La CEOE ve «prudente» subir los salarios un 3,5 % este año, pero rechaza ligarlos al IPC

La Voz REDACCIÓN

ECONOMÍA

David Zorrakino | EUROPAPRESS

Pide vincular los incrementos a la evolución del PIB o a los resultados de cada empresa

10 may 2022 . Actualizado a las 19:14 h.

Rotas las negociaciones con los sindicatos para consensuar un acuerdo marco para la negociación colectiva para el período 2022-2024, el comité ejecutivo de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) lanzó este martes un conjunto de recomendaciones para las empresas que tengan que negociar la actualización de sus convenios colectivos este año. En su decálogo, la patronal evita hablar de cifras, como sí había hecho en la mesa de diálogo con UGT y CC.OO. las últimas semanas, sino que aboga por vincular las subidas salariales a «variables e indicadores económicos cuantificables y medibles», como el PIB, la productividad, la variación del empleo o los resultados de las empresas. Todo, con tal de «evitar vincular las subidas salariales a conceptos tan volátiles como la inflación». Si se decide tomar el IPC como referencia, proponen establecer «límites o topes».

Aunque omite fijar un rango concreto para las subidas, el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, señaló en declaraciones a los medios antes de la reunión que una subida del 3,5 % este año, la última propuesta que hizo la patronal a los sindicatos, «es prudente», aunque insistió en que no lo es «inflacionar los salarios».

En el documento difundido, la CEOE explicita su rechazo a las cláusulas de garantía salarial, que ligan automáticamente las subidas a la evolución de la inflación. La recuperación de estas cláusulas, muy utilizadas antes de la gran crisis financiera del 2008 pero que han ido orillándose en los últimos años, fue el motivo de la ruptura de las negociaciones con los sindicatos, que no cedieron en su reclamación de incorporarlas en todos los convenios que se firmen para asegurar que los salarios no pierdan poder adquisitivo.

En cuanto a la estructura salarial, los empresarios instan a los equipos negociadores a «sustituir conceptos retributivos obsoletos por otros vinculados a la productividad y los resultados». En este mismo punto, proponen «transitar hacia sistemas de retribución variable, fijados con criterios objetivos, transparentes y neutros desde una perspectiva de género», «configurar la estructura retributiva considerando los índices de absentismo evitando pluses y conceptos que lo fomenten» y «aplicar los principios de transparencia retributiva y de igual retribución por trabajo de igual valor».

La CEOE argumenta en sus recomendaciones que las perspectivas económicas para España en este 2022 «han empeorado sensiblemente tras el inicio de la guerra en Ucrania», y apunta que el Gobierno también ha rebajado sus estimaciones del Producto Interior Bruto (PIB), del 7% al 4,3%.

Estima una inflación del 4 % a fin de año

La patronal da por hecho, en línea con la argumentación del Gobierno, que ya se ha superado el pico de inflación, y prevé que la tasa de crecimiento interanual se rebaje hasta niveles cercanos al 4 % a final de año.

Los empresarios piden a los equipos negociadores que tengan en cuenta este contexto de incertidumbre a la hora de pactar nuevos convenios colectivos, sobre todo en función de las «circunstancias específicas» de cada sector o empresa.

Para mantener la competitividad empresarial y mantener el empleo, la CEOE insiste en «realizar un esfuerzo de moderación salarial» y subraya que «una subida significativa» de los salarios conllevaría un aumento de los costes laborales, un menor margen para introducir criterios de retribución variable y el fomento de la espiral inflacionista.

Planes de pensiones de empleo

Como vía para mitigar el impacto de la subida de salarios, la CEOE recuerda a las empresas la posibilidad de suscribir planes de pensiones de empleo, ya que las aportaciones que las compañías realicen a favor de sus trabajadores pueden deducírselas de la base de cotización empresarial a la Seguridad Social.

Asimismo, el comité ejecutivo de la patronal también recuerda a las empresas la posibilidad de recurrir a la «inaplicación de las condiciones de trabajo pactadas en los convenios colectivos», cuando se den las causas económicas, técnicas, organizativas o de producción previstas en el Estatuto de los Trabajadores.

Críticas de los sindicatos

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, apuntó este martes que la CEOE, con su propuesta de ligar los salarios a la productividad y no a la inflación, está dando «una respuesta inadecuada» al problema del incremento del coste de la vida. Y anunció que su sindicato trabaja con CC.OO. en una «respuesta conjunta» al documento de los empresarios para «abrir un nuevo escenario de negociación» con la patronal. «Nosotros vamos a dar una respuesta como se merece a un envite de estas características, desde los sectores, las empresas, en las mesas de negociación de convenios», advirtió Álvarez.

Para el líder de la UGT«conformarse» con un aumento del 3,5 % este año, cuando la inflación se situó en abril en el 8,4 %, sitúa a los líderes empresariales «muy lejos de la realidad». «A mí me hubiera gustado que los empresarios de este país, a la hora de subir los precios, hubieran hecho lo mismo que pretenden que hagamos los trabajadores. Si se hubieran apretado el cinturón, no tendríamos una inflación de más del 8 %. Esta inflación no viene como consecuencia de la subida de los salarios», insistió Álvarez.

Un «suicidio económico»

Por su parte, el secretario general de CC.OO., Unai Sordo, afirmó que «la posición de la CEOE de no mandatar a sus organizaciones empresariales ninguna subida salarial y apostar por subidas salariales con una pérdida nítida de poder adquisitivo de los trabajadores, no es de recibo y, además, es un suicidio económico para nuestro país».

«No puede ser que las organizaciones empresariales, después de recibir 30.000 millones de euros a través de los ERTE, junto a infinidad de recursos a través de los créditos ICO, y 70.000 millones a través de los fondos de recuperación europeos, que se dediquen ahora a imputar el incremento de costes a los precios y congelar los salarios», censuró el líder de Comisiones. «Lo que CEOE está planteando es que toda la carga del incremento de los precios energéticos lo paguen los trabajadores, después de llevarse decenas de miles de millones de euros de dinero público en la anterior crisis, y esto no es de recibo».

Al margen de elementos de justicia social, Sordo incidió en que la oposición de la patronal a subir salarios es contraproducente en términos económicos: «En España, como en otros países, los precios van a tardar en bajar, las energías van a permanecer en precios altos, no vamos a tener 85 millones de turistas de forma inmediata. La demanda interna de los países es decisiva para salir de la crisis, y la demanda interna de España se basa en salarios, pensiones y prestaciones sociales», por lo que «la congelación de los salarios que pretende CEOE es un suicidio económico para España».