Los claroscuros del mecanismo para limitar el precio de la electricidad

F. Fernández LA VOZ

ECONOMÍA

JOSE PARDO

El Gobierno no aclara quién y cómo se pagarán exactamente las compensaciones a las centrales de gas para evitar que entren en pérdidas

27 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

No es una intervención directa en los precios de mercado —porque el modo en que se casan se mantiene igual—, pero casi. España y Portugal aplicarán un mecanismo que forzará a las centrales de ciclo combinado, de carbón y plantas de cogeneración a ofertar la electricidad que produzcan muy por debajo de sus precios de coste. «Pero el gas se va a pagar, nadie nos lo va a regalar», matizó la ministra Ribera hace unas semanas, tras anunciar la propuesta enviada a Bruselas. Quería decir que todas las plantas serán compensadas, de modo que no perderán dinero. Pero ¿de dónde saldrán esos recursos? El plan tiene muchos claroscuros pendientes de desvelar. También genera dudas: ¿por qué un tope al gas reducirá el precio eléctrico? ¿A quién beneficiará?

¿Por qué limitar el precio del gas bajará la electricidad?

El tope no se impondrá a las cotizaciones de mercado del gas natural. Las centrales de ciclo combinado tendrán que seguir comprándolo a los mismos precios, pero no podrán trasladar su coste a las ofertas que realicen cada día en el mercado de electricidad para vender su producción. El límite estará ahí en esos 50 euros por megavatio hora de media durante un año. A estos tendrán que sumar otros costes, como la compra de derechos de emisión de CO2. Se calcula que el precio que ofertan por su producción supone multiplicar por 2,5 el coste del gas. Así, si este está limitado a 50, resultarán 125 euros por megavatio para la electricidad al por mayor. Si está a 90, como ahora, se traduce en 225 el megavatio eléctrico. Los ciclos son la tecnología más cara y, por tanto, la referencia para fijar los precios medios diarios de la electricidad. El tope afecta también al carbón, ya que de lo contrario superaría los costes de los ciclos y encarecería el mercado eléctrico. Las centrales hidráulicas, por su parte, formulan sus ofertas de venta en función de la tecnología más cara, léase gas. Así que se verán obligadas a reducir expectativas.

¿Quién pagará las compensaciones?

El Ministerio para la Transición Ecológica informó hace un mes de que las compensaciones a las centrales obligadas a ofertar por debajo de sus costes de producción se repartirían entre toda la demanda. Es decir, entre todos los consumidores. Pero, añadían desde el ministerio, el abaratamiento de los precios mayoristas eléctricos compensaría ese sobrecoste. El ministerio no ha precisado exactamente de dónde saldrá ese dinero, si aumentará o no los costes regulados de la factura, que, por otro lado, acaba de bajar.

¿A quién beneficiará el mecanismo?

A los consumidores que pagan la electricidad en función del coste del mercado mayorista. Es decir, a los diez millones de hogares con tarifa en el mercado regulado; y a la mayor parte de las grandes industrias, que suelen tener contratos vinculados a esa referencia. Pero la aplicación del mecanismo también beneficiará a los 18 millones de clientes de mercado libre, aunque no lo hará de forma inmediata como a los anteriores. El precio del mercado mayorista es el espejo en el que se miran las compañías para realizar sus ofertas a los consumidores, aunque estas consistan en una tarifa fija durante uno o dos años. Así que cuando toque renovar contratos, también tendrán que bajar los precios. Las grandes eléctricas se oponen duramente al plan ibérico para enfriar el mercado y la ministra Ribera incluso las acusó directamente de presionar en Bruselas para tumbarlo.

España y Portugal anuncian un acuerdo con Bruselas para limitar durante un año el precio de la electricidad

Jesús Carballo

Fumata blanca en un día en el que pocos esperaban que España y Portugal fueran a alcanzar un acuerdo con el Ejecutivo comunitario para limitar el precio máximo del gas para la generación de electricidad con el objetivo de abaratar así la factura de la luz durante al menos un año. 

«Hemos llegado a un acuerdo político con la Comisión Europea», anunció la ministra para la Transición Ecológica,Teresa Ribera, en una rueda de prensa conjunta con el ministro del ramo portugués, José Duarte Cordeiro, tras la reunión con la vicepresidenta de la Comisión y responsable del área de Competencia, Margethe Vestager, y no con la Comisaria Europea de Energía, Kadri Simson, que hasta la fecha se había encargado de llevar este tipo de negociaciones.

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