Rubén Utande: «Estamos equipando 2.000 habitaciones en tres grandes inmuebles de Madrid»

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

ANGEL MANSO

El director general de STG Group anuncia que la compañía ha desembarcado en el sector residencial «premium» de Miami

12 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La historia de STG Group se enmarca en la de esas empresas que se fueron redescubriendo a sí mismas y redefiniendo con las exigencias de los tiempos, incluidas varias crisis. Duras. El embrión de la compañía surgió en los años ochenta con Sutega, una papelería técnica vinculada al mundo de la arquitectura e ingeniería y con otra pata en el área de equipamiento. Estos orígenes se mantienen en la estructura de un grupo que hoy opera en el ámbito internacional con la realización de manera integral (llave en mano) de proyectos de arquitectura interior al contar con recursos humanos, técnicos e industriales. Rubén Utande Blanco (A Coruña, 19 de abril de 1980), hijo de uno de los socios fundadores, es el director general STG Group. (Una curiosidad: el nacimiento de la empresa y el directivo coincidieron en el tiempo).

—STG Group engloba...

—La marca más reconocida del grupo es Sutega, a la que se suman Sutega papelería, Sutec (instalación de electricidad, ingeniería y proyectos de tecnología de audio y vídeo) y Sutop (dedicada a la logística y a su vez tiene servicios industriales). Además como grupo empresarial contamos con Suyma (dedicada a la ebanistería de alto nivel) y KL-1 (se centra en el equipamiento inmobiliario de pymes) y Ofiprecios.

—Continúan los socios fundadores en el capital de la compañía.

—Están dos. Cirilo Utande Jorge y Fran Pérez. Entre ambos tienen el 80 % del capital, el 20 % restante lo controla Javier Oñate, que se incorporó al eje societario cuando impulsamos el plan de expansión a nivel nacional.

—En su biografía figura que ustedes tienen la experiencia de haber operado en 45 países.

—El dato viene derivado del proyecto de Zara Home, impulsado por Inditex, multinacional a la que también acompañamos en sus proyectos de oficinas en el ámbito internacional. Ahora trabajamos en una iniciativa compartida con Carpintería Ramón García en EE.UU. Hemos creado una sociedad común, que se llama RGS Europe. Unimos la capacidad industrial de Ramón García con la nuestra en equipamiento y diseño. Tenemos proyectos muy interesantes, principalmente en Miami, concretamente en el ámbito residencial. Por ejemplo, actuamos sobre todo lo que son las zonas comunes de carpintería y mobiliario de una torre Ritz Carlton Residences También hemos trabajado en apartamentos prémium de más de 700 metros cuadrados pertenecientes a personas físicas. 

—O sea, que trabajan para todos los ricos de Miami.

—¡Ojalá fueran todos! Solo para algunos ricos de Miami. [Risas]

—De su conversación se entiende que la experiencia internacional que iniciaron con Inditex la están aprovechando.

—Sin duda, nos abrió camino. Y nos ha ayudado a afrontar esos miedos que tienen todas las empresas a desarrollar negocio fuera de su ámbito de confort. Esa experiencia la hemos extrapolado a los proyectos como el de Miami y los que hemos realizado al acompañar a otras corporaciones (Telefónica, BBVA...) en otros países. También en el 2008-2009 equipamos el Senado de México.

—Por lo tanto, no hay que tener miedo a viajar.

—Ninguno. Si te sientes capaz y piensas que tienes el conocimiento para afrontar el reto, hay que ir a por él. Nosotros viajamos a donde esté el proyecto.

—¿Y si una empresa tiene miedo?

—No existe un guion. Cada proyecto, cada mercado es distinto. No es lo mismo una compañía industrial que una de servicios. Pero creo que cuando existe una oportunidad hay que aprovecharla. Siempre habrán circunstancias nuevas que afrontar. Solo puedo decir que nosotros cuando hemos visto la oportunidad hemos tenido el impulso de ir a por ella.

—¿Se han equivocado alguna vez?

—Muchas. Me acuerdo de una que no fue positiva a nivel de negocio pero sí de empresa. En la crisis del 2007-2088 nos planteamos buscar nuevos horizontes y desembarcar en Rumanía. Creamos sociedad y pusimos en marcha un equipo de trabajo pero, al final, nos encontramos con las problemáticas propias de no conocer todo el conglomerado del país.

—¿Qué hacen con los proyectos que no funcionan?

—Aprender de ellos. Antes teníamos mucho más corazón con los proyectos que no acababan de funcionar. Nos llevaba mucho tiempo tomar la decisión de cerrarlos. Ahora somos más pragmáticos. Me acuerdo de alguna iniciativa con la que fuimos por delante del mercado, y no cuajó porque hay que ser oportunos.

—[Haciendo un guiño] Sutega no es barata...

—Analicemos los datos de licitación pública ligada a equipamiento cuyo vector fundamental para ser adjudicatario es el precio. Observamos que Sutega es uno de los principales adjudicatarios. Eso no lo consigues si no eres competitivo en precio. Estamos en mercados muy maduros como Madrid, que ya representa más del 50 % del negocio de la empresa, y lo hacemos siendo muy competitivos. Competimos en precio en cualquier ámbito porque tenemos volumen, capacidad y conocimiento para atender al cliente. Para que se haga una idea, hay un nuevo mercado que ha surgido con fuerza que se denomina coliving (grandes espacios para trabajar y vivir. Son como residencias de estudiantes orientadas a personas trabajadoras). Pues bien, en estos momentos estamos equipando 2.000 habitaciones en tres inmuebles en Madrid. Son proyectos con planes de inversión muy asociados al retorno de la inversión a largo plazo, con un planteamiento de precio habitación muy marcado. Hemos sido adjudicatarios porque hemos sido capaces de plantear las soluciones tanto técnicas como en precio 

—¿Más proyectos en cartera?

—Solemos tener en cartera la ejecución de cinco o seis oficinas de 400 a 1.000 metros cuadrados con intervención global, y ahora tres centros sociosanitarios (residencias de ancianos) y algunos hoteles y retail en los equipamientos de audio y vídeo.

«La capacidad de trabajo, el conocimiento técnico, son bestiales en Galicia»

La empresa ha superado unas cuantas crisis. Al empresario se le pregunta por la que parece que ya está aquí.

—Aún no la vivimos en primera intensidad, a ver si somos capaces de que no nos afecte tanto en nuestro modelo de negocio. La del 2007 para nosotros fue muy fuerte y obligó a la empresa a una reestructuración importante. La desatada por el covid estuvo muy ligada al año 2020, pero nos ayudó a implementar con más fuerza el plan de negocio actual, dirigido hacia la ejecución integral de los proyectos y no solo en el ámbito de equipamientos. Podríamos decir que fue una oportunidad. Respecto a la que viene, decir que no tenemos indicadores internos que nos alerten, aunque sí hay datos externos. Nuestra ventaja es que estamos muy diversificados, con varios nichos de negocio y somos capaces de adaptarlos al mercado que más oportunidad puede tener.

—¿La siguiente ciudad en la que desembarcar es Barcelona?

—Hoy por hoy, no tenemos actividad de negocio.

—¿Por? Después de Madrid parece que es lo que toca.

—Alguna vez nos lo hemos planteado, Pero es un mercado más local, más difícil, en donde tener genética propia es un elemento fundamental. Nos hemos planteado que si encontramos un proyecto asociativo con un socio local que en un momento determinado pueda generar una oportunidad para nosotros, podría ser un mercado interesante. Creemos que es fundamental encontrar el socio adecuado.

—Eso de tener genética propia está bien

—Sí [risas]

—¿Y otros mercados?

—Creemos que Andalucía puede tener oportunidades. En el segmento hotel o residencial prémium iríamos con RGS; en el resto, solos. 

—Tan bien les va en Madrid que se podrían plantear cambiar la sede social

—Igual que te decía que hay una genética muy marcada para Cataluña, nosotros tenemos una genética muy marcada como gallegos. Es algo que llevamos como bandera y la empresa gallega está muy bien vista en Madrid. La capacidad de trabajo, el conocimiento técnico en Galicia son bestiales, un valor añadido. Así que respondo: el cuartel general de la compañía está asentado aquí, otra cosa es que vayamos al negocio esté donde esté.