad en sus almacenamientos tienen Estados como los Países Bajos, donde el TTF anotó a principios de este mes valores del producto diario inéditos este año de 23 euros por megavatio hora por la saturación del mercado.

Otras fuentes indican que también han contribuido a enfriar las cotizaciones las amenazas, a principios de octubre, de la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, de intervenir el mercado buscando otro índice de referencia al menos para el gas que llega por barco y estableciendo un tope al precio del hidrocarburo que importa la Unión. Esa amenaza todavía no se cumplido —por la fuerte oposición de países como Alemania y Países Bajos—, pero los inversores parecen haber tomado nota. De momento.

Pero estos precios bajos del gas son pasajeros. «En cuanto llegue el frío subirá la demanda y también lo harán los precios», pronostica Antoni Cunyat, profesor de Economía de la Universidad de Valencia, quien subraya que la crisis energética no se ha ido y que los factores que la desencadenaron siguen ahí: la falta de alternativas estables para suplir la escasez de gas ruso. Aunque destaca que frente a la posición privilegiada de España, los países del centro y norte de Europa son «muy vulnerables» porque carecen de regasificadoras para importar gas por barco. Es el caso de Alemania, que en diciembre tiene previsto inaugurar la primera planta flotante para recibir metaneros.

José Manuel Corrales, profesor de Economía y Empresa de la Universidad Europea, también avanza que la racha de precios bajos es temporal y prevé que la tasa de inflación se mantenga en valores elevados hasta el verano. Asegura que «Alemania lo va a pasar muy mal [por su fuerte dependencia del gas ruso], pero si entra en recesión se resentirá nuestro sector servicios».

Destrucción de demanda

La Unión Europea está en estado de prealerta por posibles problemas de suministro de gas. Para no malgastar el recurso almacenado, los países se han comprometido a reducir, de momento, de forma voluntaria, un 15 % el consumo entre el 1 de agosto y el 31 de marzo en comparación con la media de los cinco años anteriores. España ha alcanzado ya ese objetivo, según el ministerio. Aunque en gran medida por la destrucción de demanda industrial, justamente por los elevados precios. Así lo puso de relieve Verónica Rivière, presidenta de la organización GasIndustrial, quien alertó de que en octubre el consumo cayó un 35 % en comparación con el mismo mes del año anterior.

Europa se asegura el suministro de gas, pero es incapaz de actuar para abaratar el precio

f. fernández

Rusia parece atascada en la conquista de Ucrania, pero, de momento, parece estar ganando la guerra energética contra Europa. Porque, se acerca el invierno, y muchos ciudadanos ya se están planteando no encender la calefacción, ante el temor de no poder hacer frente a las abultadas facturas de luz y gas que llegarán en los próximos meses, al tiempo que otra idea ronda también por sus cabezas: ¿habrá apagones por falta de combustibles? Los jefes de Estado reunidos este viernes en Praga durante una cumbre informal del Consejo Europeo no tomaron decisión alguna para abaratar los precios energéticos. Sobre la mesa, desde hace semanas, una intervención de los mercados de la luz y del gas para forzar una rebaja de los costes. Pero no se ponen de acuerdo.

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